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Manuel García Cienfuegos
Jueves, 2 junio 2016

Más arrecio que un guto

Y sin saber por qué, habrá llegado la velá de San Antonio. Se manifestará el verano y la memoria traerá por sus laberintos la suavidad del agua fresca de la alberca y la sombra de la higuera.

La actriz, cantante, poeta y pintora Elvira Quintana. Las secuelas que aquí dejaron la tormenta y el huracán que ocasionaron las inundaciones de Badajoz. Las lenguas de gato hechas de chocolate que tomaban los niños de primera comunión. La enjundia filosófica de Pedro Julián Caballero: “Anda y vete por el mundo, que el mundo te dará el pago, que el mundo también arregla al que anda desarreglado. El mundo le dijo al mundo, tu verás el desengaño, y el mundo le respondió, tú te irás desengañando”. José Ochoa Rovira, que era de Guadix (Granada) que suministraba trajes de viscosilla a La Marquesina. La fotografía de la espadaña del convento de las clarisas en el cupón de la Once, dentro de la serie de cupones diarios dedicados a municipios de España entre 10.000 a 25.000 habitantes. Los directivos del Atlético Madrid, Manuel Olalde, Paco Valderas, José María Pascual y el jugador Melo, que asistieron a la inauguración de la Peña Atlético Madrid-Montijo.

Los sermones en Cuaresma. La gamonita. Teresa Rivera que fue mandadera del convento de las monjas. Cuando los muchachos jugaban a la pelota y alguno mostraba contundencia por las entradas que hacía al contrario, al que solían decirle: “tiene mucha corcha”.  La expresión “lo más redondo que ha visto es una jícara de chocolate”. Los monaguillos levantando la casulla a los curas cuando éstos, en la consagración, elevaban la hostia y el cáliz. La compañía de Carmen Rossi actuando en el Salón Moderno con la obra en tres actos “Dueña y señora” de Adolfo Torrado, en la que actuaba en el fin de fiesta el divo de la canción andaluza Pablito Rossi, acompañado a la guitarra por el Niño de la Fuensanta. “Cuando la rueda del carro coja el raíl, déjalo ir”. José Caballero Fernández, conocido cariñosamente por Joselito el del butano, que al ver una bombona en la puerta, se acercaba con una llena al hombro y preguntaba: “Niña, dónde te la meto”. El veterinario Ricardo Colomo. El tambor del detergente Colón. El Seat 127. Las colonias Chispa y Alada.

La película “Los siete magníficos”, con Yul Brynner, Steve McQueen y Charles Bronson, entre otros actores, en el Cine Emperatriz. Esteban Rodríguez Gutiérrez, que recibió la distinción de “Gran donante de sangre”. Cuando doña Faustina ponía una inyección de calcio y le decía al joven que la recibía: “siéntate en una silla una hora porque si no lo haces se te puede subir el líquido a la cabeza”. El pintor Pedro Roque Hidalgo, autor, entre otras obras, del mural de la capilla del asilo de ancianos de Badajoz. “Rabia, rabiña que tengo una piña que tiene piñones y tú no los comes”. Los muchachos tomando los recortes de las formas del convento de las monjas que solían pegárseles en el cielo de la boca. Las novelas Hazañas Bélicas, el Guerrero del Antifaz, Diego Valor, el Llanero solitario, el Capitán Trueno y Roberto Alcázar y Pedrín. “Está más arrecío que un guto”.

El anuncio que tenía la carnicería de Diego Julián: “Solteras y solterores, se vende lana basta para colchones”. Los palotes de fresa. “El Montijo se quema, la Puebla llora, adiós Talaverilla, te quedas sola”. Las latas de conservas convertidas en macetas. “Te vas a enterar de lo que vale un peine”. La bodega de Cavila. Los dulces que hacía Camila Macías Trejo. Pedro Borro que fue chófer de Paco Alonso. El haba y la figura en el roscón de reyes. El agujerito de los bolígrafos Bic. Dejarse caer un poquino, una mijina a la siesta. Las colas en las churrerías en la mañana que viene la imagen de la Virgen de Barbaño. Las tostadas que se hacían en el brasero, a las que se le untaban refrito y se le echaba adobo. “No me he traído las gafas de cerca, así que léemelo, chacho”.

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