
Las conversaciones del primer mes de este año 2011 han estado centradas en dos temas de gran interés: la ley antitabaco y la reforma de pensiones. De lo primero tengo poco que decir, porque no he fumado en mi vida y por tanto, para mi todos son ventajas. Pero sobre las pensiones, tengo que confesar que a medida que avanzan las negociaciones, va aumentando mi perplejidad.
Se nos anuncia a bombo y platillo la jubilación a los 67 años. No queda más remedio. Todos echamos cuentas del tiempo nos queda, si entramos en ese baremo o no, y acto seguido nos enteramos que será así… pero no para todos. Ya estamos. Por ejemplo, se contempla una jubilación para los funcionarios a partir de los 63 años, aunque con penalizaciones. Conclusión, personas con un buen sueldo se podrán permitir renunciar a parte de él y descansar cuatro años antes. Los que ganan lo justo, que se despidan de esta medida. Otra excepción que se contempla es para los que hayan contribuido 38`5 años, medida que parece imposible para los jóvenes que esta generación que se las ven y se las desean para encontrar un empleo. Y cuando lo encuentran, cotizan por una jornada tan mínima (y tan irreal por cierto), que ni locos llegarán a esa cifra.
Pero en la división de honor de los pensionistas se encuentran los políticos, para no variar. En toda esta tormenta, diputados y senadores conservan sus pensiones intactas, sin renunciar a un solo euro y manteniendo sus abultados sueldos. No olvidemos que las leyes las hacen ellos mismos y en las medidas que afectan a su propio bolsillo, son toda una eminencia. Lástima que no pongan esa inteligencia preclara al servicio del pueblo. Ha habido algún intento de que renuncien a estos privilegios y han votado mayoritariamente que ni hablar. Y es que ya lo dice el refrán: el que reparte y reparte, se queda la mejor parte.
Repasamos: Mientras los trabajadores españoles necesitamos de 38`5 años cotizados, diputados y senadores solo necesitan siete años para tener derecho a cobrar el 80%, y con más de diez años se le asegura el 100% de sus pensiones. La edad de jubilación se atrasa a los 67 años, pero diputados y senadores se pueden jubilar a los 60 años. ¿?
Y a todo esto ¿qué hacen los sindicatos que no denuncian estos abusos? : Pues a lo mejor, apuntarse a las listas de algún partido porque, con un poco de suerte, entran en la división de honor y se carcajean de todos los que vamos a tener que trabajar hasta los 67 años. Como periodista propongo que en todas las noticias de prensa, radio y televisión en que se hable de las pensiones, se remate la información recordando las condiciones de las pensiones de los políticos, para que no se nos olvide. Hace poco escuchaba en relación a este tema que esto pasa porque al pueblo llano nos toman por tontos. Me quedaba pensando que si consentimos esta historia nos toman por tontos porque, tristemente, lo somos.