Presentación de un libro sobre los órganos históricos de Garrovillas de Alconétar (Cáceres)
La existencia de uno de los órganos más antiguos de cuantos se conservan en Europa, así como la singularidad e importancia del pasado musical de la localidad extremeña de Garrovillas de Alconétar (Cáceres) son objeto de un estudio histórico presentado en la localidad extremeña con la intervención del alcalde de la localidad y del presidente de la Asociación Cultural “Alconétar”. El volumen, con prólogo del catedrático y ex director del Conservatorio Superior de Música de Madrid, Miguel del Barco Gallego, es el resultado de los trabajos de investigación realizados por un equipo de investigadores integrado por Santiago Molano Caballero, Dionisio A. Martín Nieto y Cándido Serradilla Martín. Finalizado el acto de presentación se celebró un concierto de órgano en el instrumento histórico de la parroquia de Santas María a cargo del organista de la diócesis de Coria-Cáceres, Francisco Sánchez Sánchez.
Los autores presentan a la localidad extremeña
como uno de los focos más importantes de maestros y músicos de Extremadura, al
menos desde el siglo XV, y que tiene en la figura de Domingo Marcos Durán a uno
de los principales protagonistas del pasado cultural de Extremadura. Las dos
parroquias de Garrovillas de Alconétar, Santa María de la Consolación y San
Pedro, conservan sus órganos históricos, en tanto que los autores documentan la
existencia de otros órganos situados en los conventos femeninos de la Salud y
de La Encarnación, así como en el convento franciscano de San Antonio, estos
últimos desaparecidos. Los autores recogen datos biográficos de dos de las
personalidades más relevantes del pasado musical de Garrovillas de Alconétar,
el ya mencionado Domingo Marcos Durán y fray Juan de las Garrovillas, nacido en
lo localidad en 1535, impulsor de música en Filipinas, creador de escuelas
musicales a las que dotó de órganos y de maestros cantores.
El libro se completa con la relación de
maestros organeros que residieron en la Villa o tuvieron relación con los
instrumentos existentes en la localidad, así como con una amplia referencia de
los organistas que estuvieron al servicio de cada uno de los instrumentos
existentes en los establecimientos religiosos de Garrovillas. Documenta además
las sucesivas intervenciones que a lo largo de la historia sufrieron estos
instrumentos con indicación de los maestros organeros que las realizaron y
de las circunstancias en las que
actuaron.
Respecto al órgano renacentista de Santa María
de la Consolación, actualmente en servicio y en el que actualmente se
interpretan los conciertos de los Memoriales “Marcos Durán”, los autores
demuestran con amplia documentación que se trata de uno de los órganos más
antiguos de España y de los pocos de estilo renacentista de toda Europa. En
Extremadura están catalogados 87 órganos históricos, destacando por su singularidad
y antigüedad el de Santa María de Garrovillas. La existencia de un órgano en
este templo está documentada desde el año 1578, fecha de la primera referencia
en virtud de un pago de 6.000 maravedís
que se hacen al organista Francisco Díaz. Los investigadores deducen que
el órgano es pues anterior a esta fecha. Del primitivo se conserva actualmente
la caja con los tubos, mientras que toda la parte de la consola fue construida por el organero Juan Amador,
el joven, en 1677 con cargo a la cofradía Nuestra Señora del Rosario.
El órgano de santa María es de pequeñas
dimensiones y se emplaza en el lateral norte del coro alto de la iglesia. Se
caracteriza por la existencia de registros de la familia de los flautados, sin
que haya ninguno de la familia de la lengüetería. En la consola tiene un
teclado de 42 teclas y registros partidos para ambas manos con sus tiradores.
El libro ahora editado viene a paliar el
desconocimiento que la comunidad internacional e incluso nacional mantiene
sobre el valor de los órganos españoles, reivindicando el alto valor histórico
del histórico de Santa María de la Consolación de Garrovillas de Alconétar.
Los autores presentan a la localidad extremeña como uno de los focos más importantes de maestros y músicos de Extremadura, al menos desde el siglo XV, y que tiene en la figura de Domingo Marcos Durán a uno de los principales protagonistas del pasado cultural de Extremadura. Las dos parroquias de Garrovillas de Alconétar, Santa María de la Consolación y San Pedro, conservan sus órganos históricos, en tanto que los autores documentan la existencia de otros órganos situados en los conventos femeninos de la Salud y de La Encarnación, así como en el convento franciscano de San Antonio, estos últimos desaparecidos. Los autores recogen datos biográficos de dos de las personalidades más relevantes del pasado musical de Garrovillas de Alconétar, el ya mencionado Domingo Marcos Durán y fray Juan de las Garrovillas, nacido en lo localidad en 1535, impulsor de música en Filipinas, creador de escuelas musicales a las que dotó de órganos y de maestros cantores.
El libro se completa con la relación de maestros organeros que residieron en la Villa o tuvieron relación con los instrumentos existentes en la localidad, así como con una amplia referencia de los organistas que estuvieron al servicio de cada uno de los instrumentos existentes en los establecimientos religiosos de Garrovillas. Documenta además las sucesivas intervenciones que a lo largo de la historia sufrieron estos instrumentos con indicación de los maestros organeros que las realizaron y de las circunstancias en las que actuaron.
Respecto al órgano renacentista de Santa María de la Consolación, actualmente en servicio y en el que actualmente se interpretan los conciertos de los Memoriales “Marcos Durán”, los autores demuestran con amplia documentación que se trata de uno de los órganos más antiguos de España y de los pocos de estilo renacentista de toda Europa. En Extremadura están catalogados 87 órganos históricos, destacando por su singularidad y antigüedad el de Santa María de Garrovillas. La existencia de un órgano en este templo está documentada desde el año 1578, fecha de la primera referencia en virtud de un pago de 6.000 maravedís que se hacen al organista Francisco Díaz. Los investigadores deducen que el órgano es pues anterior a esta fecha. Del primitivo se conserva actualmente la caja con los tubos, mientras que toda la parte de la consola fue construida por el organero Juan Amador, el joven, en 1677 con cargo a la cofradía Nuestra Señora del Rosario.
El órgano de santa María es de pequeñas dimensiones y se emplaza en el lateral norte del coro alto de la iglesia. Se caracteriza por la existencia de registros de la familia de los flautados, sin que haya ninguno de la familia de la lengüetería. En la consola tiene un teclado de 42 teclas y registros partidos para ambas manos con sus tiradores.
El libro ahora editado viene a paliar el desconocimiento que la comunidad internacional e incluso nacional mantiene sobre el valor de los órganos españoles, reivindicando el alto valor histórico del histórico de Santa María de la Consolación de Garrovillas de Alconétar.

















