Cirujanos del Infanta Cristina implantan por primera vez en Extremadura un injerto aórtico humano
Cirujanos del Hospital Infanta Cristina de Badajoz han dado a conocer la realización, por primera vez en Extremadura, de un injerto aórtico humano, una intervención muy poco frecuente en nuestro país a causa de su gran complejidad técnica.
Esta
intervención, conocida en terminología médica como homoinjerto aórtico,
fue realizada el pasado mes de mayo por el jefe de Servicio de Cirugía
Cardiovascular del centro hospitalario pacense, José Ramón González
Rodríguez, contando con la participación de todo el equipo de cirujanos,
la Sección de Anestesia Cardiaca, perfusionistas, enfermería,
auxiliares y celadores de quirófano y planta.
Tras haber transcurrido cinco meses desde la citada intervención y
una vez que se ha constatado la evolución favorable del paciente, los
especialistas que han participado en este proceso han explicado que la
operación consistió en la sustitución de todo el complejo aórtico
--válvula aórtica y el tramo ascendente de la aorta--, y concluyó con un
éxito completo.
El paciente recibió el alta hospitalaria al cabo de sólo una semana y
no ha tenido complicaciones posteriores, encontrándose actualmente en
buen estado de salud.
EL CASO
El enfermo, al que ya se había implantado en 2010 una prótesis
aórtica biológica –de origen animal-- a causa de una endocarditis
aórtica, recayó y volvió a ingresar en el hospital la pasada primavera
por presentar de nuevo un proceso endocardítico sobre dicha prótesis.
Dado que se trataba de un episodio recurrente de endocarditis y que
se observó una gran destrucción del anillo aórtico, se planteó la
posibilidad de realizar un homoinjerto aórtico, es decir, un implante de
una válvula biológica humana procedente de un donante cuyo corazón no
ha sido válido para realizar un trasplante.
Esos órganos no aptos para trasplantes se conservan a muy baja
temperatura en un centro que disponga de banco de tejidos –en este caso
el Centro Regional de Transfusión Sanguínea de Córdoba--, para
extraerles posteriormente las válvulas cardíacas y conservarlas en
nitrógeno líquido.
NUEVA TÉCNICA
Para utilizar esta técnica, que ha sido incluida recientemente en la
nueva cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud, la
Organización Nacional de Trasplantes concedió al Hospital Infanta
Cristina de Badajoz la necesaria acreditación como centro implantador de
homoinjertos, a la vista de la urgencia de la intervención y gracias a
la experiencia contrastada del equipo.
A la vista de los magníficos resultados, el Hospital Infanta Cristina
de Badajoz ha solicitado que dicha acreditación sea permanente, para
que este tipo de operaciones puedan realizarse de manera habitual en el
centro hospitalario pacense.
EN OTROS HOSPITALES
Este tipo de intervención sólo se realiza en un reducido número de
hospitales españoles, como el ‘Gregorio Marañón’ de Madrid, el ‘Reina
Sofía’ de Córdoba o ‘La Fe’ de Valencia, porque es una operación
técnicamente muy compleja, a diferencia del implante de prótesis
artificiales o biológicas que son más sencillas, pero no sirven cuando
se ha producido una destrucción importante de tejidos.
Además, estos tejidos humanos reducen significativamente el riesgo de
reinfecciones posteriores y tienen una hemodinámica perfecta.
Con esta técnica se consigue con unos resultados magníficos tratar
una enfermedad como la endocarditis recurrente que tiene un alto índice
de morbi-mortalidad, y además con un coste económico muy inferior al que
se hubiera producido la implantación de una prótesis aórtica
artificial.
Esta
intervención, conocida en terminología médica como homoinjerto aórtico,
fue realizada el pasado mes de mayo por el jefe de Servicio de Cirugía
Cardiovascular del centro hospitalario pacense, José Ramón González
Rodríguez, contando con la participación de todo el equipo de cirujanos,
la Sección de Anestesia Cardiaca, perfusionistas, enfermería,
auxiliares y celadores de quirófano y planta.
Tras haber transcurrido cinco meses desde la citada intervención y una vez que se ha constatado la evolución favorable del paciente, los especialistas que han participado en este proceso han explicado que la operación consistió en la sustitución de todo el complejo aórtico --válvula aórtica y el tramo ascendente de la aorta--, y concluyó con un éxito completo.
El paciente recibió el alta hospitalaria al cabo de sólo una semana y no ha tenido complicaciones posteriores, encontrándose actualmente en buen estado de salud.
EL CASO
El enfermo, al que ya se había implantado en 2010 una prótesis aórtica biológica –de origen animal-- a causa de una endocarditis aórtica, recayó y volvió a ingresar en el hospital la pasada primavera por presentar de nuevo un proceso endocardítico sobre dicha prótesis.
Dado que se trataba de un episodio recurrente de endocarditis y que se observó una gran destrucción del anillo aórtico, se planteó la posibilidad de realizar un homoinjerto aórtico, es decir, un implante de una válvula biológica humana procedente de un donante cuyo corazón no ha sido válido para realizar un trasplante.
Esos órganos no aptos para trasplantes se conservan a muy baja temperatura en un centro que disponga de banco de tejidos –en este caso el Centro Regional de Transfusión Sanguínea de Córdoba--, para extraerles posteriormente las válvulas cardíacas y conservarlas en nitrógeno líquido.
NUEVA TÉCNICA
Para utilizar esta técnica, que ha sido incluida recientemente en la nueva cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud, la Organización Nacional de Trasplantes concedió al Hospital Infanta Cristina de Badajoz la necesaria acreditación como centro implantador de homoinjertos, a la vista de la urgencia de la intervención y gracias a la experiencia contrastada del equipo.
A la vista de los magníficos resultados, el Hospital Infanta Cristina de Badajoz ha solicitado que dicha acreditación sea permanente, para que este tipo de operaciones puedan realizarse de manera habitual en el centro hospitalario pacense.
EN OTROS HOSPITALES
Este tipo de intervención sólo se realiza en un reducido número de hospitales españoles, como el ‘Gregorio Marañón’ de Madrid, el ‘Reina Sofía’ de Córdoba o ‘La Fe’ de Valencia, porque es una operación técnicamente muy compleja, a diferencia del implante de prótesis artificiales o biológicas que son más sencillas, pero no sirven cuando se ha producido una destrucción importante de tejidos.
Además, estos tejidos humanos reducen significativamente el riesgo de reinfecciones posteriores y tienen una hemodinámica perfecta.
Con esta técnica se consigue con unos resultados magníficos tratar una enfermedad como la endocarditis recurrente que tiene un alto índice de morbi-mortalidad, y además con un coste económico muy inferior al que se hubiera producido la implantación de una prótesis aórtica artificial.




















