Trinidad Nogales considera que la propuesta de la nueva Ley de Educación abre una etapa de reflexión
La consejera de Educación y Cultura, Trinidad Nogales, valora de forma positiva la propuesta del anteproyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, que el ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert, presentó ayer a las comunidades autónomas en el marco de la Conferencia Sectorial de Educación, celebrada en Madrid.
La consejera asegura que con esta propuesta “se abre una nueva etapa
porque pretende impulsar las fortalezas y atajar los elementos
negativos, sobre todo en la lucha contra el desempleo”.
En este sentido, la consejera hace referencia a la potenciación de la
Formación Profesional, “que tan buenos resultados está dando en toda
Europa”, o a la apuesta por la Formación Profesional Dual “que también
está impulsando el Gobierno de Extremadura”.
Trinidad Nogales también ha señalado que esta reforma educativa debe
estar basada en el consenso y en el diálogo, al igual que se hizo en
Extremadura cuando se aprobó la Ley de Educación de Extremadura. En este
sentido, apela a la necesidad de alcanzar un acuerdo entre los
responsables de la gestión educativa.
Respecto a las pruebas de evaluación externa que la propuesta de ley
fija al término de las etapas educativas de Primaria, Secundaria
Obligatoria y Bachillerato, la consejera cree que contribuirán a mejorar
el rendimiento académico del alumnado, para que adquieran un nivel de
conocimiento adecuado “sin permitir que se pueda promocionar de un nivel
a otro de una manera un tanto ligera”. Se trata de unas pruebas que van
encaminadas a “ratificar el trabajo de los centros, que ayuden al
profesorado a identificar dónde están los problemas” así como a las
familias, para que tengan una “visión objetiva” de la evolución de sus
hijos.
En esta línea, Trinidad Nogales apela a la conveniencia de la
evaluación externa para obtener un diagnóstico objetivo de la educación,
para desarrollar sus fortalezas y atajar las carencias. Por ello,
señala la consejera, el Gobierno de Extremadura adoptó el año pasado la
resolución de participar por primera vez en las pruebas de evaluación
del Informe PISA.
Por su parte, los objetivos que el Gobierno central persigue con esta
reforma, según manifestó ayer el ministro a los consejeros, son los de
disminuir la tasa de abandono educativo temprano y aumentar el éxito
escolar, fomentar la empleabilidad, señalizar el logro de los objetivos
de cada etapa, incrementar la autonomía de los centros educativos,
intensificar el uso de las TIC y mejorar el aprendizaje de lenguas
extranjeras.
La consejera asegura que con esta propuesta “se abre una nueva etapa porque pretende impulsar las fortalezas y atajar los elementos negativos, sobre todo en la lucha contra el desempleo”.
En este sentido, la consejera hace referencia a la potenciación de la Formación Profesional, “que tan buenos resultados está dando en toda Europa”, o a la apuesta por la Formación Profesional Dual “que también está impulsando el Gobierno de Extremadura”.
Trinidad Nogales también ha señalado que esta reforma educativa debe estar basada en el consenso y en el diálogo, al igual que se hizo en Extremadura cuando se aprobó la Ley de Educación de Extremadura. En este sentido, apela a la necesidad de alcanzar un acuerdo entre los responsables de la gestión educativa.
Respecto a las pruebas de evaluación externa que la propuesta de ley fija al término de las etapas educativas de Primaria, Secundaria Obligatoria y Bachillerato, la consejera cree que contribuirán a mejorar el rendimiento académico del alumnado, para que adquieran un nivel de conocimiento adecuado “sin permitir que se pueda promocionar de un nivel a otro de una manera un tanto ligera”. Se trata de unas pruebas que van encaminadas a “ratificar el trabajo de los centros, que ayuden al profesorado a identificar dónde están los problemas” así como a las familias, para que tengan una “visión objetiva” de la evolución de sus hijos.
En esta línea, Trinidad Nogales apela a la conveniencia de la evaluación externa para obtener un diagnóstico objetivo de la educación, para desarrollar sus fortalezas y atajar las carencias. Por ello, señala la consejera, el Gobierno de Extremadura adoptó el año pasado la resolución de participar por primera vez en las pruebas de evaluación del Informe PISA.
Por su parte, los objetivos que el Gobierno central persigue con esta reforma, según manifestó ayer el ministro a los consejeros, son los de disminuir la tasa de abandono educativo temprano y aumentar el éxito escolar, fomentar la empleabilidad, señalizar el logro de los objetivos de cada etapa, incrementar la autonomía de los centros educativos, intensificar el uso de las TIC y mejorar el aprendizaje de lenguas extranjeras.

















