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Manuela Gómez
Martes, 19 julio 2016

Las calles de la pringue en Montijo · Manuela González · Montijo

Montijo, en este julio estival, brilla por la ausencia de limpieza de sus calles. Basta darse una vuelta por cualquiera de nuestras calles, incluidas las más céntricas, para ver, con asombro, como la suciedad se apodera de sus acerados y de su asfalto, incluida la plaza de Senador Piñero, donde está la Policía.

 

El asfalto del centro de las calles están impregnados de pringue hasta grados insólitos.

Cuando andas por ahí los pies se van quedan pegados a los zapatos o , lo más asqueroso, a las chanclas que cubren apenas los pies semidescalzos propios de esta época de calor.

 

Ya va oliendo a podredumbre esa pringue que impregna nuestras calles producida por el vertido de los contenedores verdes al camión de la basura. Un camión que va dejando  una estela de mugre a lo largo del camino.

El hedor de la mugre se une  a los cigarrillos y papeles que están vertidos en el suelo y  las aceras están decoradas con las grandes cagadas de las palomas que inundan nuestros tejados.

 

Como la lluvia, en forma de tormenta de verano, tarde en caer  la porquería seguirá impregnando y despidiendo un ligero tufillo a basura sin limpiar.

 

Visto el panorama  creo que no sería mucho pedir al equipo de gobierno del ayuntamiento, liderado por el socialista Manuel Gómez, que manda en el pueblo de Montijo, que le pase un agüita a las calles hasta que la lluvia venga a limpiarla en profundidad. Hay mucha gente parada a quienes les vendría bien unos jornales extras, a la par que, como buen gobernante, velaría por la buena salubridad de su entorno.

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