A Belén, pastores
Otra Navidad…¿y van…?. En mi caso va a ser totalmente nueva. El 2010 ha sido el año en que he perdido a mi madre y, una cosa así, no se olvida en unos meses. No va a ser muy divertida pero, aunque ya la familia solo la formamos mi hermano y yo, nos consolaremos juntos, acompañados por algo de marisco y nuestras chicas, que valen un imperio.
Claro, como no podía ser menos, a unos días de las Fiestas empieza a hacer un frío de tres pares. La poca memoria meteorológica nos juega estas malas pasadas pero, de verdad, cada año pasa lo mismo simplemente porque es lo que toca.
No tengo muy claro quien ha batido este año el record de empezar a colocar y lucir los adornos de Navidad. Me juego algo y no lo pierdo a que ha vuelto a ser el Corte Inglés. Lo digo porque, el otro día, haciendo la compra semanal en Mercadona, cuando llego a la caja le digo a la chica…”¿Qué, ya estamos afinando la zambomba?”. Y la muchacha me dice…”¡¡¡Calle usted, hombre…!!! ¿Usted se cree que llego yo a casa con ganas de zambombas y panderetas?. Nos pasamos aquí 10 horas oyendo villancicos. Menos mal que mi marido aún tiene ganas de cantárselos a mis hijos”.
Es que es una pasada. Aquí, en el norte, en el paseo principal de Cánovas, el Ayuntamiento ha montado una carpa enorme que cubre todo el paseo. Dentro, distintos artesanos de todo tipo exponen sus creaciones e intentan vender algo. Claro, la gente sube hasta allí a ver. Pasea por los puestos y, desde que entras por la Fuente y hasta que sales por La Cruz, villancicos a todo trapo. Esos baffless tirando música de Navidad a una potencia que, cuando pasas junto a uno, te despeinas. Y no digo yo que sea malo, no. Lo que digo es que es un coñazo pasarse escuchando villancicos desde el puente de la Constitución hasta el 6 de enero… UN MES. Dicen que AENA, para hacer más fácil el trabajo a los Controladores, les puso como música ambiental, La Virgen se está peinando…y que solo por eso, se encabronaron.
Es que no se le ocurre ni al que asó la manteca. A Pepiño Blanco, sí. Al menos, entre los aplausos de unos y los berridos de otros se ha conseguido parar a estos tipos y casi es seguro que las Navidades no las vamos a tener que pasar apretando el culo. Al menos, no en ese aspecto porque los parados sin subsidio, no creo yo que tengan demasiadas ganas de cantar.
Y, por cierto…últimas Navidades que podremos celebrar en la barra del bar, echando un cigarrito. A partir del día 2 de enero, se acabó lo que se daba. Ayer, me decían unos amigos… “macho, nos vamos a tener que ir a vivir a Belén, como los pastores del nacimiento. Es el único sitio donde aún te dejan fumar. Y eso que hay un bebé cerca”. Entre el tabaco y la economía, habrá que hacerle una estatua a Zapatero. Nos va a curar la posibilidad del cáncer de pulmón y va a conseguir que seamos el país de la Unión Europea con menor índice de obesidad.
FELICES FIESTAS A TODOS.
Otra Navidad…¿y van…?. En mi caso va a ser totalmente nueva. El 2010 ha sido el año en que he perdido a mi madre y, una cosa así, no se olvida en unos meses. No va a ser muy divertida pero, aunque ya la familia solo la formamos mi hermano y yo, nos consolaremos juntos, acompañados por algo de marisco y nuestras chicas, que valen un imperio.
Claro, como no podía ser menos, a unos días de las Fiestas empieza a hacer un frío de tres pares. La poca memoria meteorológica nos juega estas malas pasadas pero, de verdad, cada año pasa lo mismo simplemente porque es lo que toca.
No tengo muy claro quien ha batido este año el record de empezar a colocar y lucir los adornos de Navidad. Me juego algo y no lo pierdo a que ha vuelto a ser el Corte Inglés. Lo digo porque, el otro día, haciendo la compra semanal en Mercadona, cuando llego a la caja le digo a la chica…”¿Qué, ya estamos afinando la zambomba?”. Y la muchacha me dice…”¡¡¡Calle usted, hombre…!!! ¿Usted se cree que llego yo a casa con ganas de zambombas y panderetas?. Nos pasamos aquí 10 horas oyendo villancicos. Menos mal que mi marido aún tiene ganas de cantárselos a mis hijos”.
Es que es una pasada. Aquí, en el norte, en el paseo principal de Cánovas, el Ayuntamiento ha montado una carpa enorme que cubre todo el paseo. Dentro, distintos artesanos de todo tipo exponen sus creaciones e intentan vender algo. Claro, la gente sube hasta allí a ver. Pasea por los puestos y, desde que entras por la Fuente y hasta que sales por La Cruz, villancicos a todo trapo. Esos baffless tirando música de Navidad a una potencia que, cuando pasas junto a uno, te despeinas. Y no digo yo que sea malo, no. Lo que digo es que es un coñazo pasarse escuchando villancicos desde el puente de la Constitución hasta el 6 de enero… UN MES. Dicen que AENA, para hacer más fácil el trabajo a los Controladores, les puso como música ambiental, La Virgen se está peinando…y que solo por eso, se encabronaron.
Es que no se le ocurre ni al que asó la manteca. A Pepiño Blanco, sí. Al menos, entre los aplausos de unos y los berridos de otros se ha conseguido parar a estos tipos y casi es seguro que las Navidades no las vamos a tener que pasar apretando el culo. Al menos, no en ese aspecto porque los parados sin subsidio, no creo yo que tengan demasiadas ganas de cantar.
Y, por cierto…últimas Navidades que podremos celebrar en la barra del bar, echando un cigarrito. A partir del día 2 de enero, se acabó lo que se daba. Ayer, me decían unos amigos… “macho, nos vamos a tener que ir a vivir a Belén, como los pastores del nacimiento. Es el único sitio donde aún te dejan fumar. Y eso que hay un bebé cerca”. Entre el tabaco y la economía, habrá que hacerle una estatua a Zapatero. Nos va a curar la posibilidad del cáncer de pulmón y va a conseguir que seamos el país de la Unión Europea con menor índice de obesidad.
FELICES FIESTAS A TODOS.



















