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Última actualización 18:58
Viernes, 3 febrero 2017

Música y curiosidades (y 2.0)

Marcar como favorita

La música alta puede provocar que las personas beban más en menos tiempo: característica musical que une saben muchos dueños de pubs y discotecas, a lo que se une el tener que hablar a voces para hacerse entender, con la irritación de garganta y necesidad de beber que ello conlleva. Algunos tipos de música nos ayudan a mejorar el rendimiento potenciando el alcance de metas, nos centra en las recompensas,  aumenta la persistencia, y nos hace sentir que tenemos el control: muchos altos cargos militares sabían de este efecto, y obligaban a escuchar un tipo de música determinada a sus soldados. Las flores crecen más rápido si la música suena a su alrededor, científicamente probado, aunque aún no se sabe en concreto las razones, se supone que es por las ondas que la música emite. La música ambiental mejora la creatividad, es por ello que en los procesos creativos, se hace fundamental escuchar música que nos inspire, aunque la mayoría opta por el silencio como fuente inspiradora. La música que te gusta a los 20 años de edad, tiene una probabilidad muy alta de ser la música que te gustará durante el resto de tu vida, pues es la etapa máxima de aprendizaje y experiencias donde todo se queda grabado emocionalmente.

 

Escuchar música mientras se realiza ejercicio físico mejora sensiblemente el rendimiento físico; prueba de la conexión cuerpo-mente, eso si, sólo “sensiblemente”. Nuestra canción favorita, probablemente es nuestra favorita porque la asociamos a un evento emocional en nuestras vidas, después de todo, escuchamos y hacemos música porque nos hace SENTIR. La música “suena mejor”por la izquierda, pues el oído derecho recoge mejor los sonidos del habla, mientras que el izquierdo responde mejor a la música. Incluso al nacer, el oído está estructurado para distinguir entre los diferentes tipos de sonidos y enviarlo al lugar correcto en el cerebro. La música es buena para la circulación, quedando demostrado que escuchar música puede beneficiar al sistema cardiovascular tanto como hacer ejercicio o tomar ciertos medicamentos. Concretamente, analizando la respuesta de los vasos sanguíneos con ultrasonidos mientras escuchamos música, se ha comprobado  que el diámetro de los vasos, medido en la parte alta del brazo,aumenta un 26% con nuestra música favorita. En contraste, la música que calificamos como estresante hace que los vasos se contraigan un 6%.

 


Podría seguir enumerando los “efectos positivos” de la música, incluso muchos al leer, pensará en algunos más de los mencionados. Es por ello que, igual que elegimos y buscamos todo lo mejor para nuestra salud, deberíamos prestar el mismo interés a la hora de buscar todo lo relacionado con la música, de ella depende en parte tener una vida saludable, porque...SOMOS LO QUE ESCUCHAMOS.

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