Me sorprende que en todas y cada una de las circunstancias donde esté implicado un “menor de edad” la ley tienda a velar, de forma preferente, por el cumplimiento de sus derechos. Sin embargo, cuando el menor es demasiado menor, y ni tan siquiera puede comunicarse con los adultos para expresar sus deseos, como en el caso del “feto”, el derecho a primar es el de la mujer, que al parecer puede decidir unilateralmente, y sin que exista riesgo para su salud, acabar con una vida. Aunque siempre existen formas de autojustificarse en pos de la buena moral, como hizo la ministra Aido diciendo; “un feto es una vida, por supuesto, solo que no humana”. Curiosa coincidencia cuando a Hitler la prensa del régimen le preguntó por la idea de expulsar a los judíos del país cual ganado, y sin mediar gesto afirmó; "Es indudable que los judíos son una raza, pero no son humanos".
El número ganador del sorteo de dos cuadros pintados por Ortiz Cantero el 15 de mayo ha sido el 44418.