Nota de prensa del PSOE de Alburquerque
Según nota de prensa enviada por la Agrupación Local del PSOE en Alburquerque, “el Vicepresidente del PP de Alburquerque y concejal en el Ayuntamiento, Ángel Rasero Pasalodos, ha sido condenado en firme por la Audiencia Provincial como autor de una falta de maltrato de obra, cometida contra un joven disminuído psíquico, al que maltrató a la salida de un pleno de la Corporación. La familia del joven maltratado se presentó sin abogado al juicio y presentó un parte de lesiones, si bien al señor Rasero Pasalodos, que sí compareció al juicio con abogado, se le condena finalmente por maltrato de obra.
En el juicio que se celebró en su
día, el otro concejal del PP en el Ayuntamiento, Jesús Lara, testificó a favor
de Rasero Pasalodos, pero el Juzgado no dio credibilidad alguna a la versión de
Lara, dando prevalencia al testimonio del propio maltratado, testimonio que el
juez estimó creíble, firme, continuado y sin contradicciones. La sentencia es
firme y contra ella no cabe recurso alguno.
Cualquier cargo público es
incompatible con cualquier tipo de violencia. No resulta imaginable en
democracia que un maltratador pueda moralmente representar a nadie. Pero en
este caso, la acción es especialmente reprochable, atendidas las circunstancias
de la persona a la que Rasero Pasalodos maltrató. La consecuencia es clara:
Rasero Pasalodos debe abandonar inmediatamente su cargo de concejal. Tiene las
manos demasiado largas para serlo. Y el señor Lara debe hacer lo propio, porque
se le sorprendió en la mentira al intentar evitar en juicio la condena, por
otra parte, inevitable, de su compañero de filas. A ver si ahora el PP está a la altura de las
circunstancias y, después de haber pretendido darnos lecciones sobre aseo en la vida pública, se
aplica su propia medicina y retira el carné del partido a estos dos militantes
suyos”.
En el juicio que se celebró en su día, el otro concejal del PP en el Ayuntamiento, Jesús Lara, testificó a favor de Rasero Pasalodos, pero el Juzgado no dio credibilidad alguna a la versión de Lara, dando prevalencia al testimonio del propio maltratado, testimonio que el juez estimó creíble, firme, continuado y sin contradicciones. La sentencia es firme y contra ella no cabe recurso alguno.
Cualquier cargo público es incompatible con cualquier tipo de violencia. No resulta imaginable en democracia que un maltratador pueda moralmente representar a nadie. Pero en este caso, la acción es especialmente reprochable, atendidas las circunstancias de la persona a la que Rasero Pasalodos maltrató. La consecuencia es clara: Rasero Pasalodos debe abandonar inmediatamente su cargo de concejal. Tiene las manos demasiado largas para serlo. Y el señor Lara debe hacer lo propio, porque se le sorprendió en la mentira al intentar evitar en juicio la condena, por otra parte, inevitable, de su compañero de filas. A ver si ahora el PP está a la altura de las circunstancias y, después de haber pretendido darnos lecciones sobre aseo en la vida pública, se aplica su propia medicina y retira el carné del partido a estos dos militantes suyos”.




















