El libro de Francisco Vázquez sobre “El Niño de Fregenal”, editado por la Diputación de Badajoz, le hace justicia en el centenario de su nacimiento
Manuel Infante, “El Niño de Fregenal”, es un libro en el que Francisco Zambrano recupera la figura de Manuel Infante Martínez en el centenario de su nacimiento. Editado por la Diputación Provincial de Badajoz, el trabajo aclara una serie de datos sobre su nacimiento y sus comienzos artísticos en Sevilla y hace un recorrido a través de su bagaje artístico en el tiempo que le tocó vivir. Es, hasta ahora, el único trabajo dedicado a Infante y en sus páginas se incluyen la única entrevista que le hicieron en vida, dos artículos sobre el cantaor y una crítica realizada en Sevilla.
La publicación sobre Manuel Infante, el cantaor de la voz
cristalina, como se le conoció entre los flamencos, viene a cubrir un
vacío existente sobre el cantaor. “Con este libro -sostiene Zambrano- se
le hace justicia por tres razones: fue un cantaor de adopción sevillana
que siempre llevó con orgullo su procedencia, un creador de varios y
bellísimos fandangos llamados de Transición, y un artista que hizo
disfrutar a los flamencos con esa voz de miel de la Alcarria que
yo llamo de hilo de oro y cristal”.
Apodado por los andaluces “El Menuíto” por su físico, la biografía
recorre varias etapas del flamenco, la ópera flamenca, las vivencias en
las fiestas y la etapa del neoclasicismo, así como las peñas flamencas y
los festivales que entroncaron con la forma actual de exponer este
género musical.
Con prólogo de Manuel Herrera Rodas, director durante varias
ediciones de la Bienal de Sevilla, el trabajo parte y aclara el
nacimiento en Fregenal de Manuel Infante, pues no nació un día 6 de
febrero de 1911 sino el día 15 del mismo mes y año en el municipio
pacense. “Asimismo -añade su autor- en la partida de nacimiento se
cambiaron sus apellidos por los de Villa Martínez, error subsanado
posteriormente por sus verdaderos Infante Martín”.
Manuel Infante debutó con 15 años en Madrid junto a la Niña de los
Peines, destacando por un estilo propio que grabó sus primeros discos en
1932 y el último entrados los años 70, ya fueran distintos palos del
flamenco como sus fandangos de Transición. “El Niño de Fregenal” dejó en
herencia tres creaciones por fandangos, dos son personales naturales y
un tercero que el propio Zambrano catalogó ya en 1986 como de
Transición. El nombre le viene por la situación fronteriza y de tránsito
de su pueblo de Fregenal de la Sierra con la provincia de Huelva.
De “El Niño de Fregenal” destaca Zambrano su estilo propio, su
menudito cuerpo de jilguero y una voz de ruiseñor, “una voz bellísima,
de miel y azúcar, la más bonita del mundo según Bohórquez, musical y
melódica que lo hacía inconfundible y reconocible por cualquier forma o
estilo de cante que interpetara”. Su afinación era perfecta y exquisita.
El libro también recoge la saga de los Infante, con su hermano
Antonio, “El Niño de la Sierra”, las sobrinas Antonia y Mary Infante
Gómez, y el sobrino José García Infante, “Pepe Fregenal”. Contiene,
además, las letras de sus fandangos, discografía y carteles, escritos,
reconocimientos y bibliografía.
Francisco Zambrano Vázquez es maestro nacional licenciado en
Medicina y Cirugía por la Universidad de Sevilla, estudios de los que es
doctor por la Universidad de Extremadura. Diputado nacional por Badajoz
de 1996 a 2004, es Premio Nacional de Investigación en el Flamenco 2009
y autor de los libros “Vida y obra de Porrina de Badajoz”, “Don José
Pérez de Guzmán y su fandango” y “El flamenco extremeño en acrósticos”,
editados también por la Diputación de Badajoz.
La publicación sobre Manuel Infante, el cantaor de la voz cristalina, como se le conoció entre los flamencos, viene a cubrir un vacío existente sobre el cantaor. “Con este libro -sostiene Zambrano- se le hace justicia por tres razones: fue un cantaor de adopción sevillana que siempre llevó con orgullo su procedencia, un creador de varios y bellísimos fandangos llamados de Transición, y un artista que hizo disfrutar a los flamencos con esa voz de miel de la Alcarria que yo llamo de hilo de oro y cristal”.
Apodado por los andaluces “El Menuíto” por su físico, la biografía recorre varias etapas del flamenco, la ópera flamenca, las vivencias en las fiestas y la etapa del neoclasicismo, así como las peñas flamencas y los festivales que entroncaron con la forma actual de exponer este género musical.
Con prólogo de Manuel Herrera Rodas, director durante varias ediciones de la Bienal de Sevilla, el trabajo parte y aclara el nacimiento en Fregenal de Manuel Infante, pues no nació un día 6 de febrero de 1911 sino el día 15 del mismo mes y año en el municipio pacense. “Asimismo -añade su autor- en la partida de nacimiento se cambiaron sus apellidos por los de Villa Martínez, error subsanado posteriormente por sus verdaderos Infante Martín”.
Manuel Infante debutó con 15 años en Madrid junto a la Niña de los Peines, destacando por un estilo propio que grabó sus primeros discos en 1932 y el último entrados los años 70, ya fueran distintos palos del flamenco como sus fandangos de Transición. “El Niño de Fregenal” dejó en herencia tres creaciones por fandangos, dos son personales naturales y un tercero que el propio Zambrano catalogó ya en 1986 como de Transición. El nombre le viene por la situación fronteriza y de tránsito de su pueblo de Fregenal de la Sierra con la provincia de Huelva.
De “El Niño de Fregenal” destaca Zambrano su estilo propio, su menudito cuerpo de jilguero y una voz de ruiseñor, “una voz bellísima, de miel y azúcar, la más bonita del mundo según Bohórquez, musical y melódica que lo hacía inconfundible y reconocible por cualquier forma o estilo de cante que interpetara”. Su afinación era perfecta y exquisita.
El libro también recoge la saga de los Infante, con su hermano Antonio, “El Niño de la Sierra”, las sobrinas Antonia y Mary Infante Gómez, y el sobrino José García Infante, “Pepe Fregenal”. Contiene, además, las letras de sus fandangos, discografía y carteles, escritos, reconocimientos y bibliografía.
Francisco Zambrano Vázquez es maestro nacional licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Sevilla, estudios de los que es doctor por la Universidad de Extremadura. Diputado nacional por Badajoz de 1996 a 2004, es Premio Nacional de Investigación en el Flamenco 2009 y autor de los libros “Vida y obra de Porrina de Badajoz”, “Don José Pérez de Guzmán y su fandango” y “El flamenco extremeño en acrósticos”, editados también por la Diputación de Badajoz.



















