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Lola Juan
Última actualización 12:41
Miércoles, 7 diciembre 2016

Coaching

Existen varias definiciones de Coaching: por un lado, se dice que, en términos generales, el Coaching es una serie de técnicas y procesos que te ayudan a realizar mejor todo aquello que ya sabes hacer, potenciando todas las habilidades y capacidades y al mismo tiempo, permite el aprendizaje de conceptos necesarios para llegar hasta donde deseamos; por otro, es un proceso de entrenamiento personalizado y confidencial que cubre el vacío existente entre lo que eres ahora y lo que deseas ser; pero aun así, también consiste en liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desempeño. De esta manera, consiste en ayudarle a aprender en lugar de enseñarle.


Podríamos decir por tanto que el Coaching es un proceso en el que el Coachee (cliente) acude al Coach (facilitador) en busca de apoyo para conseguir su meta.
El apoyo sugiere un acompañamiento  incondicional, respetando las acciones del cliente, sin hacerlo por él. La ayuda supone realizar las acciones por el cliente. Por ejemplo, una madre viste a su hijo de tres años, le ayuda con cinco y le apoya con ocho seleccionando la ropa. Este hábito diario facultará al futuro adolescente a ser independiente en esta faceta y aprenderá además a elegir por sí mismo.


Imaginemos una persona cuando llega tarde (estado de ansiedad asociado) al cine (proceso de coaching). Saca su entrada (meta) en la ventanilla y se dirige precipitadamente a la sala a oscuras. Su deseo es ver la película, su necesidad es encontrar su lugar en la fila y butaca asignadas. De la oscuridad surge el acomodador (coach) que, linterna en mano, acompaña al espectador al lugar adecuado. El acomodador en el trayecto se adecua al paso del espectador, le acompaña y le ilumina a él, no así mismo.


El buen Coaching puede y debe llevar al individuo más allá de las limitaciones tanto del Coachee como del propio Coach.
El objetivo del Coach es crear en el Coachee una mentalidad de conciencia y responsabilidad, que le permitan ir más allá de sus limitaciones actuales, fortaleciendo su autoestima, independientemente de la meta propuesta.


El proceso de Coaching tiene la clave en la actuación del coach, quien provoca en el Coache el despertar de sus propias habilidades, apoyándole a reducir o incluso eliminar, los obstáculos internos de su desempeño, permitiendo que fluya una inesperada capacidad natural sin necesidad de transmitirle en exceso cuestiones técnicas. Todo ello en un proceso continuo que se desarrolla en reuniones periódicas (sesiones) a lo largo de un lapso temporal previamente acordado.                                                                                                                                       

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