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Valdelacalzada
Última actualización 17:38
Miércoles, 25 octubre 2017

Manuel García, exgerente de Caval, disfruta del tercer grado para poder cuidar a su nieta

Manuel García González, exgerente de Caval y condenado en enero de este año a 23 años de prisión por delitos de administración desleal, fraude de subvenciones, falsedad contable, apropiación indebida y tres delitos contra la Hacienda Pública, ha empezado a disfrutar de un tercer grado concedido para poder atender a una nieta, huérfana de madre, que sufre una discapacidad.

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El tercer grado concedido por resolución del juez de vigilancia penitenciaria, le permite disfrutar de libertad los fines de semana y salir de la cárcel de lunes a viernes en horario de 8 a 20:30 horas, hora en que debe acudir al centro penitenciario a dormir.

Tras solicitar Manuel Villalón, nuevo abogado de Manuel García, esta medida, a la que inicialmente se opusieron la junta de tratamiento de la prisión y la Fiscalía, la juez valoró positivamente la conexión de este cambio de régimen, ya que entiende que “ninguno de los delitos cometido es grave, no existe riesgo de fuga y que el preso tiene buen comportamiento, habiéndose valorado el hecho de que el preso se haga cargo de una nieta que perdió a su madre y que tiene una discapacidad.

Así las cosas, la Fiscalía no recurrió la decisión, por lo que Manuel García disfruta de esta libertad condicional desde julio.

Los otros dos condenados del caso Caval, continúan en prisión.

 

Los afectados por la gestión de Manuel García, no conformes con la decisión del juez, han salido esta mañana desde Valdelacalzada camino a Badajoz, en una tractorada que pretenden llevar hasta la puerta del Juzgado de Primera Instancia, en la Avenida de Colón, en Badajoz. Protestan de esta manera ya que consideran incomprensible que se una persona condenada a 23 años de prisión pueda haberse beneficiado de esta medida tan solo cuatro meses después de entrar en prisión y sin abonar la cantidad a la que le obligaba la sentencia, pago al que no ha hecho frente, según su abogado, ya que sus únicos ingresos son una pensión mensual de 781 euros.

La abogada que representa a los miembros de la cooperativa hortofrutícola Caval señala que su despacho no fue informado de esta concesión por lo que no pudieron oponerse a la medida. De cualquier forma, la concesión del tercer grado es una medida que deber ser revisada semestralmente, por lo que al cumplirse el plazo, y si alguna de las partes estuviera en desacuerdo con ese tercer grado, sería la Audiencia Provincial quien debería resolver el asunto.

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