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María Vázquez
Última actualización 19:06
Lunes, 5 febrero 2018

Soledad Rodríguez, reconocimiento a una trayectoria

Sole Rodríguez recuerda una frase que siempre le decía su entrenador: “el fútbol a veces es injusto, pero en algún momento de devuelve todo lo que tú le has dado”. Es injusto, más el fútbol femenino, que ahora empieza a despegar, pero que ha vivido años sin prácticamente apoyos y sin conocerse.


[Img #75267]Hoy empieza a cambiar el reconocimiento en general al deporte femenino y, en puertas de la II Gala del Deporte que se celebrará en Montijo, quizás es el momento en que el fútbol le devuelve a Sole todo lo que ha entregado a este deporte.
Dos veces jugadora en Primera División Femenina; varios ascensos de categorías a sus espaldas, entre los que se encuentran el ascenso a Primera con el Santa Teresa Badajoz y el ascenso a Segunda División Nacional con el SC La Garrovilla de fútbol sala. Convocada por la Federación Extremeña para disputar partidos con la Selección, tanto en fútbol como en fútbol sala. Amén de una larga trayectoria futbolística desde que esta montijana se inicia con apenas 10 años jugando en el Puebla. “Fue dos temporadas mi equipo. Luego estuve en el Extremadura por cuatro temporadas. En ese tiempo contó conmigo también la Selección Extremeña. Con 16 años me ficha de nuevo el Puebla, fue entonces cuando pasa a llamarse Irex Puebla y debuto en Primera División. Con 16 añitos me vi jugando en San Mamés, convirtiéndonos en el primer equipo femenino, junto al Athletic de Bilbao, que jugaba en este estadio. ¡Todo un orgullo!”. “Fue como un milagro jugar ante 30.000 personas. Para las chicas fue algo increíble”, contaba José Luis Rodríguez Campos, presidente entonces del Puebla.
El techo de cristal que existe en el mundo laboral para las mujeres también se da en el deporte. En concreto, en el caso que nos atiende, en el fútbol, un mundo en el que han existido muchos tópicos y prejuicios que han perjudicado a las jugadoras. Es ahora cuando se empiezan a ver cambios, cuando empieza a haber un interés real en promover a la mujer en el deporte.  Aunque el avance es lento, pausado, más de lo que debería.
La mayoría de las deportistas profesionales compaginan estudios, entrenamientos, trabajos y partidos... todo por la pasión y el amor hacia el deporte.
Tras la desaparición del Puebla, Sole empieza a jugar a fútbol sala y fútbol 7, pasando por varios equipos, mientras continúa con sus estudios. En ese tiempo es cuando empieza un proyecto laboral fuera del deporte, un centro de masaje y estética. “Ya me había olvidado de competir cuando vino a interesarse por mí Juan Carlos Antúnez, entrenador del Santa Teresa, en 2011. En ese tiempo, ascendimos a Primera, lo más bonito que he vivido en el fútbol. Y pude volver a jugar en Primera División, 15 años después de hacerlo por primera vez”.
Antúnez, dice de ella que es “una jugadora que dignifica la profesión de entrenador. ‘Solete’ merece realmente un reconocimiento no sólo por su trayectoria, sino por el sacrificio y los valores con los que ella lo ha conseguido. Sacar adelante un negocio y compaginarlo con el fútbol profesional es de héroe. Y no hablo de profesional por lo que cobraba, sino como un calificativo que representa perfectamente”.
No ha sido fácil mantenerse en el juego. Tras entrar y salir del césped a la pista del pabellón, se retira del Santa Teresa, con el equipo ya en Primera, para poder dedicarse a su negocio. La falta de profesionalización en el deporte femenino hace que no haya opción, hay que buscarse otro trabajo. “Me retiré porque me faltaba tiempo y me acababa costando dinero. He perdido dinero por poder jugar”.
Así y todo, continúa jugando, esta vez de nuevo en el SC La Garrovilla. Su última temporada de juego se ve truncada por una lesión en el partido de pase a la final en el que La Garrovilla busca la victoria para lograr el ascenso a Segunda Categoría Nacional de Fútbol Sala, que finalmente consiguen. Una rotura de peroné tuerce esta nueva aventura.
No será, estamos seguros, la última vez que vuelve a tener un balón entre sus pies, lo que está por ver es si ahora ya será sólo por ocio, o si Sole seguirá añadiendo datos a esta trayectoria por la que se le distingue, una trayectoria, que bien merece un reconocimiento de su gente, de su pueblo.

 

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