Tras 49 días en huelga de hambre, Ángel Vadillo se reencuentra con centenares de vecinos
Un Alcalde “extremadamente delgado” y con una patente debilidad física se reencontraba esta mañana fugazmente con centenares de alburquerqueños. El emotivo encuentro tuvo lugar en una concentración de 10h a 10:30h que realizan sus vecinos cada mañana, desde el comienzo de su huelga de hambre, a las puertas del Ayuntamiento de la localidad, frente a un marcador que va contando los días que pasa su Alcalde sin comer. Un Ángel Vadillo emocionado, al ver las muestras de apoyo de sus vecinos y al grito de “¡Viva nuestro Alcalde!”, “¡Ánimo Ángel!”, llegaba del brazo de sus hijos y su nieta.
El primer edil estuvo presente varios minutos,
exactamente el tiempo que podía mantenerse en pie, mientras sus vecinos “no se
cansaban de abrazarle y darle ánimos”. Fue su forma de darles a todos las
gracias por todo el apoyo que le dan cada día. Se marchó con su familia,
deseando que en el próximo encuentro pudiera darles “esperanzas para un futuro,
para estar durante unas horas con su
hijo Dani, que cumple hoy los años”.
Y es que el Alcalde de Alburquerque cumple ya
49 días en huelga de hambre reclamando las renovables y el empleo que éstas
generan para su tierra, consciente de que es la única opción de futuro para su
pueblo y Extremadura. A pesar de “la fortaleza y la integridad que le da la
defensa de una causa justa”, ya comienzan a ser visibles los efectos de una
larga y devastadora huelga de hambre. Una huelga de hambre que “se terminaría
con la apertura de una mesa de diálogo entre los actores implicados en el
sector de las renovables y municipios y comunidades afectadas, algo
imprescindible y necesario para salir de esta crisis”.
El primer edil estuvo presente varios minutos, exactamente el tiempo que podía mantenerse en pie, mientras sus vecinos “no se cansaban de abrazarle y darle ánimos”. Fue su forma de darles a todos las gracias por todo el apoyo que le dan cada día. Se marchó con su familia, deseando que en el próximo encuentro pudiera darles “esperanzas para un futuro, para estar durante unas horas con su hijo Dani, que cumple hoy los años”.
Y es que el Alcalde de Alburquerque cumple ya 49 días en huelga de hambre reclamando las renovables y el empleo que éstas generan para su tierra, consciente de que es la única opción de futuro para su pueblo y Extremadura. A pesar de “la fortaleza y la integridad que le da la defensa de una causa justa”, ya comienzan a ser visibles los efectos de una larga y devastadora huelga de hambre. Una huelga de hambre que “se terminaría con la apertura de una mesa de diálogo entre los actores implicados en el sector de las renovables y municipios y comunidades afectadas, algo imprescindible y necesario para salir de esta crisis”.




















