¿El pueblo no se equivoca?
La popular frase que dice “el pueblo nunca se equivoca” no es cierta,
en las pasadas elecciones generales el pueblo sí se equivocó, dando
cuatro años más la presidencia del gobierno a alguien incapaz de:
1º no reconocer la crisis y no tomar medidas contra la misma.
2º cuando la crisis le cayó encima de lleno, la primera medida que tomó
fue ayudar a la banca para que siguieran dando créditos, lo que esta no
hizo, sino que fortaleció su poder sangrando a aquel que por culpa del
montaje de la misma no puede pagar, siendo la pequeña y mediana empresa
las que más sufren estos desequilibrios, sin que el gobierno ponga
ninguna ayuda ni medida de corrección.
3ª llamemos a las cosas por su nombre, esta crisis no es general, es la crisis de unos pocos.
Si dividimos la sociedad en 5 capas (indigentes, funcionarios, las
grandes empresas o capitales, autónomos de pequeña/mediana empresa y
sus asalariados). A los primeros no les afecta porque por desgracia
siempre están en ella, a los funcionarios no sólo no les afecta sino
que les beneficia por su seguridad salarial ante operaciones
financieras, a las grandes empresas o capitales no les afecta porque se
alimentan de todas las ayudas del gobierno, de las empresas más
pequeñas y de sus proveedores, pero al autónomo de pequeña y mediana
empresa con sus asalariados, para estos si es la crisis de una forma
injusta y cruel, por culpa de la doble moral de los políticos que
mientras se tiran dentelladas y mordiscos entre ellos por intereses de
asiento, la pequeña y mediana empresa con sus asalariados agoniza,
siendo estos el tronco y base de toda economía social.
Queda poco tiempo para reaccionar si no queremos perder la sanidad
pública, las pensiones y entrar en una fase parecida a la que sufrió
Argentina con el corralito.
Ante este panorama social, los políticos en el poder, siguen desoyendo
los informes y consejos de Europa, del banco de España y de
ex-ministros de su propio partido. Teniendo además la brillante “o mala
idea” de subir los impuestos, es lo más parecido a un suicidio
económico y social.
Por esta cadena de errores, cuando el Sr. que tiene España como
presidente y sus secuaces salgan de donde nunca debieron estar, el
sentido de culpa que les quedará por el daño causado, será de
tratamiento sicológico, repitiéndose la historia de la decadencia de
España con Carlos IV y su valido Godoy.
Tengo pocas esperanzas de que los políticos nos saquen de esta, sino
más bien nos meterán más, porque la clase política vive en una realidad
distinta a la del pueblo, anteponiendo los intereses de partido a lo
social, llegando a ser incongruentes con ello mismos.
Sería de justicia pedir responsabilidad civil a los políticos que
causaran daños a la sociedad y gravar con multas y sanción a la
gestoría o empresa que representen, llámense PSOE, PP, IU o aquellos
que gobiernen.
La popular frase que dice “el pueblo nunca se equivoca” no es cierta, en las pasadas elecciones generales el pueblo sí se equivocó, dando cuatro años más la presidencia del gobierno a alguien incapaz de:
1º no reconocer la crisis y no tomar medidas contra la misma.
2º cuando la crisis le cayó encima de lleno, la primera medida que tomó
fue ayudar a la banca para que siguieran dando créditos, lo que esta no
hizo, sino que fortaleció su poder sangrando a aquel que por culpa del
montaje de la misma no puede pagar, siendo la pequeña y mediana empresa
las que más sufren estos desequilibrios, sin que el gobierno ponga
ninguna ayuda ni medida de corrección.
3ª llamemos a las cosas por su nombre, esta crisis no es general, es la crisis de unos pocos.
Si dividimos la sociedad en 5 capas (indigentes, funcionarios, las
grandes empresas o capitales, autónomos de pequeña/mediana empresa y
sus asalariados). A los primeros no les afecta porque por desgracia
siempre están en ella, a los funcionarios no sólo no les afecta sino
que les beneficia por su seguridad salarial ante operaciones
financieras, a las grandes empresas o capitales no les afecta porque se
alimentan de todas las ayudas del gobierno, de las empresas más
pequeñas y de sus proveedores, pero al autónomo de pequeña y mediana
empresa con sus asalariados, para estos si es la crisis de una forma
injusta y cruel, por culpa de la doble moral de los políticos que
mientras se tiran dentelladas y mordiscos entre ellos por intereses de
asiento, la pequeña y mediana empresa con sus asalariados agoniza,
siendo estos el tronco y base de toda economía social.
Queda poco tiempo para reaccionar si no queremos perder la sanidad
pública, las pensiones y entrar en una fase parecida a la que sufrió
Argentina con el corralito.
Ante este panorama social, los políticos en el poder, siguen desoyendo
los informes y consejos de Europa, del banco de España y de
ex-ministros de su propio partido. Teniendo además la brillante “o mala
idea” de subir los impuestos, es lo más parecido a un suicidio
económico y social.
Por esta cadena de errores, cuando el Sr. que tiene España como
presidente y sus secuaces salgan de donde nunca debieron estar, el
sentido de culpa que les quedará por el daño causado, será de
tratamiento sicológico, repitiéndose la historia de la decadencia de
España con Carlos IV y su valido Godoy.
Tengo pocas esperanzas de que los políticos nos saquen de esta, sino
más bien nos meterán más, porque la clase política vive en una realidad
distinta a la del pueblo, anteponiendo los intereses de partido a lo
social, llegando a ser incongruentes con ello mismos.
Sería de justicia pedir responsabilidad civil a los políticos que
causaran daños a la sociedad y gravar con multas y sanción a la
gestoría o empresa que representen, llámense PSOE, PP, IU o aquellos
que gobiernen.



















