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Lunes, 4 julio 2011

Música y ensueño

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Pedro Gutiérrez Domínguez

Dicen que los artistas son personas que se toman en serio sus sueños. Cuando la rutina de la vida cotidiana ahoga al soñador que hay dentro de nosotros, el verano que acabamos de estrenar y todo su mobiliario, puede generar un espacio para el descanso y el ensueño. El ensueño consisite en soñar con los ojos abiertos, y supone la satisfacción consciente de nuestras esperanzas y nuestros deseos. Puede que el ensueño sea la forma de soñar más importante, y usar la música como elemento de ensoñación puede ser tan fascinante y tan revelador, que podemos llegar a valorar algunas músicas sólo por las imágenes que nos generan. A diferencia de las imágenes de las imágenes de un televisor o del ordenador, las imágenes que nos imvaden al escuchar música surge de nuestro propia interior, y suelen aportar información importante sobre lo que nuestro mundo interior está intentando decirnos. Esta idea es utilizada constantemente en la publicidad: las imágenes, sobretodo si cuentan con el apoyo de la música, tienen una gran fuerza para conmovernos tanto conscientemente como subliminalmente. Incluso la música en sí es una imagen con capacidad para descubrirnos un mundo intelectual y emocional en un preciso momento en el tiempo. Si nos tomamos el tiempo suficiente, al escuchar una música, se nos vendrán imágenes a nuestra mente de personas y lugares que hemos concocido, de la naturaleza, del arte...Esos recuerdos que la música despierta en nosotros son un terreno fértil para desarrollar nuestra creatividad. Fuí consciente de la idea del ensueño gracias fundamentalmente a mi profesor de insitituto de literatura del siglo XX, Juan José Fernández. Analizaba la literatura desde este punto de vista, y en alguna que otra ocasión nos habló de la obra de Marcel Proust llamada "En busca del tiempo perdido", especialmente el espisodio de los recuerdos e imágenes que le trae al protagonista al comer una magdalena con una taza de té. Como en este ejemplo, gran parte de los momentos que hemos vivido esta asociado a una música, incluso con la música podemos vivir varias vidas al mismo tiempo: el pasado, que nos devuelve la música, el presente en el que reaccionamos ante los recuerdos del pasado, y el futuro hacia el que nuestros deseos nos impulsan.
Monet decía que quería que su serie de pinturas sobre nenúfares fuese una especie de "sillón visual" en el que los trabajadores agotados al final del día pudiesen descansar. Este estado de relajación que perseguía el pintor impresionista se asocia normalmente con las ondas cerebrales alfa, que se producen sin ningún esfuerzo es determinados tipos de artes. Cuando escuchamos música mientras permanecemos tumbados, la imaginación se pone en funcionamineto más fácilmente. En ese momento hay que levar anclas, dejarse llevar mar adentro y empezar a soñar... Dicen que los artistas son personas que se toman en serio sus sueños...FELIZ VERANO.

Discografía de ensueño recomendada: Preludio a la siesta de un fauno (Debussy) y Gymnopedies (Erik Satie).

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