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Ana María Moreno Vaquera
Última actualización 18:35
Lunes, 6 mayo 2013

Pedro Acedo, alcalde, senador

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Pedro Acedo es una persona tenaz y trabajadora que ha ido fraguándose el porvenir como ha ido eligiendo. Del mundo de la publicidad a la política .
Constante y luchador cuando persigue un objetivo sabe poner todo su ímpetu para lograrlo y conseguir el apoyo de sus amigos y de los que le rodean, por lo que su capacidad de liderazgo es incuestionable. Supo levantar una empresa privada junto a sus socios desde muy joven y dedicarse a la política para hacer de Mérida una ciudad moderna. Este empresario autónomo es el alcalde más longevo de Mérida por decisión popular, dentro de las filas del Partido Popular y el Senador más votado de Extremadura. De principios sólidos se define como “liberal y democrático

Pedro Acedo nació en Hornachos; de padres industriales, su madre (Nieves) tenía una panadería y su padre (Francisco) se dedicaba a la industria del mueble y de la carpintería. Su infancia se desarrolla hasta los 10 años en Hornachos y posteriormente en Mérida y Almendralejo.

¿Dónde estudió?
En diferentes escuelas públicas, en el Covadonga, donde estuve interno, y también en los Salesianos.

¿Cómo transcurre su infancia?
Como la de cualquier niño de aquella época, mucha calle, mucho estudio y ayudando  en los negocios familiares, de lo que hiciera falta.

Vivió en Barcelona, Madrid y Burgos...
Ya de mayor, en Burgos hice la mili en la VI Región Militar y el campamento en Vitoria; estudié en Madrid y trabajé en Barcelona, unos tres años.

¿Qué influencia ha tenido en su vida tener una familia de hermanos numerosos?
Una educación, a veces, un poco espartana pero, principalmente, dirigida al trabajo, a la familia, a negocios autónomos y familiares. En ese ambiente es en el que me crié junto con muchísimos hermanos y todos teníamos que hacer algo, además de estudiar. Mi padre era muy exigente. Recuerdo que desde muy jovencito me levantaba a las cinco de la mañana, pero siempre teníamos tiempo para estar en la calle. Y en mi primera juventud siempre junto al río Guadiana, bañándonos o pescando en la pesquera y jugando al fútbol.

Su primer trabajo...
Fue familiar en mi casa, ayudando en lo que podía. Mi primer trabajo serio fue en Madrid en la empresa Martín, de reclamos. No se me olvida ni el nombre de la calle Eloy Gonzalo y preparando  oposiciones a ejecutivo de Tráfico en la academia Fuencarral.

¿Cómo llega al mundo de la publicidad?
Por esa vía, porque eran regalos de empresa y empecé a tratar con los jefes y
me gustó. Mi segundo trabajo fue ya en Barcelona  en una feria del sector; también visitaba las empresas para ofertarles servicios comerciales y de publicidad. Seguí en ese mundillo hasta incorporarme a la vida política

¿Por qué llega a Mérida?
Porque me gusta mi tierra, la economía iba mejorando en la región y en España, vi un hueco y me vine porque era lo que realmente quería. En empresas privadas me formé y cogí experiencia hasta formar una empresa de publicidad con otros socios.

¿Qué otros cargos políticos ha tenido?
Desde concejal de a pie,  hasta candidato de Alianza Popular, candidato portavoz en 91, que  perdimos, y así hasta el 95, que  he ganado siempre.
Fui presidente del Partido Popular de Mérida, siendo Juan Ignacio Barrero presidente regional, y sigo siéndolo; fui Diputado en la Asamblea de Extremadura durante 8 años, siendo además  Portavoz de Industria por mi partido. Llevo 14 años de alcalde, por lo que soy el  más longevo de todos los ayuntamientos democráticos que ha tenido la ciudad de Mérida. Bueno, eso no sé si es bueno o malo pero en todo caso para mi es un orgullo. No he sido elegido a dedo sino votado por los vecinos. No presumo de nada pero sí me produce una satisfacción, del deber cumplido, principalmente.
Ahora, desde hace poco más de un año, soy también senador.

La radio ha estado siempre presente en su vida...
Siempre me gustó mucho la radio, tanto personal y de aficionado como en mi mundo profesional donde tenía una importancia grande. No era fácil estar en el mundo de la radio salvo en la parte que yo intervine más, la publicitaria y comercial.
Opté a distintas frecuencias y tuve una concesión de radio que la Junta de Extremadura hizo desaparecer, uno de los raros casos en España. Fue una persecución política que tengo ya olvidada.
Antes de eso estuve de director en Onda Cero de Don Benito, en la parte de la Serena. Estas direcciones no eran muy compatibles con la política, porque ya era portavoz en el ayuntamiento de Mérida.

Desde joven “le tira la política”, ¿por qué le atrae?
Principalmente por mi padre. Antes de la democracia ya hablaba mucho con él.
Aunque todos somos un poco políticos, creo yo.

¿El primer partido político en el que milita?
Sólo en el Partido Popular y accedí como independiente en el Ayuntamiento.

¿Siempre ha tenido claro su preferencia política o ha ido evolucionando?
No lo tengo claro, mi padre me decía, cuando yo tenía doce o trece años, que nosotros éramos liberales, aunque yo no sabía con claridad que era eso. Mi padre era un poco patriarca, como sucedía en muchas familias de las de antes y de ahora. Sus hijos cada uno eran de una manera pero yo sí coincidí con él.  Coincidí en su línea encauzada por Suárez y posteriormente por Fraga y por los diferentes líderes, aunque nunca coincides del todo con  ellos. Una idea liberal y profundamente democrática, creo que lo público y lo privado deben coexistir.

