Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Ana María Moreno Vaquera
Última actualización 12:01
Lunes, 1 octubre 2012

Juan Carretero, futbolista goleador

Marcar como favorita

Juan Carretero López consagró la mayor parte de su infancia y juventud al fútbol obteniendo el respeto y la consideración de todos los que le conocieron en el mundillo deportivo. Fue el pichichi en 3ª División, el máximo goleador durante tres temporadas en la U.D. Montijo con 23, 25 y 26 goles que pusieron a la afición de pie y consiguió un lugar privilegiado. De ser un niño jugador en “las eras” a capitán de un equipo de fútbol. Capitaneó con éxito un equipo en la etapa dorada del fútbol local, siendo de los primeros jugadores montijanos en las filas del Montijo en el 74. Cáceres, Santa Marta y Puebla de la Calzada fueron el comienzo su etapa competitiva.
En el 86 recibe por sus hazañas deportivas un merecido homenaje de despedida.
De profesor de autoescuela a policía local, donde continúa trabajando.

Soy montijano y me crié en las calles Méndez Núñez y Aljucén. Mis padres fueron Juan Carretero Martín y Catalina López Sanguino y tengo una hermana llamada María Inés. Me casé con María Molina Delgado con quien tengo tres hijos: Cati, Miguel Ángel y Juan.


¿Dónde cursa sus estudios?

Empecé en la escuela Santo Tomás de Aquino hasta llegar al Ingreso y, posteriormente, estudié en el Instituto Vegas Bajas hasta completar Bachillerato Superior.


¿Cómo vivió su infancia?

Como la de cualquier niño de mi edad y del pueblo. Escuela o instituto, por las mañanas y jugar en las eras por las tardes al fútbol.

Tuvimos un equipo a nivel de amigos, todos de la zona donde vivíamos, denominado “La Raya”. Nuestras madres nos cortaron y cosieron los pantalones y las camisetas y jugábamos todos los fines de semana con equipos de otras zonas del pueblo. ¡Éramos muy buenos!


¿Cuáles fueron sus primeros trabajos?

Cuando termino estos estudios trabajo durante 6 años en COBASA, Conservas de Badajoz, en el almacén de repuestos. Cuando cierra me puse a estudiar para ser profesor de Auto Escuelas de Conductores y me saqué el titulo en 1978. Estuve dos años dando clases de teórica en Auto Escuela NASA y otros dos años en Auto Escuela Extremadura, siendo ya Policía Local.

Antes, en diciembre de 1980, obtengo la plaza nº 2 de Policía Local en Cáceres y entro a trabajar el 1 de marzo de 1981. En el año 82 consigo también la plaza nº 2 en Montijo entrando el 1 de abril.


¿Cómo es la vida de un policía?

Cómo cada policía quiera llevarla, con criterio personal. Esta profesión la elegimos nosotros y es distinta a otras, con un trato directo con la calle y con el ciudadano, con actuaciones unas veces impecables y bonitas, y otras, desagradables o criticables. Pero tengo un lema, Vive y deja vivir.


¿Cuándo descubrió su pasión por el fútbol?

Estudiando en el Instituto, tenía por costumbre por las tardes, ir a jugar al fútbol a las eras con personas mayores que yo, que me sacaban, por entonces y se notaba mucho, de 6 a 7 años. Yo me consideraba inferior a ellos, pero me sirvió de mucho este entrenamiento, me empujaban, me caía, me quitaban el balón de los pies enseguida. Pero fui cogiendo experiencia y fortaleza.


Ficha por el Cacereño...

En el 81, pero no me admitieron la ficha de la federación porque tenía 26 años y tenían ya el cupo cerrado con dos jugadores, por lo que la ficha era de “amateur compensado”, no de profesional.


¿Cuándo comienza en el fútbol federado?

Estando en la edad de categoría juvenil y no habiendo fútbol en Montijo, como yo jugaba en las eras con los personas mayores como Víctor Bravo, Carrillo, Tarifa, mi primo Juan Carretero, me llevaron a Santa Marta al equipo donde estaban jugando ellos. Me hicieron una prueba y me ficharon. Entrenábamos durante la semana en Montijo y los domingos íbamos en taxi a jugar donde tocaba. Estábamos en Primera Regional. Las pretensiones eran ascender a Preferente, pero no se consiguió. 


