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Pedro Gutiérrez
Última actualización 18:10
Lunes, 5 febrero 2018

Música y Woody Allen

Hablar de Nueva Orleáns es evocar la alegría de vivir, disfrutar de la música y el ritmo en el más amplio sentido de la palabra. Se saborea una gastronomía que nada tiene que ver con el resto de EEUU. Se disfruta de uno de los Carnavales más famosos del mundo. Toda una explosión cultural donde se mezclan influencias indígenas-americanas, anglosajonas, africanas y europeas. Esta ciudad, al sudeste de EEUU, en el estado de Louisiana, es una de las pocas en donde la celebración no tiene descanso, en la que siempre hay una excusa para la fiesta y el jolgorio, por todo ello se le conoce como “la ciudad en donde se olvidan los problemas”.  
A principios del siglo XX, y en este espíritu de fiesta, todos los elementos culturales fueron madurando hasta alcanzar la revolución musical que dio nacimiento al JAZZ. La población negra, desde los primeros días de esclavitud, a principios del siglo XX, se congregaba todos los domingos en la Plaza del Congo para bailar y cantar al son de los tambores africanos, siendo escenario de fascinantes recreaciones de música y baile. Era el único lugar del sur de EEUU donde estaba permitido. Algunos dicen que el Jazz nació en el barrio de Storyville, una zona permitida para la prostitución. Una teoría afirma que su nombre proviene de los perfumes de Jazz-mín que utilizaban las prostitutas. Otros dicen que nació en las salas de baile cercanas al lago Ponchertarn, al norte de la ciudad, y que su nombre proviene de una palabra africana dicha con rapidez. Lo que si estaba claro que el jazz representaba la liberación, la celebración de la vida humana, a pesar de todo. Una ciudad romántica, donde el mero hecho de pasear por sus calles deja en la mente un montón de sensaciones que tiene que ver con su pasado criollo, su diversidad y su tradición cultural.En Bourbon Street con más de 60 garitos que ofrecen música en directo. El Mardi Grass, con raíces africano-caribeñas, una celebración multicultural, y que durante 10 días anteriores al miércoles de ceniza llenan las calles de Música y Baile. Los africanos también llevaron su magia, una religión basada en el equilibrio entre la luz y la oscuridad; en lo oculto, la brujería y la magia, que quedaba reflejado en el centro espiritual Voo Doo Spirit Well Temple.
A estas alturas de la tribuna algunos pensarán: ¿y todo esto que tiene que ver con Woody Allen y su banda “New Orleans Jazz Band”? Pues nada, igual que sus problemas personales, que más allá de entrar en juicios, ahora mismo casi nadie discute su genialidad en el cine, aunque sobre gustos no hay nada escrito. Mientras tanto los amantes de la música nos dejaremos llevar por el espíritu de Nueva Orleans para celebrar los carnavales. FELIZ DON CARNAL.

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