¿Qué destacaría del período cuando accedió a ser candidato en el 91, tras la propuesta de Juan Ignacio Barrero?
Todos los que estábamos lo hacíamos sin otro ánimo que ayudar. La situación de entonces era casi monolítica de la izquierda y todo lo que hacíamos nosotros era por ayudar .
Cuando había una diferencia de 19 concejales de la izquierda y cinco o seis de centro-derecha, nadie en su sano juicio podía pensar que podíamos llegar al gobierno. Aquello se superó pero los que estábamos pensábamos que no lo veríamos en primera línea, pero me equivoqué y aquí estoy pero siempre desde el mismo sitio. Hemos venido a servir y no a servirnos y eso se puede demostrar con mi trayectoria. Yo destacaría en esa época el altruismo y las ideas claras de ayudar.

Con qué se queda...
El espíritu de la transición La idea de unión y respeto a las ideas de los demás. El diálogo y el querer llegar a muchos acuerdos.

Qué rechaza...
Los radicalismos de los partidos y de los sindicatos. Todo el mundo puede tener razón. Y en todos los partidos los hay buenos y menos buenos. Nadie tiene la panacea de la verdad absoluta.

¿Ha sentido y siente la, llamada, “erótica del poder”?
No sé que decirte. Para mí el poder político ha llegado sin querer, pero también he sido un político que ha estado ocho años en la oposición  y en todos sitios he hecho lo que me han mandado. He sido disciplinado.
El poder lo he ejercido cuando lo he tenido que ejercer pero siempre en las filas que me corresponde. No he sentido ningún apego al poder ni lo tengo, prueba de ello es que dejé voluntariamente la alcaldía, hace seis años.

¿Por qué no se presenta en 2007?
Entendí que era el momento, que todo tiene un tiempo. Y había un equipo nuevo muy preparado. Ahora es como si empezara de nuevo.
Creí que doce años eran suficientes y fueron suficientes en esa fecha. Así lo creí y así lo hice sin pensarlo dos veces.

¿En qué cambió su vida cuando dejó la alcaldía?
Siempre cambia y después de doce años retornar a “la vida civil” pues sí te cambia, para bien y para mal. Estuve más tranquilo, obviamente. No lo eché de menos pero volví sin darme apenas cuenta.

¿A qué se dedicó?
A lo que me hice antes de dedicarme a la política, a la publicidad, ya en esta situación de crisis actual.

¿Por qué vuelve a presentarse?
Me lo propuso el presidente Monago y accedí. Se hizo una encuesta entre los emeritenses y el partido me lo pidió. No fui yo quien lo pedí .

Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, ¿tan seguro estaba de ganar para presentarse de nuevo?
No estaba seguro, ni con mucho. Pero me presenté a ganar o a perder.

¿Su mayor reto en esta legislatura?
Arreglar las cosas y mejorar la situación económica. Reducir los gastos y que los vecinos de Mérida no pierdan la calidad y los servicios conseguidos durante muchos años. Los retos sencillos y que se agilicen los proyectos que están aparcados hace mucho tiempo. Y seguir mejorando la ciudad.

¿La experiencia anterior le ayuda en su labor actual?
Sí, sin duda, para cometer menos errores, para afrontar tantos proyectos que hay encima de la mesa y también a los concejales.

El nombramiento como senador en 2012 ¿significa un logro en su carrera política?
Mi madre dice que sí y está muy orgullosa de que sea el Senador más votado de Extremadura. Pero, la verdad es que  para mi también es un orgullo y un honor representar a Extremadura y a Badajoz.

Tiene que viajar a las sesiones del Senado en Madrid ¿cómo lo compatibiliza?
Como los demás alcaldes y concejales, que son casi la mitad, con más esfuerzo y muchos viajes . En honor a la verdad estoy más tiempo aquí que en Madrid. A los alcaldes nos dejan más libertad en el partido para trabajar en nuestros ayuntamientos. Cuando hay un acto que requiera mi presencia aquí estoy. Con esfuerzo y ganas porque también fue mi deseo.

¿Se siente satisfecho de su trayectoria política?
Sí, en un momento dado me propuse ser alcalde de Mérida y es un orgullo enorme que me hayan votado tantas veces y tanta gente en Mérida.
Cuando algunos del PSOE se inventaron una campaña inmunda, curiosamente fue cuando más diferencia de votos hemos sacado con el PSOE, 2.500 votos.
Sin morir de éxito, la gente valoró las etapas anteriores en las que fui alcalde y  el cambio que tuvo Mérida principalmente. No puedo presumir porque no soy un super experto en discursos fantásticos, soy una persona normal.
Mérida ha cambiado de pueblo a capital bajo mi dirección y el esfuerzo de muchos concejales que me han acompañado.

¿Cuál es su mayor deseo para Mérida?
Que las comunicaciones sean una realidad, la del AVE. Con ese avance me doy por satisfecho.  Mérida es la ciudad con más futuro de Extremadura, esté yo o no de alcalde.

¿Dónde le gustaría llegar en el mundo de la política?
No tengo ninguna ambición política de ninguna de las maneras. Me conformo como estoy. Contribuyendo a aprobar con mi partido en el Senado las leyes que entendemos son mejor para los españoles. Vamos a mejorarla, tanto a nivel nacional desde el Senado como local desde el Ayuntamiento. Estaré aquí el tiempo que me diga mi partido y los vecinos. Y si llega algo más, llegará cuando tenga que llegar.

¿Y a nivel personal?
Tampoco me lo planteo. Pido salud para los míos y para mi. Dios nos ayude a seguir mirando  el sol cada mañana y gozando de salud para poder ser feliz.

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