¿Cómo era el campo y las instalaciones?

El campo de fútbol era de tierra. Por entonces había pocos campos de césped y no ganaba para raspaduras en las piernas.


¿Cómo fue su etapa en Puebla de la Calzada?

Cuando comenzó el fútbol en Puebla de la Calzada, en el año 73, nos venimos los jugadores que estábamos en Santa Marta -algunos, no todos – y estuvimos allí hasta que comenzó el fútbol en Montijo. Fue una etapa muy bonita, de la que guardo muy buenos recuerdos, tanto de su afición como de los distintos directivos, presidentes de clubes y entrenadores por los que pasé y donde hice muchas amistades.


Del 74 al 86 trascurre su etapa en Montijo...

En 1974 se crea de nuevo el fútbol en Montijo, que discurre hasta nuestros días. Comienza en Primera Regional y con una cantera de jugadores procedentes en su mayoría de Barbaño,Lobón  y Montijo. En la segunda temporada se amplió el radio de captación a jugadores de Badajoz y Mérida con la pretensión de ascender a Regional Preferente teniendo como primer entrenador a Julio Casitas.


¿Cómo era el ambiente deportivo en sus diferentes etapas?

Siempre ha sido muy bueno entre nosotros y para con los directivos. Hazte la idea de que un equipo de fútbol es como una empresa donde tenemos que convivir día a día, pasar muchas horas juntos, entrenando, viajando... Lo que ocurre es que cuando los resultados no acompañan, se crea un malestar generalizado, tanto para jugadores como para directivos.


¿Cómo compagina la vida futbolística con la familiar? 

Es lo peor que he llevado porque trabajar 8 horas diarias, entrenar de martes a viernes dos horas y media, viajar los fines de semana donde te toque jugar, dejas abandonada a la mujer y a los hijos. Los años que estuvimos jugando en 3ª División en el Grupo XIV Andaluz, viajábamos los fines de semana saliendo el sábado al mediodía y regresando el lunes de madrugada.


¿Alguna anécdota reseñable?

Mi tercer hijo nació un domingo de madrugada, estando yo en la Línea de la Concepción donde jugábamos con el  Linense.


¿Exige sacrificios?

Muchos, y la familia tiene que estar mentalizada para ello, apoyarte y darte ánimos. También, te puedo decir que, a lo largo de mi vida deportiva, he estado en la U.D. Montijo, como único jugador montijano, los demás jugadores, todos, eran de fuera. Te parecerá raro, pero vamos a parar al sacrificio y a la constancia de los entrenamientos, a la personalidad del jugador. Una persona cuando es joven, como dicen lo viejos, con la edad en la boca, lo normal es que quiera salir todas las noches a ver a su pareja, tener los fines de semana libre, los festivos entre semana... Pero se cruzan varias cosas: los entrenamientos, el entrenador, la directiva del club y que cuando faltas a  entrenar no te convocan para jugar el partido del domingo, te aburres y te cabreas porque no juegas, y terminas abandonando el club y yéndote a otro donde te permitan hacer eso, jugar sin entrenar.


¿Alineación y fecha especial con la que quedarse?

Sí, tengo varias, cada cual mejor, porque fueron muchos los años que he estado jugando y muchos los jugadores que han destacado en la U.D. Montijo, pero elegiría ésta: Pedrito (portero), Sanjuan, Marcos, Valentín, Rafi, (defensas), Toni, Moni, José Mª (medios centro), y Carretero, Edu, Tienza (delanteros)


¿Y entrenadores?

También muchos, desde Julio Casitas a Paco Cordero,que han ido pasando por nuestro estadio. Cada cual con su forma de entrenar, sus sistemas de plantear el partido, su personalidad, su carácter, su forma de ser,... Pero, si tengo que elegir a tres, me quedaría con Diego Lozano, Tito Julio-Paco Ramos y Paco Cordero, por este orden.


¿De qué jugaba?

En Santa Marta y en Puebla,  de interior derecha pero siendo entrenador “Bienve” me probó de extremo-derecha porque no tenía a ningún jugador para ese puesto y allí terminé a la fuerza. También en la U.D. Montijo comencé y terminé de extremo


¿Su jugada favorita?

