Extremadura ve con enorme preocupación la tasa a la generación de electricidad que pretende implantar el Ministerio de Industria
El Gobierno de Extremadura ve con enorme preocupación e inquietud la tasa a la generación de electricidad por facturación que baraja establecer el Ministerio de Industria, ya que, según el alcance de la misma, se podrían llegar a poner en peligro los proyectos de energías renovables previstos en la región, especialmente en los sectores de la biomasa y la energía fotovoltaica, dos ámbitos en los que la comunidad tiene un amplio margen de crecimiento.
En el caso
de la energía fotovoltaica, se trata de proyectos avalados por fondos de
inversión internacionales de elevada solvencia, y que causarían unos
efectos beneficiosos de creación de riqueza y generación de puestos de
trabajo nunca vistos en esta región, con una inversión de casi 1.500
millones de euros y la creación de 6.500 empleos durante el periodo de
construcción.
Pero dichos efectos esperados se perderían para siempre si el
Ministerio de Industria, Energía y Turismo no tiene en cuenta el inmenso
error que su decisión pudiera llegar a desencadenar de no analizar
antes con detenimiento sus posibles contraprestaciones.
El Gobierno de Extremadura pide al ministerio que reflexione con gran
cuidado antes de tomar cualquier decisión, puesto que cualquier
estimación que exceda un mínimo los márgenes de la sensatez y el sentido
común podría condenar para siempre no sólo a los mencionados proyectos
que se refieren a Extremadura, sino amputar de raíz el florecimiento de
todo un sector en el que España se había convertido en un líder mundial.
Un sector que, sin estar ya acompañado de discutibles primas, está
llamado a representar un salto cualitativo decisivo en la generación
energética, el crecimiento sostenible, el respeto al medio natural, la
creación de empleo especializado y la modernización tecnológica de toda
España, con una presencia que es ya vital para las perspectivas de
supervivencia económica de varias comunidades autónomas.
MEDIDA INEFICIENTE Y CONTRARIA AL MÁS MÍNIMO SENTIDO ECOLÓGICO
En esta línea, el Ejecutivo considera que se trataría de una medida
que además de ineficiente y contraria al más mínimo sentido ecológico,
es profundamente injusta con aquellos proyectos que quieren implantarse
sin acceder a primas y que, por lo tanto, no han sido responsables de
‘déficit tarifario’. Cabe recordar que dicho déficit se debe a las
energías nuclear e hidroeléctrica, a las cuales, en cambio, la nueva
tasa que pretende el Ministerio apenas afectará en términos
proporcionales. En cambio, la tasa puede ser letal para renovables como
la fotovoltaica y la biomasa.
Añade el Gobierno de Extremadura que el desarrollo de las energías
renovables debe jugar un papel determinante para disminuir la
dependencia energética del exterior, que ha constituido de forma
endémica una de las lacras del sistema energético nacional y uno de los
escollos para un crecimiento económico sano y definitivo de este país,
en particular de comunidades discriminadas históricamente comola propia
Extremadura.
Así mismo, la tasa que planea el Ministerio repercutirá en la imagen
exterior de España y su reputación ante los mercados internacionales,
porque no dejar de ser una nueva vuelta de tuerca sorpresiva en torno a
las renovables, con el indeseable efecto de inseguridad jurídica que
ello provoca y que ya ha causado las primeras y lógicas advertencias por
parte de importantes fondos de inversión a nivel mundial.
Si finalmente el Gobierno de la nación aprueba esta medida, el
Gobierno de Extremadura seguirá trabajando para tratar de frenar esta
fiscalidad, llegando hasta donde haga falta, hasta las últimas
instancias. Porque es una medida negativa tanto en el fondo como en la
forma, ya que se pretende adoptar sin un proceso previo de negociación, o
al menos de consulta, con las comunidades autónomas afectadas.
En el caso de la energía fotovoltaica, se trata de proyectos avalados por fondos de inversión internacionales de elevada solvencia, y que causarían unos efectos beneficiosos de creación de riqueza y generación de puestos de trabajo nunca vistos en esta región, con una inversión de casi 1.500 millones de euros y la creación de 6.500 empleos durante el periodo de construcción.
Pero dichos efectos esperados se perderían para siempre si el Ministerio de Industria, Energía y Turismo no tiene en cuenta el inmenso error que su decisión pudiera llegar a desencadenar de no analizar antes con detenimiento sus posibles contraprestaciones.
El Gobierno de Extremadura pide al ministerio que reflexione con gran cuidado antes de tomar cualquier decisión, puesto que cualquier estimación que exceda un mínimo los márgenes de la sensatez y el sentido común podría condenar para siempre no sólo a los mencionados proyectos que se refieren a Extremadura, sino amputar de raíz el florecimiento de todo un sector en el que España se había convertido en un líder mundial.
Un sector que, sin estar ya acompañado de discutibles primas, está llamado a representar un salto cualitativo decisivo en la generación energética, el crecimiento sostenible, el respeto al medio natural, la creación de empleo especializado y la modernización tecnológica de toda España, con una presencia que es ya vital para las perspectivas de supervivencia económica de varias comunidades autónomas.
MEDIDA INEFICIENTE Y CONTRARIA AL MÁS MÍNIMO SENTIDO ECOLÓGICO
En esta línea, el Ejecutivo considera que se trataría de una medida que además de ineficiente y contraria al más mínimo sentido ecológico, es profundamente injusta con aquellos proyectos que quieren implantarse sin acceder a primas y que, por lo tanto, no han sido responsables de ‘déficit tarifario’. Cabe recordar que dicho déficit se debe a las energías nuclear e hidroeléctrica, a las cuales, en cambio, la nueva tasa que pretende el Ministerio apenas afectará en términos proporcionales. En cambio, la tasa puede ser letal para renovables como la fotovoltaica y la biomasa.
Añade el Gobierno de Extremadura que el desarrollo de las energías renovables debe jugar un papel determinante para disminuir la dependencia energética del exterior, que ha constituido de forma endémica una de las lacras del sistema energético nacional y uno de los escollos para un crecimiento económico sano y definitivo de este país, en particular de comunidades discriminadas históricamente comola propia Extremadura.
Así mismo, la tasa que planea el Ministerio repercutirá en la imagen exterior de España y su reputación ante los mercados internacionales, porque no dejar de ser una nueva vuelta de tuerca sorpresiva en torno a las renovables, con el indeseable efecto de inseguridad jurídica que ello provoca y que ya ha causado las primeras y lógicas advertencias por parte de importantes fondos de inversión a nivel mundial.
Si finalmente el Gobierno de la nación aprueba esta medida, el Gobierno de Extremadura seguirá trabajando para tratar de frenar esta fiscalidad, llegando hasta donde haga falta, hasta las últimas instancias. Porque es una medida negativa tanto en el fondo como en la forma, ya que se pretende adoptar sin un proceso previo de negociación, o al menos de consulta, con las comunidades autónomas afectadas.

















