Mi más sincero agradecimiento · María García Pajuelo · Montijo
Pronto hará un mes de la muerte de mi marido y padre de mis hijos, mi querido Dioni, y no quiero que pase más tiempo sin haber dado las gracias a todos aquellos que de una manera u otra han estado a nuestro lado en los duros momentos de su enfermedad, en los días próximos a su muerte y después con sus oraciones y palabras de aliento.
Gracias al Equipo de Cuidados Paliativos. Son sanitarios de Primera, profesionales excelentes en todos los sentidos. Es destacable su calidad humana. Su trato con el enfermo y la familia les hace especiales y de una exquisitez encomiable.
Gracias a todo el personal de la planta 2ª Izda del Hospital Perpetuo Socorro por su buen hacer y sus palabras de ánimo. Compartimos con vosotros y desde la Unidad de Cuidados Paliativos los últimos dieciséis días de la vida de Dioni y nos hicisteis que todo fuera más fácil, que doliera algo menos.
Gracias a los Capellanes que nos acompañaban un ratito todos los días y le llevaban la Comunión. ! Qué suerte has tenido mi niño! El mismo Dios iba a visitarte a diario y se quedaba en tu corazón!
Gracias a todos los que pasasteis por la habitación 229 !Qué feliz le hicieron aquellos momentos, ¡y también a mí!
Gracias a todos sus compañeros del Colegio San Juan Bautista, donde Dioni ejerció como Educador los últimos diez años y dónde se jubiló por incapacidad hace unos seis meses. Se han preocupado, nos han acompañado…Nos hicieron llegar sus flores
Gracias a sus compañeros sacerdotes .Gracias a Andrés y a todos los de su curso. Han sido como sus hermanos biológicos, además de ser hermanos de Fe y compañeros y amigos desde niños, desde el Seminario. Gracias también a nuestro párroco y nuestra Comunidad parroquial de San Gregorio Ostiense de Montijo. Gracias por su apoyo y su oración.
Gracias a nuestras familias, a nuestras vecinas, también a mis compañeros maestros y a nuestros amigos, gracias por vuestra preciosa cruz de flores. Gracias a Ana y sus hijas, a María y a Ana Rosa que no olvidaron ningún detalle. Todos juntos han hecho posible que no nos faltara lo esencial,”eso que es invisible a los ojos…”, decía El Principito de Saint-Exupéry
Doy Gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de conocerte, y así de quererte y de amarte, de haber compartido todo o casi todo contigo durante muchos años. Le sigo dando gracias por tener dos hijos tuyos frutos del Amor, que son los que me hacen ver que papá sigue aquí y que me permiten, Dioni, mirarte en ellos. Vuelvo a darle gracias por las cosas que me has enseñado y que hemos aprendido juntos. Me gustaba decirte: ”Sufriendo unidos crecen los amores…”cantaba Pablo Milanés. Y nuestro Amor creció y creció y, en estos últimos tiempos se hizo inmenso hasta siempre. Gracias Señor.
Gracias al Equipo de Cuidados Paliativos. Son sanitarios de Primera, profesionales excelentes en todos los sentidos. Es destacable su calidad humana. Su trato con el enfermo y la familia les hace especiales y de una exquisitez encomiable.
Gracias a todo el personal de la planta 2ª Izda del Hospital Perpetuo Socorro por su buen hacer y sus palabras de ánimo. Compartimos con vosotros y desde la Unidad de Cuidados Paliativos los últimos dieciséis días de la vida de Dioni y nos hicisteis que todo fuera más fácil, que doliera algo menos.
Gracias a los Capellanes que nos acompañaban un ratito todos los días y le llevaban la Comunión. ! Qué suerte has tenido mi niño! El mismo Dios iba a visitarte a diario y se quedaba en tu corazón!
Gracias a todos los que pasasteis por la habitación 229 !Qué feliz le hicieron aquellos momentos, ¡y también a mí!
Gracias a todos sus compañeros del Colegio San Juan Bautista, donde Dioni ejerció como Educador los últimos diez años y dónde se jubiló por incapacidad hace unos seis meses. Se han preocupado, nos han acompañado…Nos hicieron llegar sus flores
Gracias a sus compañeros sacerdotes .Gracias a Andrés y a todos los de su curso. Han sido como sus hermanos biológicos, además de ser hermanos de Fe y compañeros y amigos desde niños, desde el Seminario. Gracias también a nuestro párroco y nuestra Comunidad parroquial de San Gregorio Ostiense de Montijo. Gracias por su apoyo y su oración.
Gracias a nuestras familias, a nuestras vecinas, también a mis compañeros maestros y a nuestros amigos, gracias por vuestra preciosa cruz de flores. Gracias a Ana y sus hijas, a María y a Ana Rosa que no olvidaron ningún detalle. Todos juntos han hecho posible que no nos faltara lo esencial,”eso que es invisible a los ojos…”, decía El Principito de Saint-Exupéry
Doy Gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de conocerte, y así de quererte y de amarte, de haber compartido todo o casi todo contigo durante muchos años. Le sigo dando gracias por tener dos hijos tuyos frutos del Amor, que son los que me hacen ver que papá sigue aquí y que me permiten, Dioni, mirarte en ellos. Vuelvo a darle gracias por las cosas que me has enseñado y que hemos aprendido juntos. Me gustaba decirte: ”Sufriendo unidos crecen los amores…”cantaba Pablo Milanés. Y nuestro Amor creció y creció y, en estos últimos tiempos se hizo inmenso hasta siempre. Gracias Señor.




















