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M. Luisa Prudencio Morales
Viernes, 19 noviembre 2010

No tuvo ni donde caerse vivo ¿Cómo iba a tener dónde caerse muerto? · M. Luisa Prudencio Morales Presidenta de ACUDAME · Mérida

La vecindad del barrio, le puso por nombre CARRILERO, un precioso bretón, que andaba deambulando por un populoso barrio de la antigua EMERITA AUGUSTA – la actual Mérida.

Corría como del diablo cuando algún ser humano quería recogerlo, a lo más que llegaba era a acercarse unos metros cuando le dejabas comida, y en verano el agua. Durante bastantes meses formó parte de la zona, que junto con ella se hizo popular. A nuestro CARRILERO se le vio por el hospital, por el parque de las tres sillas, por todo el Polígono Nueva Ciudad, junto a la Gasolinera y allí encontró su muerte, quizás debajo de un coche que no paró para asistirlo (uno más, forma parte de la negativa cultura que se practica).

Si no tuvo donde vivir, que más da donde muriera. Pero desde esta Asociación, junto con nuestras amistades en esta tarea, sentimos que esto tendría que parar en algún momento, que en algún momento la población ha de decir basta a tanta masacre animal por parte del ser humano, porque se nos hace difícil la tarea de habitar este precioso planeta.

CARRILERO, es solo un ejemplo de tanto perro que quien quiera que sea, (y son muchos), abandonan a su mala suerte, sin más, sin pagar por este delito de forma alguna y con la complicidad de autoridades y ciudadanía. Una vez más tenemos que decir que los animales tienen sufrimiento cuando se les abandona, cuando tienen hambre, frio o calor y que dependen de nosotros, por haberlos domesticado, que a día de hoy diremos es un error humano a la vista de los acontecimientos.

Pero CARRILERO, que como decimos no tuvo donde caerse vivo, mucho menos tuvo ni siquiera donde caerse muerto y tampoco quien lo recogiera. A pesar de las llamadas insistentes a los municipales, de vecinos y vecinas, CARRILERO estuvo más de 24 H. caído muerto junto a la gasolinera del barrio que lo vio CARRILEANDO buscando entre las basuras.

Si el cielo de los perros existe CARRILERO estará en él. Espero que no esté ese cielo cerca del de los humanos y CARRILERO DESCANSE EN PAZ. Vaya este pequeño homenaje a él y a todos los que son vilmente abandonados o asesinados por esta raza, sin compasión, hacia cualquier ser indefenso habitante del mundo.

M. Luisa Prudencio Morales
Presidenta: ASOCIACION CULTURAL PARA LA DEFENSA DE LOS ANIMALES (ACUDAME)

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