45 investigadores de la región desarrollan un proyecto para mejorar la competitividad de las empresas corcheras y encontrar soluciones a la gestión de sus residuos
El vicerrector de Investigación de la Universidad de Extremadura, Manuel González Lena; y el director general del Instituto del Corcho, la Madera y el Carbón Vegetal (IPROCOR), Germán Puebla Ovando, han inaugurado esta mañana en Badajoz unas jornadas de transferencia de resultados del proyecto “Valorización del sector corchero de Extremadura”. En este proyecto participan 45 investigadores, pertenecientes a cinco entidades públicas y a ocho empresas extremeñas,para el desarrollode un sector estratégico como es el corcho y encontrar soluciones a la gestión de los residuos de las industrias corcheras.
El vicerrector
de la UEX y el director general de IPROCOR han coincidido en señalar la
importancia de promover un modelo de trabajo conjunto entre centros de
investigación de la región y las empresas para que a través de proyectos
de I+D se consigan mejorar los procesos de producción y la
competitividad de los productos. En este sentido, indicaron, es
necesario contar con la implicación de las empresas, desarrollar
proyectos de investigación que aporten valor añadido, conocimiento y
desarrollo tecnológico, y promover la trasferencia de resultados a la
sociedad y a los sectores implicados.
El coordinador del proyecto, Manuel Martínez Cañas, director
científico de IPROCOR, ha explicado que éste es un proyecto muy
ambicioso, de cuatro años de duración, que engloba cuatro subproyectos
muy diferentes entre sí. Además de aportar una solución a las industrias
corcheras en la depuración, reutilización y el aprovechamiento de las
aguas de cocción del corcho, el proyecto tiene como objetivo encontrar
nuevas aplicaciones del corcho y abrir mercados a otros negocios
diferentes al del tapamiento de vinos, concretamente, en el campo de la
construcción y de la medicina, en la investigación contra enfermedades
degenerativas y cancerígenas.
Según ha avanzado Manuel Martínez Cañas, los resultados preliminares
que se han obtenido en los estudios de las propiedades antioxidantes y
beneficiosas para la salud humana de compuestos naturales presentes en
el corcho son prometedores. En este primer año de trabajo, han podido
constatar que el corcho tiene sustancias extraíbles (compuestos
fenólicos) con una alta actividad antioxidante, muy por encima de otros
productos existentes en el mercado.
En el caso de este subproyecto, las investigaciones se están
orientando a la posibilidad de poder utilizar estos compuestos del
corcho en investigaciones médicas para la prevención de enfermedades
degenerativas. Igualmente, se va evaluar la capacidad de poder utilizar
estos compuestos, extraídos del corcho, en investigaciones contra el
cáncer. Los doctores de la Universidad de Extremadura, Mª Ángeles Tormo e
Ignacio Bejarano, han manifestado que los compuestos fenólicos pueden
ser un potencial agente terapéutico para el tratamiento de células
tumorales u otras enfermedades. Los extractos del corcho que han
utilizado inducen la muerte celular en líneas celulares de leucemia.
Los otros dos subproyectos se centran en la investigación de la
utilización del corcho como integrantes de la materia prima a partir de
la cual se fabrica el hormigón y en la búsqueda de soluciones para los
residuos de las aguas de cocción del corcho. En este proyecto,
financiado por los fondos FEDER y el Gobierno de Extremadura,
intervienen además de IPROCOR y la UEX, el Instituto Tecnológico de
Rocas Ornamentales y Materiales de la Construcción (INTROMAC), Instituto
Tecnológico Agroalimentario de Extremadura (INTAEX) y de ocho empresas
ubicadas en la región: Agua y Gestión del Ciclo Integral; Extracor AVA;
Augusta Cork; Corchos Telesforo Martín e hijos; Higinio Rodríguez
Morujo; Estarsa, Estructuras Tartessos; Eurocork Almendral; Calizas y
Derivados Herrera.
Extremadura tiene 530.000 hectáreas de alcornoques, de este
total,350.000 hectáreas son adehesadas. La producción anual de corcho en
la región alcanza las 25.000 toneladas, lo que supone el 10% de la
producción mundial de corcho. El sector da trabajo directo en
Extremadura a 1.300 personas y supone 205.000 jornales en el campo al
año.
El vicerrector
de la UEX y el director general de IPROCOR han coincidido en señalar la
importancia de promover un modelo de trabajo conjunto entre centros de
investigación de la región y las empresas para que a través de proyectos
de I+D se consigan mejorar los procesos de producción y la
competitividad de los productos. En este sentido, indicaron, es
necesario contar con la implicación de las empresas, desarrollar
proyectos de investigación que aporten valor añadido, conocimiento y
desarrollo tecnológico, y promover la trasferencia de resultados a la
sociedad y a los sectores implicados.
El coordinador del proyecto, Manuel Martínez Cañas, director científico de IPROCOR, ha explicado que éste es un proyecto muy ambicioso, de cuatro años de duración, que engloba cuatro subproyectos muy diferentes entre sí. Además de aportar una solución a las industrias corcheras en la depuración, reutilización y el aprovechamiento de las aguas de cocción del corcho, el proyecto tiene como objetivo encontrar nuevas aplicaciones del corcho y abrir mercados a otros negocios diferentes al del tapamiento de vinos, concretamente, en el campo de la construcción y de la medicina, en la investigación contra enfermedades degenerativas y cancerígenas.
Según ha avanzado Manuel Martínez Cañas, los resultados preliminares que se han obtenido en los estudios de las propiedades antioxidantes y beneficiosas para la salud humana de compuestos naturales presentes en el corcho son prometedores. En este primer año de trabajo, han podido constatar que el corcho tiene sustancias extraíbles (compuestos fenólicos) con una alta actividad antioxidante, muy por encima de otros productos existentes en el mercado.
En el caso de este subproyecto, las investigaciones se están orientando a la posibilidad de poder utilizar estos compuestos del corcho en investigaciones médicas para la prevención de enfermedades degenerativas. Igualmente, se va evaluar la capacidad de poder utilizar estos compuestos, extraídos del corcho, en investigaciones contra el cáncer. Los doctores de la Universidad de Extremadura, Mª Ángeles Tormo e Ignacio Bejarano, han manifestado que los compuestos fenólicos pueden ser un potencial agente terapéutico para el tratamiento de células tumorales u otras enfermedades. Los extractos del corcho que han utilizado inducen la muerte celular en líneas celulares de leucemia.
Los otros dos subproyectos se centran en la investigación de la utilización del corcho como integrantes de la materia prima a partir de la cual se fabrica el hormigón y en la búsqueda de soluciones para los residuos de las aguas de cocción del corcho. En este proyecto, financiado por los fondos FEDER y el Gobierno de Extremadura, intervienen además de IPROCOR y la UEX, el Instituto Tecnológico de Rocas Ornamentales y Materiales de la Construcción (INTROMAC), Instituto Tecnológico Agroalimentario de Extremadura (INTAEX) y de ocho empresas ubicadas en la región: Agua y Gestión del Ciclo Integral; Extracor AVA; Augusta Cork; Corchos Telesforo Martín e hijos; Higinio Rodríguez Morujo; Estarsa, Estructuras Tartessos; Eurocork Almendral; Calizas y Derivados Herrera.
Extremadura tiene 530.000 hectáreas de alcornoques, de este total,350.000 hectáreas son adehesadas. La producción anual de corcho en la región alcanza las 25.000 toneladas, lo que supone el 10% de la producción mundial de corcho. El sector da trabajo directo en Extremadura a 1.300 personas y supone 205.000 jornales en el campo al año.

















