El presidente del Parlamento aboga por el consenso entre las CC.AA. para acordar el número de diputados de las Cámaras regionales y el salario que deben percibir
El presidente del Parlamento extremeño, Fernando Manzano, ha reiterado esta mañana en respuesta a los medios de comunicación que debería buscarse un consenso entre las comunidades autónomas para acordar los parámetros a aplicar a la hora de determinar el número de diputados en cada cámara regional, siempre atendiendo a criterios de proporcionalidad y con independencia de lo que reflejen los respectivos estatutos de autonomía.
Una negociación en la que, en su opinión, deberían participar indefectiblemente los representantes de las Cámaras regionales y los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE, dado que la aprobación de este tipo de modificaciones requiere el apoyo de la mayoría absoluta del Congreso, y a la que deberían unirse además los partidos minoritarios para que expongan su opinión.
Por eso afirmó que “no se pueden hacer declaraciones unilateralmente desde las comunidades autónomas, provengan de la presidenta de Castilla-La Mancha o de cualquier otra comunidad autónoma”, en referencia a las declaraciones de la presidenta de dicha región, María Dolores de Cospedal, sobre la reducción del número de diputados y la supresión de su salario.
Y recordó además que el pasado lunes, en el Parlamento de el País Vasco, ya lanzó esta propuesta de consenso durante la reunión de Conferencia de Presidentes de Parlamentos Autonómicos de España (COPREPA).
Así mismo añadió que “nadie entiende en Europa que las diputaciones provinciales tengan, en todo el territorio nacional, un número fijo de diputados y otro proporcional al número de habitantes” mientras que “los parlamentos autonómicos en España tiene el número de parlamentarios que, individualmente y sin ningún criterio, quiso fijar cada uno en su estatuto de autonomía”
“En cuanto a la liberación o no de los parlamentarios”, añadió, “soy absolutamente partidario de que los representantes de los ciudadanos en cada comunidad autónoma tengan dedicación exclusiva”.
En primer lugar “porque ninguna empresa u organismo público puede permitirse que un trabajador falte mensualmente al menos la cuarta parte de los días laborables” y, en segundo lugar, porque no es cierto que se consiga un ahorro significativo si los diputados autonómicos con dedicación exclusiva dejaran de percibir un salario fijo y pasaran a cobrar exclusivamente por su asistencia a las reuniones de órganos colegiados de la Cámara.
Y esto es así porque los diputados, según explicó, a pesar de no recibir un salario fijo, deberían recibir una retribución por cada asistencia a las reuniones de comisiones o sesiones plenarias, así como el kilometraje y las dietas correspondientes. Por tanto, concluyó, “el ahorro es prácticamente insignificante”.
“Lo que si puede discutirse”, puntualizó, “es la cuantía de esas retribuciones”, y puso como ejemplo a la presidenta del Parlamento de Cataluña, cuyo salario triplica al del presidente del Parlamento extremeño, o a los propios diputados, cuyos salarios mantienen la misma relación.
Una negociación en la que, en su opinión, deberían participar indefectiblemente los representantes de las Cámaras regionales y los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE, dado que la aprobación de este tipo de modificaciones requiere el apoyo de la mayoría absoluta del Congreso, y a la que deberían unirse además los partidos minoritarios para que expongan su opinión.
Por eso afirmó que “no se pueden hacer declaraciones unilateralmente desde las comunidades autónomas, provengan de la presidenta de Castilla-La Mancha o de cualquier otra comunidad autónoma”, en referencia a las declaraciones de la presidenta de dicha región, María Dolores de Cospedal, sobre la reducción del número de diputados y la supresión de su salario.
Y recordó además que el pasado lunes, en el Parlamento de el País Vasco, ya lanzó esta propuesta de consenso durante la reunión de Conferencia de Presidentes de Parlamentos Autonómicos de España (COPREPA).
Así mismo añadió que “nadie entiende en Europa que las diputaciones provinciales tengan, en todo el territorio nacional, un número fijo de diputados y otro proporcional al número de habitantes” mientras que “los parlamentos autonómicos en España tiene el número de parlamentarios que, individualmente y sin ningún criterio, quiso fijar cada uno en su estatuto de autonomía”
“En cuanto a la liberación o no de los parlamentarios”, añadió, “soy absolutamente partidario de que los representantes de los ciudadanos en cada comunidad autónoma tengan dedicación exclusiva”.
En primer lugar “porque ninguna empresa u organismo público puede permitirse que un trabajador falte mensualmente al menos la cuarta parte de los días laborables” y, en segundo lugar, porque no es cierto que se consiga un ahorro significativo si los diputados autonómicos con dedicación exclusiva dejaran de percibir un salario fijo y pasaran a cobrar exclusivamente por su asistencia a las reuniones de órganos colegiados de la Cámara.
Y esto es así porque los diputados, según explicó, a pesar de no recibir un salario fijo, deberían recibir una retribución por cada asistencia a las reuniones de comisiones o sesiones plenarias, así como el kilometraje y las dietas correspondientes. Por tanto, concluyó, “el ahorro es prácticamente insignificante”.
“Lo que si puede discutirse”, puntualizó, “es la cuantía de esas retribuciones”, y puso como ejemplo a la presidenta del Parlamento de Cataluña, cuyo salario triplica al del presidente del Parlamento extremeño, o a los propios diputados, cuyos salarios mantienen la misma relación.

















