Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Ana María Moreno Vaquera
Última actualización 16:24
Lunes, 1 diciembre 2014

Fernando Manzano, Presidente del Parlamento

Implicado en la política desde su juventud, se forja en la oposición como concejal del PP. Tras ocupar diversos cargos en las instituciones, desde 2008 es secretario general de su partido en Extremadura. Con el abandono de las mayorías absolutas del PSOE en la región, llega a presidir en 2011 el Parlamento: “donde se escucha la voz de los extremeños”.
De espíritu emprendedor y docente, manifiesta una “actitud positiva para cambiar la realidad” y afirma que “lo mejor está llegando en 2015”.

Fernando Manzano, es hijo de Julio Manzano y Francisca Pedrera, de profesiones albañil y ama de casa. Tiene 2 hermanos. Sus padres proceden de Malpartida de Cáceres.

Casado con Nieves Rodríguez, tienen dos hijos, David, de 17 años, y Alfredo, de 12.

 

¿En qué colegios cursó sus primeros años?

Colegio de EGB de Malpartida de Cáceres

 

¿Cómo recuerda esa fase infantil?

Con mucho cariño. Tengo la suerte de conservar los amigos que hice en el colegio

 

¿Cuáles son sus estudios universitarios?

Técnico Superior en Cáceres, IES Virgen de Guadalupe, completado con el CAP en Madrid, en la Universidad Complutense.

¿Qué le llevó a cursarlos?

El espíritu emprendedor y de docencia, enseñar a los demás.

 

¿Cuándo entra en la política?

La política me atrajo desde muy joven. En 1999 pasé a formar parte de la Junta Local del PP de Malpartida de Cáceres  y fui concejal en la oposición durante dos legislaturas (1999-2007). En 2007 fui nombrado Primer Teniente de Alcalde y Portavoz del Ayuntamiento hasta 2011.

 

¿Qué le lleva a ello?

Empecé a militar en el PP de Malpartida de Cáceres porque sentía que debía implicarme activamente con el futuro de la localidad y hacer lo posible para ayudar a  mi pueblo. Sentía la necesidad de participar en las decisiones que nos afectaban a todos y quería ayudar a cambiar las cosas.

Siempre he creído que es necesaria una actitud positiva ante la vida y tengo la esperanza y la firme convicción de que las personas somos capaces de cambiar nuestra propia realidad. El futuro de la región depende de todos.

 

¿Algún referente político?

Siento una gran admiración y respeto por la figura y la persona de Adolfo Suárez. Fue para mí uno de los mejores políticos que ha tenido este país. Demostró una gran capacidad de diálogo y siempre supo generar consenso en aquellos asuntos de especial relevancia para España. Y lo hizo sin renunciar al liderazgo, el impulso, la responsabilidad y la iniciativa que todo dirigente político debe demostrar a la hora de resolver los problemas de un país.

 

¿Cuándo era militante de base, llegó a pensar que ostentaría un cargo de responsabilidad como el actual?

En ningún momento. Jamás pensé que con el tiempo iba a alcanzar puestos de responsabilidad tanto en el partido como en las instituciones extremeñas. Es algo que ha sucedido de forma natural y me siento muy honrado por la confianza que mis compañeros y los extremeños han depositado en mí.

 

¿Cómo fue evolucionando en su paso por la política?

Además de mi paso por la política municipal, como he comentado anteriormente, he desempeñado cargos en prácticamente todos los niveles de la estructura de las administraciones. He sido diputado provincial de la Diputación de Cáceres durante dos legislaturas 2003-2011, al mismo tiempo que asumía la Portavocía del Grupo Popular en la Diputación Cacereña entre los años 2003-2008.

Por otro lado he sido diputado autonómico por la coalición electoral PP-EU, desde mayo de 2011 y he encabezando la lista de la citada coalición por la provincia de Cáceres en esas elecciones autonómicas.

Dentro del partido, he sido presidente del PP en la Comarca de Cáceres, entre 2001 y 2009, miembro del Comité Ejecutivo y de la Junta Directiva del PP en la provincia de Cáceres desde 2001 y miembro del Comité Ejecutivo y de la Junta Directiva del PP de Extremadura desde 2003. Durante los años 2009-2011, fui el Presidente del Grupo Popular en la Diputación de Cáceres.

En la actualidad, compatibilizo el cargo de presidente del Parlamento de Extremadura con el de secretario general del PP de Extremadura, puesto que ocupo desde 2008, cuando José Antonio Monago asume la Presidencia del Partido Popular en Extremadura.

Además, tengo el honor de haber ostentado en 2012 la presidencia de la Conferencia de Asambleas Legislativas regionales de Europa (CALRE), de la que a día de hoy, formo parte activa como un miembro más, al igual que de la Conferencia de Presidentes de Parlamentos de España (COPREPA).

Además, entre otras responsabilidades, debo destacar que he sido miembro del Consorcio Gran Teatro de Cáceres, miembro del Patronato Provincial de Turismo de Cáceres, consejero de la Institución Cultural El Brocense, miembro del Consejo Rector del Colegio Mayor Universitario Francisco de Sande.

 

Muchos años en la oposición ¿Pensó que el pueblo extremeño le daría el poder al Partido Popular en el 2011?

Estaba convencido de que el cambio debía llegar antes o después. En las elecciones pasadas trabajamos incansablemente para obtener la confianza de los ciudadanos y para convencer a los extremeños de que podíamos cambiar las cosas y dar un nuevo impuso a la región. Al final decidieron apoyarnos y sentimos una gran responsabilidad por ello.

 

¿Se plantea la forma de hacer política desde otro prisma una vez obtenido el poder?

