Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Ana María Moreno Vaquera
Última actualización Jueves, 7 noviembre 2013 18:54
Martes, 5 noviembre 2013

Antonio Sánchez Fernández, Sanfer

Sanfer es conocido en toda la comarca por su nombre comercial, formado por la primera sílaba de sus apellidos. De fotógrafo ambulante a profesional. Autodidacta de la fotografía se forjó a base de esfuerzo y tesón hasta conseguir el reconocimiento de su clientela y acreditarse como profesional. Cuando se constituyó la Asociación de Fotógrafos profesionales, fue su presidente. Narrador imparable de cuántas anécdotas ha vivido, su mayor pasión es la bicicleta, siendo campeón de Extremadura en veteranos y siendo medalla de oro en “La Quebrantahuesos de Huesca”, entre otros logros.



Antecedentes personales.

Mi padre, Antonio Sánchez Cervera, nació en Fuente del Maestre y era boticario. MI madre, Enriqueta Fernández Pizarro, nació en Puebla de la Calzada y era artesana, hacía zapatos a medida. Tengo cuatro hermanos: Juan, Alfonso, Agustina y Antonio. Juan y Alfonso eran fotógrafos. 

Nací en Puebla de la Calzada el 22 de Diciembre de 1941 y en el 57 llego a Montijo, me considero montijano sin perder mis raíces de Puebla. 


¿Cuál fue su formación profesional? 

Autodidacta, sólo tenía una anotación en un cartón pegado en la funda de la máquina de mi hermano donde me venía indicado cómo fotografiar en sol y en sombra. Con el tiempo recibí diferentes acreditaciones profesionales de fotógrafo expedidas a nivel provincial y nacional. Después de estar en una exposición en Oviedo, me clasifico con los mejores 25 fotógrafos de España en la que soy distinguido con la acreditación de “Kodak Professional Network”. En el año 1994 se constituye la Asociación de Fotógrafos Profesionales de Extremadura y soy nombrado presidente. 


¿Cómo se hizo fotógrafo? 

Antes de empezar en la fotografía ayudaba a mis hermanos repartiendo fotos con la bicicleta los jueves por la tarde, que no tenía clase. Nuestra área de trabajo era entre Badajoz y Mérida por cortijos, fincas y pueblos de la zona. 

En una de esas rutas me hizo un plano mi hermano para llegar a Loreana, el Vídrio y el Carnero por el camino más corto, se me hizo tarde y como había lobos tuve que regresar por carretera porque se hizo de noche y me dio miedo. 

Mis hermanos me dejaron una cámara en casa al marcharse a hacer el servicio militar y yo me encargué de hacer el trabajo de ellos.


¿Recuerda su primera cámara de fotografía? 

Una cámara que no tenía sistema de foco automático por lo que debía medir la distancia a ojo, cuando aparecieron en el mercado las cámaras con telémetro ya tenía tal práctica que no lo necesitaba. 

Ayudé a mis hermanos a hacer las fotografías utilizando el magnesio como sistema de flash. Este sistema consistía en hacer arder el magnesio generando un fogonazo que era el que iluminaba la escena (a semejanza de unos fuegos artificiales); esa iluminación, a diferencia de los flashes actuales, iluminaba de manera homogénea, en el actual el primer plano sale más iluminado que el segundo. Estas imágenes fotográficas eran espectaculares. Para realizar estas fotos tenía que haber una coordinación exacta entre el cámara y quien llevara el magnesio, una manera de conseguirlo era pisándole con el pie el cámara al otro. 


¿Cómo fueron sus inicios?

Comencé haciendo fotografías para el colegio de los Salesianos de la Puebla en 1955. Después fotografiaba en ferias, romerías y celebraciones;  también a las cuadrillas de trabajadores haciendo el canal de Lobón, a los campesinos arando con las mulas, recogiendo algodón y la cosecha. 

Cobraba 18 pesetas por tres fotografías y un jornalero ganaba entre 24 y 30 pesetas la jornada cogiendo algodón. 


¿Qué le demandaban sus primeros clientes?

Fotos de carnet, familiares. Campesinos trabajando en el campo, operarios en talleres. Compañías de seguros. Bodas, comuniones, bautizos. Fotos aéreas. 


¿Cómo ha ido evolucionando y cambiando sus trabajos?

El cambio más significativo fue al pasar de fotógrafo ambulante a fotógrafo de estudio. Realizaba retratos de personas donde se cuidaba más la expresión, la iluminación, sacar el lado bueno, la colocación de las manos, posiciones y un poco de psicología para captar esa sonrisa o ese momento con cara agradable. Realicé un curso de luces puntuales para realizar bodegones de bebidas, joyas, pastelería, ropa... 


¿Su primer estudio de fotografía?

En el año 1959 compro mi primer laboratorio de blanco y negro. Posteriormente en el año 1969 abro mi primer estudio fotográfico junto a calzados La Valenciana. En 1986 monto mi primer laboratorio de color que estaba todo automatizado a través de monitores, sólo había tres en la provincia; este segundo laboratorio lo coloco en una tienda nueva que abro en la plaza de la Constitución montada por decoradores.  

El primer estudio era muy básico, con el tiempo vamos mejorando y alcanzamos buen nivel. Viajaba a Alemania a la feria de PHOTOKINA para ver las novedades que salían al mercado, de esa manera adquiría nuevos aparatos para instalar en el estudio como focos montados en el techo por raíles, decorados o proyección frontal (la proyección frontal era un sistema para proyectar en el fondo paisajes y decorados). 


¿Cuáles eran sus trabajos preferidos?

El retrato.

 

¿Cómo era su relación con los clientes? 

