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Ana María Moreno Vaquera
Última actualización 13:35
Jueves, 4 mayo 2017

María Lourdes Espigares Maldonado, fundadora de Cruz Roja en Montijo

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Mujer valiente e independiente para su época, ha sabido superar las dificultades que le ha deparado la vida. De carácter fuerte, ha ejercido de padre y madre de sus hijos y nieta.
De niñera a practicante y puericultora, tras aprobar el obligatorio Servicio Social. También estudia Medicina Tropical que le ayuda en” las misiones”. De Granada, a Barcelona o Madrid hasta Paraguay.
A principios de los ochenta llega a Montijo casada con Mariano Martínez y funda la Cruz Roja , también se implica en la catequesis y en el servicio social. Se reconoce “ una privilegiada. Muy lanzada para su época, alegre… pero no frívola”.

[Img #70151]Lourdes nació en el año 1946 en Alfacar (Granada), siendo la cuarta de seis hermanos. De familia humilde, su padre Manuel era agricultor y su madre, Encarnación se dedicaba a sus labores como ama de casa.

 

¿Dónde estudia?
Estudié en el colegio de mi pueblo hasta los 12 años. Ahora no recuerdo el nombre del colegio, pero sí recuerdo a mi maestra Doña María. Por necesidad, mi padre me sacó del colegio para trabajar de niñera de un matrimonio de buena posición y con seis hijos; y Doña María se ofreció a seguir dándome clase en su casa, a la que yo asistía siempre hasta que me saqué los estudios primarios.

 

¿Cómo fue el trabajo de niñera?
Lo que recuerdo de este primer trabajo es que era  duro y había gran separación de clases sociales y no se trabajaba por el dinero sino por la comida, debido a la situación caótica de la post guerra que había en España en aquellos años.
Aunque estaba trabajando, como me gusta la música colaboraba en el coro parroquial del pueblo e incluso hacía de solista en algunos momentos.


¿Cómo obtiene sus estudios superiores?
Para obtener los títulos superiores había que hacer el Servicio Social, que te enseñaban a coser, planchar, cocinar... durante seis meses y después hacer unas series de prácticas durante un año.
Esto te servía para desenvolverte en el mundo laboral y ser mujer. A mí me ha servido mucho para ayudar a los demás.

 

¿Qué estudió?
Como me gustaba estudiar y aprender, a los 16 años comienzo los de practicante, ahora enfermería, y cuando acabo la carrera estudio Puericultora (cuidados de la infancia desde que nace hasta los 14 años), haciendo las prácticas en Hospital San Juan de Dios y en las plantas de pediatría, paritorio y medicina general.

 

[Img #70153]¿Cuándo comienza su trabajo de practicante?
Ya en el año 62 comienzo a trabajar como practicante (enfermera) en la Residencia Ruíz de Alba y el Hospital Virgen de las Nieves, ganando 300 pesetas (todo un lujo en esa época).
Cuando termino de trabajar, me proponen irme a Vic (Barcelona) a trabajar para la familia Espona. Allí trabajo de enfermera particular cuidando a la madre de Don José Espona.

 

También estudia Medicina Tropical...
Durante los primeros años de los 70 me voy a Madrid a estudiar Medicina Tropical por la Confederación Episcopal y allí conozco al padre de mis hijos, y me caso en el 74. Recuerdo que, como no podíamos irnos de viaje de novios, mi primer viaje fue en el metro de Madrid.
Ya entrado el año 74, mi marido y yo nos vamos a Paraguay (dos años más tarde nace allí mi primer hijo, Samuel).

 

¿Cómo fue su experiencia en Paraguay?
Durante cinco años estuvimos en este país, concretamente en El Chaco, nos fuimos con la congregación de los Oblatos de María Inmaculada y nuestro responsable era el Monseñor Sinforiano Lucas.
Como es sabido, estos años eran inestables políticamente en el Centro de Sudamérica. En Paraguay gobernaba el presidente Alfredo Strossner, político y militar, que llevaba el país con mano de hierro.

