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Francisco Pozo Chave · Montijo
Última actualización 17:15
Miércoles, 7 septiembre 2016

Dios nos asista… · Francisco Pozo Chave · Montijo

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Toma vigencia y actualidad aquel artículo que, con ese título, Mariano José de Larra publicaba en el periódico El Español en el año 1836.

Fígaro se preguntaba: ¿Dónde está España?

Ya han pasado 180 años.

Este es un extracto muy conciso de él.

 

… mientras todo esto pasaba, echáronse encima “las próximas elecciones”, hoy ya pasadas, y porque digo “se echaron encima” no vayan a pensar alguna tontería. Dijeron muchos si habría amaños o si no habría amaños, que se escribió largo y se intrigó más. Lo primero sólo prueba cultura en el país, lo segundo arguye talento.  ¡Vaya usted a impedir que hablen las gentes! Para que no fueran las elecciones muy populares bastante amaño era ya la propia ley electoral, en virtud de la cual debían elegir los electores nombrados por el ayuntamiento y los mayores contribuyentes. No hay cosa para elegir como las muchas talegas: una talega difícilmente se equivoca, dos talegas siempre aciertan, y muchas talegas juntas hacen maravillas. Ellas han podido decir a su Procurador por boca de los mayores contribuyentes la famosa fórmula aragonesa: “Nos, que cada uno de nos valemos tanto como vos, y todos juntos mucho más que vos, os hacemos Procurador”

Luego los elegidos habían de tener doce mil reales de renta; gran garantía de acierto: por poco que valga un real en estos tiempos, no hay real que no valga una idea, sin contar con las muchas que hasta ahora hemos visto que no valían un real, y con los varios casos en que por menos de un real daría uno todas sus ideas, bueno es siempre que haya reales en el Estamento. Tanto mejor si hay lo uno y lo otro…

… el haber nacido en la provincia, o tener en ella arraigo no es menos importancia, si lo recordamos que las primeras impresiones se quedan para siempre en la cabeza del niño y deciden lo que han de ser después cuando grandes, ni es posible que un hombre conozca su provincia, y se interese por ella si no ha nacido por allí cerca. Puede suceder que una provincia tenga más confianza en el saber de un forastero, pero páselo en paciencia la buena de la provincia, que más pasó Cristo por ello.

…es natural que un río atajado por diques, inferiores a él, se salga irritado de madre e inunde la campiña que debía fertilizar mansamente.

Nota aquí una cosa. Quién pudo hace años dar salida conveniente a ese río no lo supo hacer y, cuando llega la avenida se queja del río. Quéjese de su torpeza, que no calculó antes de poner los diques la fuerza que el agua traería.

El Gobierno no supo a tiempo contentar a los pueblos y dar salida legal a su justo enojo y su sucesor, que heredó la culpa se queja ¿de qué? ¡de que los pueblos no son de cartón como unos y otros creyeron!

… decían ellos que volver atrás no era más que tomar carrera. ¡Dios los bendiga y que larga la tomaron!

… Y cuando, de todo esto le preguntaron su opinión al confitero, este contestó despavorido.

- ¡Mi opinión sí, mi opinión, señores es de que Dios nos asista!

 

Pues eso.

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