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Última actualización 19:22
Lunes, 5 marzo 2018

Las Comunidades de Vecinos

La propiedad de los bienes, cuando ésta pertenece a más de una persona, es un tema que ya legislaron hace más de dos mil años los romanos.

 


El Codex Iuruis Civilis, o sea, el Código Civil que aplicaba el Derecho Romano, ya recogía este tipo de propiedad, y como no podía ser de otra manera, nuestro Código Civil español, prácticamente copió esas normas para introducirlas en nuestro ordenamiento jurídico.

 


Sin embargo, a partir, sobre todo de la segunda mitad del siglo XX, coincidiendo con el boom de la construcción de los pisos, el legislador se dio cuenta de que las normas que contenía el Código Civil para regular las relaciones entre copropietarios, eran insuficientes, de ahí que el 21 de Julio de 1960 se promulgara la Ley de Propiedad Horizontal, ley que sigue vigente aun hoy, aunque por las modificaciones sufridas desde entonces, prácticamente no se parece en nada a la de entonces. Esa Ley recoge en su Artículo 9-1-e,  una de las obligaciones fundamentales, quizá la que más, que es Contribuir, con arreglo a la cuota de participación fijada en el título o a lo especialmente establecido, a los gastos generales para el adecuado sostenimiento del inmueble, sus servicios, cargas y responsabilidades que no sean susceptibles de individualización. Esto es, cada vecino está obligado a pagar de la forma que esté estipulada, las cuotas de la Comunidad de Vecinos, así como el importe que haya sido acordado por mayoría de ellos, y si no está de acuerdo, porque considere que la cuota es más alta de lo que debería, la solución no es dejar de pagar, sino promover una nueva reunión de la Comunidad en la que, por mayoría, se aprobara la nueva cuota. Y para asegurar el cumplimiento de esa obligación, y que los vecinos morosos paguen las cuotas de la comunidad, la ley ha establecido un procedimiento muy sencillo: Basta con que el Presidente de la comunidad de vecinos rellene una instancia, solicitud, demanda o como quieran llamarlo que se puede descargar de Internet y presentarla en el Juzgado.

 


No es necesario, ni Abogado, ni Procurador, ni Gestor, ni ningún profesional, basta con la firma del Presidente y si después del requerimiento de pago que haga el Juzgado, sigue sin pagar, le embargaran la cuenta del Banco, la parte de la pensión que supere el salario mínimo, el sueldo o cualesquiera otros ingresos que tenga, el coche, e incluso, en último extremo, si no hay otros bienes de donde cobrar, el propio piso, que podría salir a subasta.

 


Así que, ojo con no pagar las cuotas de las comunidades de vecinos, pues si el Presidente acude al Juzgado para reclamarlas, no solo tendremos que pagarlas, sino que además se nos incrementarán con gastos judiciales, con lo que, a la larga, más cuenta nos hubiera traído pagarlas en su momento.

 

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