¡Duelen tanto las Ausencias!
(Para ti, amigo: Alfonso Rodas)
Un día dijo Rafael Alberti:
“Nos dijeron que no éramos de aquí,
que éramos viajeros, gente de paso,
huéspedes de la tierra,
Camino de las nubes”.
Inteligentes y dolorosas palabras de este entrañable poeta. Sabemos que
no somos de aquí y que cada viaje tiene un final pero… ¡duelen tanto
las ausencias!. En algunos momentos, las ausencias se acentúan, sobre
todo, cuando vuelves a vivir una situación donde la persona ausente era
protagonista.
Eso me ha pasado a mí… eso he sentido yo cuando la noche de la
cabalgata de Reyes no te veía entre los figurantes y aunque la magia y
la ilusión fueron los principales ingredientes con los que contó la
tradicional Cabalgata de Reyes de Puebla de la Calzada, aunque
brillara seguramente más que nunca… había un espacio sin luz, triste,
guardando tu ausencia…. ¡Te echaba de menos, amigo Alfonso, tu
cabalgata!.
Ha sido muy duro para todos los que cada año pasan horas y horas
confeccionando las carrozas, no verte este año por allí, eligiendo
carroza y observando tu rostro ilusionado cuando hablabas del diseño
del vestuario con el que sorprendías año tras año.
La noche de Reyes es una fecha entrañable que a todos nos ablanda el
corazón y nos enciende la mecha de los sentimientos. Unas horas que
olvidas las preocupaciones y vuelves a ser niño otra vez, aunque sea
sólo en esas horas que la cabalgata recorre las calles y tú observas a
Melchor, Gaspar y Baltasar tras esa gran lluvia de caramelos. Es una
noche brillante, luminosa… que este año, cuando se nos encendía esa
llama que sacaba nuestros sentimientos a flote, no todos eran
sentimientos de alegría porque en todos los que hemos compartido a lo
largo de estos años los preparativos de la cabalgata, manó de nuestro
corazón un sentimiento de tristeza porque nos dolía tu ausencia.
Con tu partida dejas un espacio vacío en esta cabalgata que tú supiste
hacer tuya. Amigo Alfonso, descansa tranquilo que el desfile saldrá
cada año a la calle buscándote a ti, sintiendo tu espíritu entre las
carrozas, recordándote siempre...
Te recordaremos en esa nave donde pasaste tantas horas colaborando para
que el desfile fuese una realidad cada año, en los carnavales… y en
otros muchos sitios donde nos hemos encontrado. Lo único que me queda
por decir es que estés donde estés, todos los que te conocimos te vamos
a echar mucho de menos.
Estoy seguro que ahora que has desaparecido físicamente te harás
presente en el recuerdo de mucha gente, y sobre todo, en esas horas,
días, meses… de preparación de la cabalgata de reyes donde siempre ¡y
por derecho propio! Fuiste protagonista.
(Para ti, amigo: Alfonso Rodas)
Un día dijo Rafael Alberti:
“Nos dijeron que no éramos de aquí,
que éramos viajeros, gente de paso,
huéspedes de la tierra,
Camino de las nubes”.
Inteligentes y dolorosas palabras de este entrañable poeta. Sabemos que
no somos de aquí y que cada viaje tiene un final pero… ¡duelen tanto
las ausencias!. En algunos momentos, las ausencias se acentúan, sobre
todo, cuando vuelves a vivir una situación donde la persona ausente era
protagonista.
Eso me ha pasado a mí… eso he sentido yo cuando la noche de la
cabalgata de Reyes no te veía entre los figurantes y aunque la magia y
la ilusión fueron los principales ingredientes con los que contó la
tradicional Cabalgata de Reyes de Puebla de la Calzada, aunque
brillara seguramente más que nunca… había un espacio sin luz, triste,
guardando tu ausencia…. ¡Te echaba de menos, amigo Alfonso, tu
cabalgata!.
Ha sido muy duro para todos los que cada año pasan horas y horas
confeccionando las carrozas, no verte este año por allí, eligiendo
carroza y observando tu rostro ilusionado cuando hablabas del diseño
del vestuario con el que sorprendías año tras año.
La noche de Reyes es una fecha entrañable que a todos nos ablanda el
corazón y nos enciende la mecha de los sentimientos. Unas horas que
olvidas las preocupaciones y vuelves a ser niño otra vez, aunque sea
sólo en esas horas que la cabalgata recorre las calles y tú observas a
Melchor, Gaspar y Baltasar tras esa gran lluvia de caramelos. Es una
noche brillante, luminosa… que este año, cuando se nos encendía esa
llama que sacaba nuestros sentimientos a flote, no todos eran
sentimientos de alegría porque en todos los que hemos compartido a lo
largo de estos años los preparativos de la cabalgata, manó de nuestro
corazón un sentimiento de tristeza porque nos dolía tu ausencia.
Con tu partida dejas un espacio vacío en esta cabalgata que tú supiste
hacer tuya. Amigo Alfonso, descansa tranquilo que el desfile saldrá
cada año a la calle buscándote a ti, sintiendo tu espíritu entre las
carrozas, recordándote siempre...
Te recordaremos en esa nave donde pasaste tantas horas colaborando para
que el desfile fuese una realidad cada año, en los carnavales… y en
otros muchos sitios donde nos hemos encontrado. Lo único que me queda
por decir es que estés donde estés, todos los que te conocimos te vamos
a echar mucho de menos.
Estoy seguro que ahora que has desaparecido físicamente te harás presente en el recuerdo de mucha gente, y sobre todo, en esas horas, días, meses… de preparación de la cabalgata de reyes donde siempre ¡y por derecho propio! Fuiste protagonista.



