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¿Cuáles eran sus funciones en la Misión?
Mis funciones en la misión era de encargada del dispensario, curas e informar a las mujeres sobre sus cuidados personales, dar pautas de higiene en general (casi el 90% de la misión tenía enfermedades como la tuberculosis).
Estaba sola, ya que la hermana que estaba allí era muy mayor y tuvo que irse.
Los medicamentos venían de Alemania e Inglaterra y gracias a los libros que me regalaron médicos de Madrid pude traducirlos y saber sus contra-indicaciones.
También enseñaba cómo limpiar los alimentos, saber guisarlos y cocinarlos, y, en algunos casos, enseñaba a coser y a cocer la leche. Esto me supuso enfrentarme a los “brujos” de la misión (se componían de los mayores y que se suponían que eran sabios y que yo era la mala).
Aquí conocí, al que es ahora, el Papa Francisco porque cuando era Arzobispo de Argentina visitó nuestra misión.

 

¿Cuándo vuelve a Barcelona?
Durante los años 1981-82 estuvimos en Barcelona, donde nuevamente nos acogió el Señor Espona para el cuidado de su madre y después fuimos a Campillos de Málaga (allí nace mi segunda hija Myriam).
Aquí me dedico a trabajar de enfermera y dar charlas de mi experiencia en Paraguay. También colaboro en la iglesia dando catequesis tanto para jóvenes como para adultos.

 

¿Cuándo llega a Montijo?
[Img #70152]En 1982 llego a Montijo y las dos personas que conozco son Joaquín y Ramón Lozano, dos grandes personas, para que me recomendaran un piso y me presentan a Antonio Moreno, el Lagarto. Aquí conozco a Don José Zambrano y al padre Malagón, quien se fue al poco tiempo, y llegan Don Emilio Rodríguez y las hermanas Vicenta y Martina, y nos ponemos manos a la obra para empezar con la catequesis de niños y mayores, liturgia y cantos...
Al final de la vida de Don José, me tocó cuidarlo. Imagínate: hombre, cura y mayor... de difícil y muy fuerte carácter, de todos conocidos.
He trabajo muy duro para sacar adelante a mis hijos. Cuando no tenía plaza en la Seguridad Social trabajé como planchadora hasta continuar con todo lo relacionado con la sanidad.  

 

¿Siempre implicada con el servicio social?
Sí, en la parte social yo quería algo más y busqué información sobre la Cruz Roja. Contacté con la Cruz Roja de Badajoz, donde me ayudaron en todo y comienzo a buscar personas para este gran proyecto.
Antes no había Asistentes Sociales, hasta que llega Ana Escobar, y Don Urbano de la Calle me llamaba para asistir  a la gente más necesitada gratuitamente.

 

¿Cómo afronta la formación de la Cruz Roja en Montijo?
Como todo proyecto, que se empieza de la nada, fue muy difícil y llevó muchas horas de trabajo y días de dedicación. Las primeras reuniones eran en mi casa de la Calle Extremadura, pero luego, el entonces alcalde Juan Carlos Molano nos cedió La Casa de Artes y Oficios (ahora SEXPE).
En 19985 ya estaba constituida lo que iba a ser este gran proyecto, y las votaciones se llevaron a cabo en el Salón de Actos del Ayuntamiento, en la cual fui elegida presidenta por mayoría.

 

¿Por quienes estaba compuesta la Junta Directiva?
La Junta directiva fue la siguiente: María Lourdes Espigares, Presidenta. Bartolomé Quero de Sevilla, Asesor Jurídico. Vocales: Amalia Torres, Manuel Moleón, José Valadés,  Alfonso Fonseca.
Joaquina Fernández, Secretaria.
Fulgencio Curiel (Chencho), Tesorero. Lucia Castillo, Secretaria y Responsable de Juventud. José Díaz (Capitán del Ejército), Responsable de voluntariado para hacer la mili.

