Martes, 09 de Junio de 2026

Actualizada Martes, 09 de Junio de 2026 a las 10:15:22 horas

| 25
Lunes, 09 de Mayo de 2011

El gran Mourinho y las elecciones

A caballo entre abril y mayo me debato entre hablar de elecciones, de literatura o de fútbol. Este tiempo siempre nos sumerge en el mundo de los libros y  me maravilla como en cada edición  aumentan  en todos nuestros pueblos las iniciativas relacionadas con la lectura. Aunque nunca será un fenómeno de masas, como el fútbol. Pero ahora nos quedan pocos días para acudir a las urnas. Cuando salga a la calle el próximo número de “Crónicas de un Pueblo”, estaremos en plena resaca de las elecciones municipales y autonómicas y puede ser  que los personajes principales de ayuntamientos y Junta  de Extremadura hayan cambiado. O puede que no.

Me pasa con la política lo contrario que con la literatura. Cuanto más libros leo, más me entusiasmo y más atractivos encuentro para profundizar en ellos. En cuanto a la política, cuanto más detalles conozco, más me decepciona y me desanima. Y me temo, por lo que oigo, que este es un sentimiento bastante extendido. Habría que analizar el camino que han tomado los políticos españoles en los últimos veinte años y poner un poco de freno a este sinsentido. En estos tiempos que corren, creo que se puede hablar en nuestro país de una auténtica “Tiranía de los partidos”. El político es solo el hombre o la mujer  y no dudo que cuando decide dedicarse a esto lo hará con la mejor intención. Pero creo que poco espacio tienen para tomar decisiones individuales. El partido al que se adhiera le dará consignas claras e indiscutibles sobre dónde y cómo colocar a los afines,  con qué empresas hay que hacer negocios y qué palabras utilizar en las declaraciones públicas. Al político le queda claro enseguida lo que puede y lo que no puede decir. Al final, sus ideales personales quedan  grabados sin remedio con unas siglas concretas.

Pero si los políticos lo tienen claro, los votantes no lo tenemos tanto. Todavía hay gente que no ejerce su derecho al voto; se sigue votando por inercia, por tradición familiar o social; no conocemos bien los programas electorales y sobre todo, una vez que acaban las elecciones no controlamos sus actuaciones. Estos días el Madrid y el Barça han jugado un partido  que han seguido 15 millones de personas y toda España ha analizado con la máxima atención cada palabra dicha por Mourinho con respecto al desarrollo del mismo. Ya le gustaría a los líderes políticos de nuestro país  captar semejante nivel de escucha. Los candidatos a la presidencia de nuestra comunidad y a las alcaldías de nuestros municipios hablan del futuro inmediato de nuestro entorno… y en sus intervenciones públicas solo están “los de siempre” y a veces ni esos. Que contraten al técnico portugués para una campaña política y de paso, para el fomento de la lectura en España. Puede que esta sea la solución a nuestros males.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.