Confirmaciones en Montijo
El miércoles 7 de noviembre, con el templo de San Gregorio Ostiense abarrotado de fieles, se celebró la confirmación de los 62 chicos que , tras completar el proceso de Iniciación Cristiana, de manos de Monseñor Santiago García Aracil.
La Eucaristía estuvo presidida por el arzobispo, acompañado por Manuel Ruíz, vicario de la zona; Pedro
Fernández, secretario del Arzobispo y los sacerdotes de las parroquias de Montijo y
Barbaño.
Tras unos días de oración, orientación y preparación, los jóvenes de las
tres comunidades (Ntrª Srª de Barbaño, San Pedro y San Gregorio) comenzaron la
tarde con un encuentro privado con D. Santiago, para después, en la Eucaristía
y acompañados de sus padrinos, recibir el don del Espíritu Santo, con el que
han sido plenamente integrados en la misión de la Iglesia.
En la homilía, D. Santiago, entre otras cosas, pidió a los confirmandos que
no se avergüencen de ser cristianos y de manifestarse a los demás como cristianos y, que la gracia
derramada del Espíritu Santo, sirva para que ellos sean esa voz
que tanto necesitan los jóvenes, manifestando la alegría que supone
ser cristianos y sentirse queridos por Dios.
Tras las felicitaciones a padres, padrinos, familiares y a las comunidades
de Montijo y Barbaño, y unas fotos de rigor, se dio por terminada la
celebración.
La Eucaristía estuvo presidida por el arzobispo, acompañado por Manuel Ruíz, vicario de la zona; Pedro Fernández, secretario del Arzobispo y los sacerdotes de las parroquias de Montijo y Barbaño.
Tras unos días de oración, orientación y preparación, los jóvenes de las tres comunidades (Ntrª Srª de Barbaño, San Pedro y San Gregorio) comenzaron la tarde con un encuentro privado con D. Santiago, para después, en la Eucaristía y acompañados de sus padrinos, recibir el don del Espíritu Santo, con el que han sido plenamente integrados en la misión de la Iglesia.
En la homilía, D. Santiago, entre otras cosas, pidió a los confirmandos que no se avergüencen de ser cristianos y de manifestarse a los demás como cristianos y, que la gracia derramada del Espíritu Santo, sirva para que ellos sean esa voz que tanto necesitan los jóvenes, manifestando la alegría que supone ser cristianos y sentirse queridos por Dios.
Tras las felicitaciones a padres, padrinos, familiares y a las comunidades de Montijo y Barbaño, y unas fotos de rigor, se dio por terminada la celebración.





