No. El impulso que me mueve día a día es el mismo: la ilusión de trabajar para cambiar las cosas y para asegurar el futuro de la región y el bienestar de los extremeños. Los que siento es una responsabilidad mayor.

 

Partido Popular de Extremadura, ¿cuál es su misión al frente de este partido?

Ayudar al partido en todos los retos que se proponga. Garantizar que los engranajes funcionan y que hay comunicación entre todas las personas que lo conformamos.

 

Asamblea de Extremadura

 

Le nombran presidente del Parlamento Extremeño, ¿qué se siente en ese momento?

Como ya he dicho, una gran responsabilidad, unida a la ilusión de poder trabajar para mejorar la situación de la región y un alto honor para un extremeño.

 

La Asamblea de Extremadura que preside, está cercana al ciudadano?

Como presidente del Parlamento tengo que pensar que siempre se puede estar más cerca. En la presente legislatura he tratado de acercar la Cámara regional a las instituciones y organizaciones más representativas de Extremadura con el objetivo de establecer todos los lazos de colaboración y diálogo posibles entre ellas y el Parlamento.

También he querido mantener un contacto cercano y directo con los ciudadanos. Creo que a veces los políticos estamos tan absorbidos por nuestra propia rutina, por la vorágine de lo público, que olvidamos lo más importante, que es escuchar a los ciudadanos. Se nos olvida que algo tan elemental como pasear por un mercadillo puede ser imprescindible para palpar la realidad y estar cerca de ella.

 

¿Cómo definiría el trabajo que hacen desde allí?

El Parlamento es la sede de la soberanía popular, es el punto de encuentro de la política regional, pero también de la cultura, de la solidaridad. La Cámara regional aglutina todas las posiciones políticas y en ella se debaten absolutamente todos los asuntos de interés público que afectan a los extremeños. Es donde se escucha su voz.

 

¿Qué importancia tienen las decisiones emanadas desde el Parlamento para la vida de los extremeños?

Del Parlamento de Extremadura emanan las leyes que determinan nuestra convivencia,  la organización social, económica y cultural y la distribución de recursos, siempre dentro en el marco competencial de la comunidad.

 

 

¿Qué destacaría de la labor realizada durante su presidencia?

Ha sido una legislatura complicada porque el Gobierno regional no contaba con mayoría absoluta y además existen cuatro formaciones políticas con representación en la Cámara regional.

Ante esta situación, mi labor ha sido principalmente garantizar la comunicación, el diálogo y la transparencia. Y siempre con el objetivo prioritario de asegurar la máxima participación de los grupos parlamentarios. Creo que es un objetivo que hemos logrado porque ha sido una de las legislaturas con mayor actividad parlamentaria.

 

¿Ha cambiado algo de sus predecesores?

He tratado de adaptar la Cámara a los nuevos tiempos. En primer lugar, afrontando la difícil situación económica con la que arrancábamos la legislatura. Era necesaria una respuesta rápida y eficaz de las instituciones extremeñas y por eso decidí habilitar los meses de enero y julio para agilizar la actividad parlamentaria e intensificar el trabajo que en ella se realiza.

Aparte he intensificado la presencia del Parlamento de Extremadura en las redes sociales para fomentar la participación de los ciudadanos en los procesos de toma de decisiones.     

 

¿Piensa que ha cambiado el panorama político con respecto a otras legislaturas?

Creo que el cambio de Gobierno ha demostrado que existen otras formas de hacer política. Hemos abandonado una etapa de mayorías absolutas socialistas que ha provocado el inmovilismo de las instituciones y de la actividad política extremeña. El Gobierno de José Antonio Monago ha supuesto una renovación de la región y una puesta a punto más que necesaria de las instituciones. Ha sido una legislatura de las más activas y se ha logrado además sin contar con la mayoría absoluta en el Parlamento.

 

Es cacereño, ¿alguna diferencia sustancial con los pacenses?

Todos somos extremeños y queremos el bien para Extremadura. Pienso que lo que es bueno para Badajoz, es bueno para Cáceres y viceversa. Si en el conjunto de España no tienen sentido los localismos, mucho menos lo tienen dentro de una comunidad autónoma.

 

¿Salimos de la crisis económica?

Sin lugar a dudas. Lo más importante al principio de la legislatura era recuperar la credibilidad de España y la confianza de nuestro país a nivel internacional. Y lo hemos logrado con creces.  La prima de riesgo ha alcanzado mínimos históricos y el país puede financiarse a niveles más que aceptables.

Logrado esto, el siguiente paso era reestructurar la economía, apostar por los sectores más competitivos, mejorar la capacidad de innovación y exportación, además de garantizar la financiación de las empresas españolas. Y lo conseguimos gracias al esfuerzo de todos los ciudadanos. Estamos recuperando la senda del crecimiento y todos los indicadores señalan que hemos superado un punto de inflexión.

Ahora el objetivo es rentabilizar al máximo ese esfuerzo de todos para trasladarlo a la economía real, la economía doméstica, y hacer llegar la recuperación a todos los hogares y a todos los ciudadanos. Por supuesto, el paro es el principal reto a afrontar y, aunque se están dando resultados positivos en ese aspecto, queda mucho por hacer.

 

¿Qué espera para el 2015?

Como acabo de decir, hemos superado un punto de inflexión. Los indicadores macroeconómicos han mejorado sustancialmente y hemos recuperado nuestra capacidad de crecimiento. Llevamos seis trimestres consecutivos bajando el paro y ya no se destruyen empresas, se crean. En ese sentido, pienso que lo mejor está llegando y que los extremeños lo están empezando a comprobar.

 

Crónicas de un Pueblo • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados.