Luz y ritmos de color en la Diputación hasta el 2 de octubre
Ayer tarde se inauguró la exposición “Luz y ritmos de color”, de Juan Sebastián González, con la que se abre una nueva temporada de muestras en la Sala Vaquero Poblador de la Diputación.
El
encargado de la inauguración fue el director del Área de Cultura, Francisco
Muñoz, quien destacó el carácter extremeño del
autor de las obras “que reflejan una plástica muy variada relacionada
con la naturaleza”. Se trata de una treintena de cuadros vinculados con la
naturaleza y elaborados expresamente para esta exposición y para el espacio de
la Sala.
Juan
Sebastián González, durante su intervención se emocionó ante la presencia de
profesores suyos del Bachillerado de Arte que realizó en Extremadura.
Licenciado en Bellas Artes, reside actualmente en Salamanca, de cuyos paisajes
y colores trata la muestra. Según expresa el artista “en estos paisajes no
existe la tentación de detenernos en lo pintado, ni jardines, ni prados, ni
bosques, ni montañas… El paisanaje se detiene en la pintura misma y ella es la
que produce ese efecto: la serenidad que nos ofrece, la levedad de sus
relaciones, el sutil juego de su luz, la organización inestable de lo que se
percibe y de lo que se evoca…, son todas sus notas que se instalan en nosotros
en ritmos de color…”
El musicólogo Emilio
González Barroso, padre del joven artista, agradeció los apoyos y ayudas
recibidos para poner en marcha la exposición.
El
encargado de la inauguración fue el director del Área de Cultura, Francisco
Muñoz, quien destacó el carácter extremeño del
autor de las obras “que reflejan una plástica muy variada relacionada
con la naturaleza”. Se trata de una treintena de cuadros vinculados con la
naturaleza y elaborados expresamente para esta exposición y para el espacio de
la Sala.
Juan Sebastián González, durante su intervención se emocionó ante la presencia de profesores suyos del Bachillerado de Arte que realizó en Extremadura. Licenciado en Bellas Artes, reside actualmente en Salamanca, de cuyos paisajes y colores trata la muestra. Según expresa el artista “en estos paisajes no existe la tentación de detenernos en lo pintado, ni jardines, ni prados, ni bosques, ni montañas… El paisanaje se detiene en la pintura misma y ella es la que produce ese efecto: la serenidad que nos ofrece, la levedad de sus relaciones, el sutil juego de su luz, la organización inestable de lo que se percibe y de lo que se evoca…, son todas sus notas que se instalan en nosotros en ritmos de color…”
El musicólogo Emilio González Barroso, padre del joven artista, agradeció los apoyos y ayudas recibidos para poner en marcha la exposición.
