La relación con los clientes era muy buena, familiar y agradable. He fotografiado hasta tres generaciones. En la Comarca de Las Vegas Bajas es raro que en una casa no haya fotos de Sanfer. Llegué a fotografiar 280 niños de comunión al año y casi 100 bodas (algunas bodas sólo se hacían fotos de estudio). 

Un día de lluvia llegué a un cortijo mojado y me dijo la señora “arrímate a la lumbre, toma un pantalón de mi hijo mientras se seca el tuyo, come con nosotros y después te marchas”. En las romerías me decían “En aquella encina está el carro, a mediodía te esperamos para comer” si no iba, me buscaban. 


Lo digital ha revolucionado todo ¿Un antes y un después en las fotografías?

Considero que ha sido un cambio total en buen sentido. Si alguien había salido en la foto con los ojos cerrados no se sabía hasta que no se revelaba. La sensibilidad de la película era inferior a la de las cámaras digitales, antes como máximo 600 ISO, ahora más de 1800 ISO dependiendo de los pixeles que tenga la cámara de fotos. Ahora puedes fotografiar con la luz de una vela. Antes yo retocaba con pincel y las zonas oscuras casi no se podían aclarar, ahora con PhotoShop puedes hacer lo que quieres siempre que lo hagas bien y con delicadeza (los que hemos retocado antes lo apreciamos). 


Algunas anécdotas curiosas con la fotografía

Unas de las primeras bodas que hago con flash, estaba nublado y una persona mayor en la iglesia cada vez que disparaba el flash se santiguaba creyendo que era tormenta. 

En la carpintería de Leopoldo, de Puebla hice una foto y salió todo invertido, lo que estaba a la derecha en la izquierda... No entendía qué había pasado. Al no tener laboratorio lo mandaba a revelar fuera y lo que ocurrió fue que pusieron el negativo al revés. 

Haciendo las primeras fotos de color llegó una persona a la tienda para una foto de estudio y le pregunté si quería la foto en color o en blanco y negro, me dijo que “de color, pero me pone un color que sea bonito”. 


Su mujer le acompañaba en sus reportajes ¿Qué papel ha jugado personal y profesionalmente?

Para hablar de Luisa me tengo que quitar el casco de la bicicleta. El año 1975 fallece mi anterior mujer, Domi, al nacer mi tercera hija, me quedé con tres niñas y mi madre con 75 años, entonces aparece Luisa, me gusta y la quiero, es la mujer de mi vida, lo tiene todo y lo da todo. 

Luisa me ayuda en las tareas profesionales y me acompaña a bodas, congresos de fotografía, talleres y convenciones. 

Luisa se jubiló en el año 2003 y yo en el 2006. Ahora disfruto con la bici. Continua con la tienda mi hija Agustina con Inés, creo que van a superar el listón que les he dejado. 


¿Qué importancia tiene el deporte de la bicicleta?

El deporte es como un seguro de vida. Los deportistas son personas activas, equilibradas. El deporte te relaja. 


Su primera bicicleta...

Era de mi hermano y no alcanzaba al sillín, metía la pierna por el cuadro. Era una GAC y disfrutaba con ella. En el colegio, en las fiestas, me hacían un corro y hacía exhibiciones. 

También cuando iba por los campos, las cuadrillas me pedían que le hiciese fotos montado yo, de pie, arriba de la bicicleta; la manera de hacerlo era parar la bicicleta, poner un pie en el pedal y otro en la rueda delantera y con la cámara en mano hacía la foto, la gente me aplaudía. 


¿Cómo son sus entrenamientos?

Entreno sobre unas tres horas diarias, cuatro o cinco días por semana. 


¿Cuáles son sus pasiones en su vida?

Especialmente la bicicleta, aunque me gusta ver otros deportes también.  


¿Cómo entra en el mundo de la competición?

Corriendo en veterano en el año 1978, aunque de pequeño corría algunas carreras. 


¿Cómo es su bicicleta actual?

Una bicicleta de la marca Specialized, de carbono, grupo super record de 11 velocidades. Ruedas CIPPZ de carbono. 


La máquina o la persona ¿qué influye para ganar una carrera?

Si no hay pierna no sirve de nada tener la mejor bicicleta. 


Ha tenido un contratiempo médico ¿cómo le ha afectado?

Sí, tuve un infarto en el 2009 pero, como me gusta la bicicleta, prefiero morir arriba de ella que no hacer nada de deporte.


¿Le ha hecho bajar el ritmo de los entrenamientos?

No, he ido de menos a más, controlándolo. 


Su mejor carrera y resultado fue...

Después del infarto hice la marcha de “Sierra Nevada Límite”, el resultado fue campeón en veterano. Se subían cinco puertos y el último Sierra Nevada. 


¿Hasta dónde le gustaría llegar en la competición?

Me limito a las marchas cicloturistas, a mi edad es lo que creo que debo.  


Premios obtenidos

Tendré unos treinta trofeos, por no nombrar todos menciono los de este año: De las cinco marchas conocidas como “Challenger” (Miajadas, Plasencia, Montijo, Quintana de la Serena y Don Benito) obtuve trofeos en todas, como el corredor más veterano. En la marcha cicloturista Quebrantahuesos (Huesca) de 205 km, obtengo medalla de oro. También conseguí premio al primer veterano en Santiponce (Sevilla) 220 km. 


La Federación Extremeña de Ciclismo le va a conceder un nuevo premio. Cuéntenos...

Al ser el primer clasificado en las cinco marchas “Challenger” de fondo en carretera celebradas este año, soy Campeón de Extremadura, me entregarán un trofeo el 30 de Noviembre en la Gala Anual del Ciclismo Extremeño en el Palacio de Congresos de Badajoz.  

Crónicas de un Pueblo • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados.