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María Teresa Romero · Montijo
Jueves, 27 octubre 2011

Ya tenemos nuestro propio basurero · María Teresa Romero · Montijo

Nuestro barrio se ha convertido en un hermoso y gran  basurero donde las hojas de los árboles, las bolsas de chuches y de lo que no son chuches, los vasos y las botellas, las cacas de los perros y la porquería se han instalado para regusto de todos los que vivimos y paseamos por nuestra zona.

Hasta los contenedores llevan días sin recogerse y soportamos el hedor de algún que otro bicho muerto para deleite de todos mis clientes, que cuando vienen a por el pan, temen llevarse el hedor a casa en sus baguettes caliente.

Desde luego debe ser un lujo comer en las terrazas de los bares de alrededor, imagínense ustedes, estar rodeados de pura basura mientras degustan unos platos ricos y bien hechos, no me extraña que los hosteleros se quejen amargamente, entre que hay que pasar por las aceras sucias y pegajosas, se nos quita la feria del recinto ferial y nuestra zona está literalmente dejada de la mano de Dios, no sé como muchos de los negocios que hay por aquí subsisten.

Es de pena que nuestros  niños y niñas tengan que jugar entre tanta roña y las madres tememos que si se hacen alguna herida la infección sea monumental por la falta de limpieza a la que nos someten con tanto descaro.

¿Donde están las barrenderas que adecentaron el pueblo y a las que se les prometió trabajo antes de las elecciones?, ¿Dónde está ese pueblo que iba a ser como un dulce?.

Señores gobernantes, ¿no les da vergüenza tener el pueblo como lo tienen, limpiando sólo y exclusivamente la zona del centro?¿Donde se quedaron sus promesas electorales para  Montijo?.

Qué pena de barrio y qué pena de pueblo, que a nadie le interesa que se pueda vivir decentemente en él, y mucho menos que avance, y como una imagen vale más que mil palabras, ahí van algunas para que comprueben que lo que digo es cierto.

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