Miércoles, 9 marzo 2011

Antonio, vente pa España

Marcar como favorita Enviar por email
Lucas Navareño Miura

Tengo fresco todavía en mi memoria un sketch que popularizó el humorista Josele a finales de los 70 en el que simulaba una llamada de un lugareño de boina a su paisano emigrado a Alemania y en el que contaba las excelencias y bondades que teníamos en España en esa época (era el momento del desarrollo de la industria) con un alto incremento en la renta per cápita, lo que favoreció el consumismo, mejorando la calidad de vida de un gran porcentaje de familias. Desafortunadamente la economía es cíclica y a periodos de bonanza, siguen períodos de crisis. Algo así ocurrió en la crisis del petróleo de los años 90 y la actual crisis que estamos padeciendo y que en España (Spain is different¡¡¡) tiene unos efectos más fuertes debido a que se une el pinchazo de la burbuja inmobiliaria (excedente de pisos y casas sobrevaloradas que no se ha estabilizado de momento ya que mucha de ellas pertenecen a Bancos que no quieren perder dinero y vender a los precios que actualmente está ajustando el mercado) y la atomización de la administración. La administración, no ha conseguido reajustar el alto número de servicios que se dan y se diluyen los que se prestan, realizando muchas de las administraciones servicios paralelos que al usuario se le cobran varias veces pero que solo se realizan una (creo haber comentado como los mismos servicios turísticos por ejemplo se llevan a cabo desde la administración regional, diputaciones provinciales, mancomunidades y entidades locales llegando en muchos momentos a crear conflictos entre las propias administraciones que piensan que la competencia es exclusiva). El asunto es que, teniendo en cuenta el alto número de problemas que forman esta crisis, va a ser difícil armonizar todos para que volvamos a tener el mismo crecimiento con el que contábamos antes. La solución a la crisis de los 60 fue la de enviar a Alemania una mano de obra que viajaba en familia, con la maleta de cartón, una baja cualificación y un desconocimiento del idioma que les obligaba a coger aquellos trabajos peor vistos o más desagradables pero que les permitía una vez que tenían el ansiado mes de vacaciones, venir a contarnos las excelencias de aquel país, y a repasarnos a los que aquí quedamos el televisor a color, y algunos de los pequeños electrodomésticos de los que actualmente se amontonan sin ningún uso en cualquiera de los armarios de nuestras cocinas. La solución de la actual crisis, parece que no va a ser muy diferente en ideas. La canciller alemana reclama a nuestros mejores profesionales para desarrollar su potente economía. En este caso viajan con mochila, individualmente, muy profesionalizados y con un amplio conocimiento en idiomas lo que posiblemente les facilite la estancia. Ya hemos mandado al primero. Formado en España, gloria nacional por los cuatro costados. El 7 de España. El que nunca hace nada. El mismísimo Raúl González. Educado en la cantera del Atlético de Madrid (sabe lo que es pasar calamidades), y explotado en el Real Madrid se lo hemos dejado a los alemanes y de momento ya le ha hecho un 7 al Valencia. Así nos va a pasar. Gastar dinero en formar buenos profesionales para que luego vengan otros y se aprovechen de esa formación. A ver si nuestros políticos espabilan y como en el futbol comienzan a exigir los derechos de formación.

Crónicas de un Pueblo • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitioAntonioGragera.com
© 2012 • Todos los derechos reservados.
POWERED BY FOLIOePRESS