Hábitos saludables
Leo la noticia que aparece en el periódico sobre los datos que se recogen en el Barómetro sanitario que es una especie de encuesta a nivel nacional y de la que luego se extrapolan datos a nivel regional (es decir, que no sirve de mucho). Nos dice esta encuesta que el tabaco es la primera causa de muerte evitable en España. De hecho, se le atribuye al consumo de cigarrillos unas 60.000 muertes al año, de las que, aproximadamente el 10%, es decir, unas 6.000 son fumadores pasivos.
En Extremadura, el 70% de las muertes que se producen cada año son por dolencias cardiovasculares, respiratorias y cáncer, que en muchos casos son provocadas o empeoradas por el consumo de cigarrillos. El número de fallecimientos que son directamente atribuibles al tabaco en la región se eleva a 1.800. Según el mismo barómetro, el 16% de los encuestados residentes en Extremadura están muy de acuerdo con la aplicación de medidas más restrictivas contra el consumo de tabaco, y el 28% está bastante en consonancia.
Todo esto viene puesto en valor por la lógica postura de las asociaciones de lucha contra el cáncer, tras la publicación de datos que ponen en duda la eficacia de la norma, que entró en vigor hace ya más de dos años en todo el país y que al ser muy difícil su control, depende bastante de cómo la ciudadanía se lo tome y del carácter de los dueños de cada local. En el caso del alcohol, el 85% de los extremeños creen que se debería limitar la publicidad de alcohol que pueda llegar a los menores de 18 años. Además, el 96% solicita que los menores de edad no beban alcohol en lugares públicos, y el 94% considera conveniente un endurecimiento de las sanciones a aquellos establecimientos que incumplan la norma en lo que se refiere a la prohibición de venta de este tipo de bebidas. Incluso, el 76% estarían de acuerdo con la necesidad de establecer sanciones, aunque no sean económicas, para los propios menores que sean sorprendidos consumiendo alcohol.
Por último, el susodicho barómetro hace un análisis de las listas de espera. En este caso, el barómetro refleja que los extremeños ven ahora peor la situación de las listas de espera sanitarias en la región, de forma que el 57,2% cree que sigue igual con respecto al último año, y el 7,4% que ha empeorado. Solo el 25% de los encuestados dice que ha mejorado. En la encuesta de 2007, el 28% decía que había mejorado, el 5% que había empeorado y el 53% que seguía igual. En esto último, deberían de hacer una encuesta para los futuros usuarios del Centro de Salud Montijo-Puebla. Aquí no va a haber listas de espera porque a este consultorio no quiere ir ni Dios (bueno, a este es que no le hace falta).
En Extremadura, el 70% de las muertes que se producen cada año son por dolencias cardiovasculares, respiratorias y cáncer, que en muchos casos son provocadas o empeoradas por el consumo de cigarrillos. El número de fallecimientos que son directamente atribuibles al tabaco en la región se eleva a 1.800. Según el mismo barómetro, el 16% de los encuestados residentes en Extremadura están muy de acuerdo con la aplicación de medidas más restrictivas contra el consumo de tabaco, y el 28% está bastante en consonancia.
Todo esto viene puesto en valor por la lógica postura de las asociaciones de lucha contra el cáncer, tras la publicación de datos que ponen en duda la eficacia de la norma, que entró en vigor hace ya más de dos años en todo el país y que al ser muy difícil su control, depende bastante de cómo la ciudadanía se lo tome y del carácter de los dueños de cada local. En el caso del alcohol, el 85% de los extremeños creen que se debería limitar la publicidad de alcohol que pueda llegar a los menores de 18 años. Además, el 96% solicita que los menores de edad no beban alcohol en lugares públicos, y el 94% considera conveniente un endurecimiento de las sanciones a aquellos establecimientos que incumplan la norma en lo que se refiere a la prohibición de venta de este tipo de bebidas. Incluso, el 76% estarían de acuerdo con la necesidad de establecer sanciones, aunque no sean económicas, para los propios menores que sean sorprendidos consumiendo alcohol.
Por último, el susodicho barómetro hace un análisis de las listas de espera. En este caso, el barómetro refleja que los extremeños ven ahora peor la situación de las listas de espera sanitarias en la región, de forma que el 57,2% cree que sigue igual con respecto al último año, y el 7,4% que ha empeorado. Solo el 25% de los encuestados dice que ha mejorado. En la encuesta de 2007, el 28% decía que había mejorado, el 5% que había empeorado y el 53% que seguía igual. En esto último, deberían de hacer una encuesta para los futuros usuarios del Centro de Salud Montijo-Puebla. Aquí no va a haber listas de espera porque a este consultorio no quiere ir ni Dios (bueno, a este es que no le hace falta).



