 

¿Qué sede tuvieron después?
El ayuntamiento nos cedió un nuevo local para la Sede en la antigua casa de la Telefónica, situada en la calle Gómez Ulla.
En la parte de arriba estaban las oficinas, presidencia y una sala de juntas y en la parte de abajo se situaba la Escuela de Socorrismo, un espacio para los voluntarios de Juventud y el Almacén para los Alimentos, que nos lo traían el Ministerio de Agricultura y la C.E.E., y lo repartíamos a las familias necesitadas de la comarca de Montijo y también se lo dábamos a Cáritas.
Para la inauguración, se pidió a los Reyes, dos fotografías para presidir los despachos, ya que la Reina María Victoria, abuela del Rey, fue la que introdujo la Cruz Roja en España. Al presidente Don Juan Carlos Ibarra le pedimos la bandera de Extremadura y a la Delegación de Gobierno le pedimos la bandera de España. Doña Amalia Torres y la Asociación de Viudas de Montijo nos hicieron la Bandera de la Cruz Roja.

 

¿Formaban a los jóvenes con cursillos de socorrismo?
Creamos la Escuela de Socorrismo y para enseñar a los jóvenes teníamos que formarnos nosotros primero, los primeros monitores fuimos Dimas de la Fuente y yo. Mientras tanto los voluntarios de Badajoz nos ayudaban para hacer los servicios.
Las funciones de los primeros voluntarios aparte de socorrismo eran las de acompañar a los mayores en las excursiones, ayuda en domicilio, acompañarlos al médico...
A los más pequeños se le ensenaban trabajos manuales y actividades de recreo.
Con todo esto también nos comprometimos a trabajar con personas con V.I.H.

 

¿Cómo consiguen que en Cruz Roja se realice la recién instaurada Prestación Social Sustitutoria para los objetores de conciencia  al Servicio Militar?
Corría el año 1985, y tras varias y largas reuniones con la Capitanía General del Ejército, nos conceden que se haga “la mili” en Montijo. El primer reemplazo estuvo compuesto por cinco muchachos: Guillermo Vega, Serafín Cabo, Francisco José Alaminos, Julio Sánchez, Francisco, el Rayo”.
La prestación la realizaban en el Puesto de Socorro para el que nos cedieron el antiguo ambulatorio enfrente del INEM (ahora se inaugurará como Centro de Día).
Por estas fechas, también se consiguió a través de subvenciones, la ambulancia tipo U.V.I que se compró en Madrid y tuvo que ir por ella nuestro querido Chencho. Y llegamos a tener más de 400 voluntarios.

 

¿Cuándo deja la presidencia?
Por el año 1994 por asuntos de trabajo tuve que ir dejando la Cruz Roja, y paso el testigo como presidente a Rafael Ramos Sosa  Fueron unos años muy trabajados pero muy gratificantes.
Después de este gran proyecto me dediqué a la sanidad, trabajando particularmente y en diferentes hospitales de la región y además me dediqué a formar a futuros sanitarios.

 

¿Y cuál es su principal cometido ahora?
Respecto a mis hijos, son mayores y se están labrando su futuro, así que en la persona en la tengo puesta toda mi ilusión es en mi nieta Sherezade Martínez Espigares, que es una gran atleta y que puede llegar a mucho más, con algo más de 50 trofeos a sus espaldas. A ella le gusta hacer deporte y a mí me gusta más porque se establecen relaciones sociales, se mantiene en forma, hay una disciplina, trabajo en equipo y superación y responsabilidad tanto en el deporte como en la vida en general, y esto genera unos valores para el futuro.
De cualquier forma, en esta etapa mi hijo se ha convertido  “en mis manos y mis pies”.

 

¿A qué Club de Atletas pertenece su nieta Sherezade?
Mi nieta pertenece al Club Atletas de Montijo, cuyo primer entrenador y consejero fue Antonio Fuentes, ahora como entrenadora tiene a grandes y buenos profesionales, Ana Fuentes y Jesús Rodríguez.
Para finalizar esta entrevista quiero mostrar mi deseo para ue todo lo que se ha hecho con esfuerzo e ilusión siga hacia adelante.

[Img #70154]

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