Miércoles, 10 de Junio de 2026

Actualizada Martes, 09 de Junio de 2026 a las 13:57:08 horas

| 89
Viernes, 31 de Julio de 2009

Costumbres

Tengo la costumbre en los días de vacaciones de hacer una limpia de las cosas que no me valen y de las que ya no hago uso. Es la desventaja de tener un piso en el que cada metro cuadrado de espacio es fundamental y lo tienes que aprovechar al máximo (ahora entiendo perfectamente lo del diseño de interiores). Generalmente la limpia suele ser de papeles y documentos que he ido acumulando a lo largo del año y que no he tirado, en la creencia de que me van a servir más adelante. Cuando indicador de la habitación se pone en rojo de completo, es cuando hago la selección de lo que hago desaparecer y suele coincidir en esta fecha que es cuando elimino toda la documentación de los trabajos que he ido acumulando a lo largo del año. Afortunadamente para mí, puedo guardar todos los trabajos en formato informático y tirar el papel en los contenedores que afortunadamente ahora han puesto para que pueda ser reciclado.
La cuestión es que, dentro del material que iba a eliminar, encontré un informe del año 1993 sobre la familia y el uso del tiempo del Centro de Investigaciones sobre la Realidad Social que me llamó la atención para poder comparar ese uso del tiempo, con el de década y media después. Independientemente de las características de tipo socioeconómico y demográfico y de los indicadores sociales (religión, ideología, que me daban igual), sí que me ha llamado la atención la importancia que se daba a la estructura familiar monoparental, unifamiliar, o familias con hijos de matrimonios previos como estructuras que ya habían calado en la sociedad española. Comenta el informe que casi la totalidad de los que se habían entrevistado se levantaron en la cama en su propia casa (no sé yo que cifras salen luego de infidelidad) algo que ahora se ha de dar igual puesto que tal y como está la economía, lo más baratito es dormir en casa). Nos decía también el informe que un 7%  de los españoles no desayunaba y que entre los jóvenes menores de 30 años el porcentaje se duplicaba hasta llegar a un 15%.En cuanto al lugar del desayuno, si que han cambiado las cosas ya que en esos años el 90% de los españolitos, lo hacía en casa, algo impensable en la actualidad. De las amas de casa, por aquella época, la actividad tras el desayuno y el acompañar a los hijos e hijas era la de realizar las tareas domésticas, algo que en la actualidad ya no se hace así. Generalmente muchas madres, aprovechan el llevar a sus hijos al colegio, para desayunar en la cafetería y posteriormente dar un paseo antes de meterse en casa. Si nos vamos a las actividades de la tarde, la televisión ya copaba las horas (y eso que todavía no había llegado la TDT, ni las Nintendo). La actividad de pasear aunque no con la intensidad actual, ya empezaba a tomar cuerpo (y es que el colesterol ya se había hecho conocer bien en nuestras casas) siendo tras la televisión la segunda actividad que más se realizaba por las tardes (obviando el trabajo lógicamente). Una vez cenados, la mayor parte de los entrevistados volvían a encender la tele y ahí se quedaban hasta irse a la cama, y ciertamente tampoco ahí ha cambiado mucho el uso que se hace del tiempo libre. Esto lo saben bien quienes nos gobiernan y son las horas en las que aprovechan para lavarnos el cerebro con toda la morralla y problemas que ellos mismos nos han generado.
Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.