Martes, 09 de Junio de 2026

Actualizada Lunes, 08 de Junio de 2026 a las 19:50:30 horas

Juan Jesús Melchor Pérez | 72
Martes, 08 de Marzo de 2011

EntreLibros

Diciembre siempre me recuerda a Cuento de navidad; una de las novelas con las que mas disfrute en mi niñez. Tanto que pensé leerla todas las navidades. No cumplí mi deseo, pero en cambio desde entonces, leí todo lo que cayó en mis manos de este gran escritor, que no es otro que Charles Dickens.

Qué os puedo decir de este genio que no se halla dicho ya, uno de los escritores más leídos de su tiempo; podía decirse que no tenía rival, un auténtico creador de best seller. Aunque entonces no existía esta palabra tan denostada en nuestros tiempos.

Dickens vendía miles de libros en todo el mundo. Cuando leer era un lujo que no todos se podían permitir. Aunque sus libros siempre estaban protagonizados por gente de clase humilde y hasta de mala calaña. La facilidad de Dickens para crear personajes era asombrosa. Personajes que te llegaban al alma, sobre todo en esas lecturas públicas que hacía. Por que si Charles leía sus libros en público, en reducidas salas atestadas de gente. Pero no lo hacia de cualquier manera, no, Dickens se ponía en la piel de cada personaje, cambiaba la voz, interpretaba, esta era una de sus grandes pasiones; en el escenario y con su amigo, el novelista y dramaturgo Wilckie Collins adaptaron para teatro muchas de sus novelas, en las que el mismo participaba como actor. Porque hasta los profesionales de la época lo tenían como un actor de talento, algo innato en él, algo que no se aprende, se nace con ello.

Dickens no abandonó su actividad literaria, ni sus grandes giras hasta el día de su muerte, estas giras le dejaban agotado y maltrecho y eran desaconsejadas por sus amigos y médicos. Teniendo en cuenta el accidente de tren que sufrió en sus carnes aquel nueve de junio de 1865, del que nunca se recupero del todo. Precisamente un 9 de junio de 1870 moría el escritor en su casa sin poder acabar su última novela, “El misterio de Eduwin Drood”.

Sin embargo, esta última novela ya tiene un final para una serie de televisión. Paradojas de la vida, a su amigo Collins no le dejaron acabar esta novela siendo el que mejor lo conocía, habiendo escrito a medias con él en más de una ocasión. Decían que nadie podía acabar una novela de Dickens más que el propio Dickens, ahora la acabará la tele.

Casi doscientos años después, como entonces, comprobamos que los personajes de Dickens, tienen vida propia fuera del libro, parece que fueran reales. Quién no recuerda a Oliver Twist, a Ebenezen Scroogec, a Mrs. Gum y a tantos y tantos otros. Se podría decir sin duda que forman parte de nuestras vidas.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.