Era el autopase, internarme por la banda y centro al área o colarme hasta la raya de fondo y pase atrás (pase de la muerte).

Recuerdo una frase del entrenador Diego Lozano acerca de los jugadores y puestos: ”Yo necesito delanteros, que me marquen goles, porque defensas los saco del palo de una escoba”.


Presidentes y Directivos ¿qué recuerda?

Como presidentes Emilio Macarro, Rafael Gómez y Luís Alarcó, a cada cual mejor. Personas de alto nivel, comprometidas, de saber estar en los momentos difíciles del club y de saber gestionar y representar a nuestro pueblo y nuestros colores por todos los campos. En la última etapa con Alarcó, y jugando el grupo XIV con Andalucía, la situación económica tocó fondo y nos indicó que el poco dinero se reservaba para desplazamientos a jugadores de fuera o para jugar los domingos en casa y fui el primero en ofrecerme a no cobrar, pero en la siguiente temporada nos pagaron lo atrasado con los abonos de los socios.

Como secretarios eternos y de saber llevar su cometido, destacar a Alfonso García del Viejo y a Juan Benítez Cintas. También a Ignacio Ramos, Pedro Gómez, Juan Félix, Julio Quintana y, como delegado de campo y material deportivo,  a Isidoro Gómez y Manuel Piedehierro.


¿Cómo ve a la UD Montijo en la actualidad? 

No me quiero marcar un pegote pero, tanto en Montijo como en el resto de los pueblos, ha venido a menos. Tenemos fútbol en televisión todos los días y nos hemos vuelto muy cómodos. Cada vez hay menos socios y que se depende de las dos o tres subvenciones institucionales que llegan tarde, mal o nunca, pues imagínate. Sin socios, sin afición va a la deriva el fútbol.


¿Cuáles son sus colores a nivel nacional?

El Atlétic de Bilbao, me lo inculcaron de pequeño mi padre y mis tíos, por aquello de que todos los jugadores salían de la cantera de Lezama, cosa que me gustó mucho. Ser del Real Madrid o del Barca, eso lo es cualquiera. Aunque me gusta ver y disfruto de los partidos donde se hace fútbol precioso y bonito sin menosprecio hacia sus colores.


¿Se han cumplido sus expectativas profesionales?

Pues sí. Fui alternando y compatibilizando, en la medida de lo posible, las dos actividades del fútbol y de la policía hasta que dejé de jugar en el 86.Y desde Crónicas de un Pueblo, quiero darle las gracias, una vez más, a mis compañeros de profesión que, con su trato de confianza, me dejaban desinteresadamente libre los domingos para que yo jugara al fútbol los últimos años (82-86)


¿Profesionalmente qué personas le han influido en su vida? 

Dos: Emilio Macarro, en el inicio me ayudó, aconsejó y me tiró de las orejas muchas veces, con confianza. Me llamaba al orden cuando los resultados eran adversos y en ”La Posá” confrontábamos y dialogábamos y como capitán se lo transmitía al los jugadores, también si había algún partido importante, pactábamos la prima para motivarnos. A mi familia nos hizo muchos favores como ATS.

Rafael Gómez Rodao, igual, tuve mucha confianza con él y nos juntábamos en su despacho y tratábamos los problemas internos del vestuario, si los había.


Su última temporada fue la de 1985-86...

Y quedamos clasificados en 3ªDivisión en 4ª posición que nos permitía jugar la Copa del Rey. Eliminamos al Cacereño en casa, quedamos exentos en la siguiente eliminatoria y después nos tocó la Real Sociedad de 1ª División (23-10-86)


¿Y el Partido Homenaje?

Se preparó con Macarro en “La Posá” y se celebró en la primavera del 87 contra la A.D. Puebla-Patria, siendo árbitro Toribio Sánchez, compañero y amigo de toda la vida, jueces de línea Juan Sanguino y Rafael Cruz. Asistieron personalidades de todos los equipos de mi etapa deportiva y amistades y me entregaron placas conmemorativas, demostrándome su aprecio. Fue un acontecimiento que no olvidaré en mi vida y donde me di cuenta de lo que me apreciaban.

Gracias a la afición montijana por aquellos años que vivimos de gloria y a los directivos y presidentes que hicieron posible las hazañas y metas conseguidas. Gracias. Gracias.

Crónicas de un Pueblo • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados.