Descentralización
Ciertamente soy un claro defensor de la descentralización administrativa. Esta, supone la transferencia de poder (también los recursos) de un gobierno central hacia autoridades que no están jerárquicamente subordinadas. El actual estado de las autonomías no es novedad. España ya estuvo con anterioridad subdividida en territorios. Estuvo con suevos, vándalos y alanos dividida. Posteriormente tuvimos un montón de reyes Godos (alguno todavía recordará la interminable lista de reyes godos) a los que se cepillaron los musulmanes que subieron hasta Toledo utilizando la Vía de la Plata, construida con anterioridad por los mejores ingenieros civiles que se ha conocido hasta hoy en día y que son los romanos (bueno vale, egipcios y griegos también fueron buenos ingenieros, pero en ingeniería civil nadie como los romanos). Los musulmanes encontraron a la hora de conquistar tierras muy pocos impedimentos por parte de la población (campesinos y ganaderos) que habitaba la península ibérica y la explicación fundamental de la no oposición era que los godos tenían achicharrados a impuestos a los habitantes de la península por lo que pensaban que quien les invadía nunca podría ser peor que los reyezuelos sátrapas que les gobernaban. Hay otra explicación que se suma a la anterior y que no la anula. La defiende un abogado historiador llamado Ignacio Olagüe. Según él, los musulmanes no conquistaron España, sino que les fue pacíficamente entregada porque sus habitantes abrazaron masivamente el islam ya que el dios del Islam era más permisivo con los apetitos carnales de sus devotos y no los abrumaba con las exigencias de un clero abusón (ja, ja, quien iba a decir la vuelta a la tortilla que íbamos a darle con la llegada de la democracia). Arriba, más o menos estaban los castellanos (habitantes de Castilla claro), vascos (con reino propio en Navarra) y los catalanes. Castilla fue creciendo, creció Navarra y creció Cataluña y tardaron mucho en ponerse de acuerdo en largar a los musulmanes de la península ibérica, más preocupados por su propia autonomía que por la autonomía peninsular (¡como hoy día vaya!). Los musulmanes empezaron a tener problemas en los territorios que dominaban debido a la generalización de la corrupción en muchos de los funcionarios que debían de estar al cuidado de los dominios en la península ibérica y las ganas de independencia de algunas de las ciudades por ellos dominadas (¿les suena de algo?). En un principio los musulmanes no quisieron conquistar los reinos cristianos. Les interesaba más cobrar tributos. Posteriormente, el asunto se invirtió y todo sobrevino por el desmembramiento del reino musulmán en los reinos de taifas que permitió hacerse fuerte a los reyes cristianos sobre los pequeños reinados taifas: Granada, Jaen, Medina Sidonia, Ceuta…, ciudades que por separado no ofrecían resistencia al ataque cristiano. Algo así ocurre ahora. Con el estado actual autonómico hay un par de ellas, Cataluña y País Vasco (me hace gracia lo de país) que se aprovechan de la debilidad del resto de autonomías para ser ellas las que deciden sobre el gobierno estatal, muchas veces necesitado en el Congreso de Diputados de los votos de los nacionalistas a la hora de conseguir sacar adelante las leyes. Una vergüenza a la que los políticos no ponen solución preocupados por mantener sus privilegios más que por poner fin a esta injusticia territorial.
Ciertamente soy un claro defensor de la descentralización administrativa. Esta, supone la transferencia de poder (también los recursos) de un gobierno central hacia autoridades que no están jerárquicamente subordinadas. El actual estado de las autonomías no es novedad. España ya estuvo con anterioridad subdividida en territorios. Estuvo con suevos, vándalos y alanos dividida. Posteriormente tuvimos un montón de reyes Godos (alguno todavía recordará la interminable lista de reyes godos) a los que se cepillaron los musulmanes que subieron hasta Toledo utilizando la Vía de la Plata, construida con anterioridad por los mejores ingenieros civiles que se ha conocido hasta hoy en día y que son los romanos (bueno vale, egipcios y griegos también fueron buenos ingenieros, pero en ingeniería civil nadie como los romanos). Los musulmanes encontraron a la hora de conquistar tierras muy pocos impedimentos por parte de la población (campesinos y ganaderos) que habitaba la península ibérica y la explicación fundamental de la no oposición era que los godos tenían achicharrados a impuestos a los habitantes de la península por lo que pensaban que quien les invadía nunca podría ser peor que los reyezuelos sátrapas que les gobernaban. Hay otra explicación que se suma a la anterior y que no la anula. La defiende un abogado historiador llamado Ignacio Olagüe. Según él, los musulmanes no conquistaron España, sino que les fue pacíficamente entregada porque sus habitantes abrazaron masivamente el islam ya que el dios del Islam era más permisivo con los apetitos carnales de sus devotos y no los abrumaba con las exigencias de un clero abusón (ja, ja, quien iba a decir la vuelta a la tortilla que íbamos a darle con la llegada de la democracia). Arriba, más o menos estaban los castellanos (habitantes de Castilla claro), vascos (con reino propio en Navarra) y los catalanes. Castilla fue creciendo, creció Navarra y creció Cataluña y tardaron mucho en ponerse de acuerdo en largar a los musulmanes de la península ibérica, más preocupados por su propia autonomía que por la autonomía peninsular (¡como hoy día vaya!). Los musulmanes empezaron a tener problemas en los territorios que dominaban debido a la generalización de la corrupción en muchos de los funcionarios que debían de estar al cuidado de los dominios en la península ibérica y las ganas de independencia de algunas de las ciudades por ellos dominadas (¿les suena de algo?). En un principio los musulmanes no quisieron conquistar los reinos cristianos. Les interesaba más cobrar tributos. Posteriormente, el asunto se invirtió y todo sobrevino por el desmembramiento del reino musulmán en los reinos de taifas que permitió hacerse fuerte a los reyes cristianos sobre los pequeños reinados taifas: Granada, Jaen, Medina Sidonia, Ceuta…, ciudades que por separado no ofrecían resistencia al ataque cristiano. Algo así ocurre ahora. Con el estado actual autonómico hay un par de ellas, Cataluña y País Vasco (me hace gracia lo de país) que se aprovechan de la debilidad del resto de autonomías para ser ellas las que deciden sobre el gobierno estatal, muchas veces necesitado en el Congreso de Diputados de los votos de los nacionalistas a la hora de conseguir sacar adelante las leyes. Una vergüenza a la que los políticos no ponen solución preocupados por mantener sus privilegios más que por poner fin a esta injusticia territorial.



















