CCOO considera que “la negativa al proyecto de refinería fulmina una de las pocas esperanzas de Extremadura”
CCOO de Extremadura considera que la Declaración de Impacto Ambiental negativa del Ministerio de Agricultura al proyecto de refinería Balboa “fulmina una de las pocas esperanza que la región tenía para reactivar su economía y el empleo”.
Para CCOO, el presidente extremeño, José Antonio Monago, “es el principal
responsable de esta decepción. Su gestión sobre este proyecto ha sido un
continuo desatino y el resultado final de la declaración es muestra de su falta
de presión y peso ante Madrid y de sus ataduras políticas en la región”. El
proyecto empezó y termina mal, porque fue politizado desde sus inicios y ha
acabado de la misma manera, con la sombra del apoyo que Monago necesita de
Izquierda Unida para mantenerse en el poder. Han prevalecido los intereses de
partido y de una minoría política sobre los de la región. La ciudadanía
extremeña, las personas desempleadas, los trabajadores y las trabajadoras son
los que pagan esta nefasta gestión. Si hubiera existido verdadera voluntad
política y no simples gestos para la galería, el proyecto de refinería hubiera
podido ser posible.”
Para CCOO “no vale escudarse en cuestiones técnicas, puesto que éstas eran
corregibles. Con 160.000 parados y una economía en plena agonía, el presidente
extremeño se ha permitido el lujo de dejarse ir un proyecto industrial que iba
a generar de manera muy significativa empleo directo e indirecto, ingresos fiscales
y dinamización económica. En la misma línea de desgobierno y despreocupación
por el futuro de Extremadura se está trabajando desde el Gobierno regional
sobre el conjunto del tejido industrial. Las pocas empresas y factorías de este
sector que existían antes de la crisis están desapareciendo y el presidente
extremeño no ha tomado ni una sola decisión en el año que lleva en el Gobierno
para ayudar a su mantenimiento. Las empresas y los proyectos ya existentes van
cayendo uno tras otro, y con ellos los puestos de trabajo, sin que la
Administración regional haga nada por evitarlo. Mientras, cada cierto tiempo,
el presidente anuncia a bombo y platillo proyectos que sólo están en el papel y
que tienen mucho más de propaganda que de realidad”.
Desde CCOO se lamenta “que la declaración sea negativa por la oportunidad que
se pierde para Extremadura y no se entiende que en España otros proyectos de
refinería si hayan obtenido el visto bueno del Gobierno y éste ni siquiera haya
logrado una negativa condicionada a resolver los problemas medioambientales que
se pudieran presentar”.
CCOO de Extremadura considera que la Declaración de Impacto Ambiental negativa del Ministerio de Agricultura al proyecto de refinería Balboa “fulmina una de las pocas esperanza que la región tenía para reactivar su economía y el empleo”.
Para CCOO, el presidente extremeño, José Antonio Monago, “es el principal
responsable de esta decepción. Su gestión sobre este proyecto ha sido un
continuo desatino y el resultado final de la declaración es muestra de su falta
de presión y peso ante Madrid y de sus ataduras políticas en la región”. El
proyecto empezó y termina mal, porque fue politizado desde sus inicios y ha
acabado de la misma manera, con la sombra del apoyo que Monago necesita de
Izquierda Unida para mantenerse en el poder. Han prevalecido los intereses de
partido y de una minoría política sobre los de la región. La ciudadanía
extremeña, las personas desempleadas, los trabajadores y las trabajadoras son
los que pagan esta nefasta gestión. Si hubiera existido verdadera voluntad
política y no simples gestos para la galería, el proyecto de refinería hubiera
podido ser posible.”
Para CCOO “no vale escudarse en cuestiones técnicas, puesto que éstas eran
corregibles. Con 160.000 parados y una economía en plena agonía, el presidente
extremeño se ha permitido el lujo de dejarse ir un proyecto industrial que iba
a generar de manera muy significativa empleo directo e indirecto, ingresos fiscales
y dinamización económica. En la misma línea de desgobierno y despreocupación
por el futuro de Extremadura se está trabajando desde el Gobierno regional
sobre el conjunto del tejido industrial. Las pocas empresas y factorías de este
sector que existían antes de la crisis están desapareciendo y el presidente
extremeño no ha tomado ni una sola decisión en el año que lleva en el Gobierno
para ayudar a su mantenimiento. Las empresas y los proyectos ya existentes van
cayendo uno tras otro, y con ellos los puestos de trabajo, sin que la
Administración regional haga nada por evitarlo. Mientras, cada cierto tiempo,
el presidente anuncia a bombo y platillo proyectos que sólo están en el papel y
que tienen mucho más de propaganda que de realidad”.
Desde CCOO se lamenta “que la declaración sea negativa por la oportunidad que
se pierde para Extremadura y no se entiende que en España otros proyectos de
refinería si hayan obtenido el visto bueno del Gobierno y éste ni siquiera haya
logrado una negativa condicionada a resolver los problemas medioambientales que
se pudieran presentar”.

















