Los trabajadores de la planta de Carcesa en Montijo continúan manifestándose cada mañana a las puertas de las instalaciones de la empresa, a pesar de encontrarse estos días en “vacaciones forzosas” por falta de actividad. La presidenta del comité de empresa, Natividad Gallego, ha manifestado a esRadio que no van a tirar la toalla porque se están jugando su futuro. Están todos embargados, hipotecados y temiendo por sus puestos de trabajo. Este temor se extiende a los puestos indirectos y a los agricultores. En total, un amplio engranaje que se ve afectado por la situación.
Natividad ha hecho un llamamiento a la propiedad, la familia Ruíz-Mateos, y les exige que busquen una solución. “Ellos nos han embarcado en este barco ellos tienen que mantenerlo a flote, pero sin dejarse a nadie atrás. Que se dejen de milongas y que busquen soluciones para todos”.
En este momento, la planta montijana no puede fabricar porque no pueden salir los productos. Los trabajadores no han cobrado el sueldo de febrero y ahora en marzo les correspondería la mitad de la paga de producción, que ven peligrar en esta situación. También están pendientes los atrasos del IPC y ya están temiendo que tampoco lo van a cobrar.
Por todo ello, los trabajadores de la planta montijana realizarán este miércoles 9 de marzo una concentración, para hacer una llamada de atención de la situación que está viviendo la empresa. Para ello han pedido el apoyo de las cámaras agrarias, comerciantes, cooperativas de tomate y a la población en general. Tendrá lugar de 10 a 11 de la mañana en la Plaza de España.
A nivel nacional, todos los empleados de Nueva Rumasa han convocado una manifestación en Madrid el próximo sábado, dia 12. Carcesa dispone de tres autobuses para este viaje, y anima a las personas de la comarca a acompañarlos a la capital de España hasta que se completen las plazas. Su objetivo es contar con todo el apoyo posible con la esperanza que, de esta forma, se empiece a vislumbrar una solución para una situación más que dificil.
UPA-UCE asegura que Carcesa tiene deudas pendientes con 130 productores de tomate
Por su parte, el secretario general de UPA-UCe Extremadura, Ignacio Huertas, ha señalado que el grupo Nueva Rumasa tiene deudas pendientes con un total de 130 agricultores pertenecientes a diez cooperativas, que se han visto afectadas por los impagos de la compañía, cuya situación es "complicada". En concreto, el grupo de la familia Ruiz-Mateos adeuda cerca de un millón y medio a los productores de tomate extremeños que tienen contratos con Carcesa, lo que supone el 20 por ciento de la producción transformada, ha apuntado Huertas.
Tras asistir a una jornada organizada por la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur), el responsable de la organización agraria en Extremadura ha destacado que Carcesa, fabricante de Apis y Fruco, es una empresa "viable", pero se verá arrastrada por el desenlace del grupo. Por ello, tanto Huertas como el secretario general de UPA, Lorenzo Ramos, han reclamado a Nueva Rumasa que solicite el concurso de acreedores y que sean los agricultores y los trabajadores los primeros en cobrar, antes de otros colectivos acreedores como los bancos o los inversores.