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Lunes, 04 de Julio de 2011

Sí, pero no

Hace poco, mientras veía en el cine HANNA de Joe Wright, me daba cuenta de que hay películas que tienen todas las papeletas para gustarme y que, sin embargo, las acabo odiando. Normalmente es por algún motivo justificado. Otras veces es simple manía. En el caso de HANNA, conozco a gente con buen criterio, incluso algún amigo, que ha disfrutado bastante de ella, considerándola una producción interesante y arriesgada. A mí me parece una mierda. Hay películas que son malas porque no pueden ser buenas, bien porque las ha hecho gente sin talento, porque se han filmado sin recursos económicos, porque el guión del que partían no era interesante… Y luego están esas cintas que están hechas con recursos, que parten de ideas interesantes… y, sin embargo, me acaban tocando los cojones, con perdón. HANNA es uno de esos casos: tiene todos los elementos para convertirse en motivo de alegría, pero sus ganas de ir contracorriente arruinan cualquier posibilidad de disfrute. Tiene algunos momentos buenos, la protagonista está perfecta y el argumento es interesante, pero hay algo que no funciona: Joe Wright se cree demasiado guay para hacer una película de acción convencional y se pierde en ese intento de ir contra las normas. Y el resultado es una basura.    
Igual el problema es mío, que me estaré haciendo viejo. O que estoy perdiendo el criterio, quién sabe. Esto explicaría por qué a (casi) todo el mundo le encantó WINTER’S BONE y a mí me desesperó. Antes era un listo y pensaba que la gente que no era capaz de disfrutar de películas como esta, con 4 nominaciones a los Oscar, con excelentes críticas en todos los medios, era más o menos ignorante. Ahora creo en el lícito derecho al aburrimiento, a no seguir la línea marcada por otros, al derecho a que una película alabada por muchos nos pueda parecer una memez a otros. Y WINTER’S BONE para mí lo es. Aspira a ser un retrato terrorífico de la América profunda pero sin terror, sin emoción, sin… nada. ¡Y acaba con una niña tocando el banjo! Cuando algunos la defienden porque, supuestamente, tiene esa virtud de mostrar los estragos del aislamiento en las sociedades marginadas y endogámicas de las zonas rurales USA, a mí me da la risa y pienso en qué opinarían entonces si viesen LAS COLINAS TIENEN OJOS, por ejemplo. Aunque igual la han visto y les ha parecido una mierda porque es de terror. Y no les parece un género respetable. Igual HANNA les ha gustado mucho a algunos que dicen que es una película de acción inteligente y todo eso, porque en realidad no es una película de acción. Y ese tampoco les parece un género respetable.
Al final se va a tratar de eso: a la gente le gusta pasárselo bien sin meterse en el barro, sin mancharse la ropa y rebuscar en el fango. Le gusta pasar miedo en películas que no son de terror y ver escenas de acción en películas que no son de acción porque menosprecian a los géneros puros. Le gusta lo que parece, pero no es. Y por mí se pueden ir todos al cuerno.

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