Crónicas de la Radio
Cultura en Montijo y Puebla
A pesar de la crisis que nos ocupa últimamente, como acabamos de celebrar el mes del libro hoy me voy a referir a la cultura de Montijo y Puebla. Y para hablar de su gestión en estas dos localidades de las Vegas Bajas, hay que hacer referencia a dos nombres propios: Eduardo Simoes y Teodoro Gracia, concejales de cultura de ambos municipios. El motivo es que últimamente he oído muchas comparaciones y creo que hay veces nos olvidamos de donde partimos. Y que conste que no voy a hablar de política sino, como ya he adelantado, de cultura.
Todos sabemos los años que lleva Teodoro dedicado a este tema, pero no creo que todos sean conscientes de la dedicación que tiene, porque este hombre vive prácticamente en la Casa de la Cultura. En este tiempo ya ha creado escuela y tiene a un eficaz equipo detrás integrado por Vega, Eli, Juan Francisco… Puebla de la Calzada está viviendo una juventud en este tema, y en cuestiones de teatro, ya ha alcanzado la madurez, porque es de todas las artes en la que más se ha avanzado en la localidad, sobre todo en el Festival de Teatro.
Montijo, en cambio, está en pañales. Desde hace solo tres años dispone de un espacio adecuado, el Teatro Municipal y eso es esencial para este crecimiento. Todavía no tiene los recursos de sus vecinos en cuanto a la forma de publicitar el programa, la venta anticipada o la página web. Pero ya está metido en la Red de Teatros de Extremadura y cuenta con una programación completa hasta el próximo mes de noviembre. Ya hemos visto zarzuelas, ballet, musicales, conciertos… Algunas actuaciones de iniciativas locales y otras de iniciativas profesionales, todas ellas muy interesantes. Pero creo que, al día de hoy, lo que diferencia a Montijo y Puebla en este tema es el público, y aquí es donde hay que entender que todo necesita su tiempo. Los poblanchinos de todas las edades tienen una cita permanente con la Casa de la Cultura. Los montijanos en este caso son sorprendentes.
Durante años he oído quejarse de la falta de la vida cultural de su pueblo a muchos personas que aún no han aparecido por el Teatro Municipal como espectadores. Y en general, los vecinos siguen dedicando gran parte del tiempo a quejarse, sin percatarse de que el panorama cultural ha cambiado últimamente como de la noche al día.
Teodoro Gracia es un apasionado hombre de teatro y ha creado una costumbre de butacas durante más veinte años. Eduardo Simoes es maestro y educador y aseguro por experiencia propia que tiene verdadero interés en dinamizar el espacio cultural. Pero de momento no encuentra respuesta y se sorprende cuando el teatro no se llena, pues los montijanos dejan pasar oportunidades de mucha calidad. Paciencia, Eduardo, que Roma no se conquistó en un día. Felicidades a los dos gestores en este abril, mes de la primavera y la literatura.
A pesar de la crisis que nos ocupa últimamente, como acabamos de celebrar el mes del libro hoy me voy a referir a la cultura de Montijo y Puebla. Y para hablar de su gestión en estas dos localidades de las Vegas Bajas, hay que hacer referencia a dos nombres propios: Eduardo Simoes y Teodoro Gracia, concejales de cultura de ambos municipios. El motivo es que últimamente he oído muchas comparaciones y creo que hay veces nos olvidamos de donde partimos. Y que conste que no voy a hablar de política sino, como ya he adelantado, de cultura.
Todos sabemos los años que lleva Teodoro dedicado a este tema, pero no creo que todos sean conscientes de la dedicación que tiene, porque este hombre vive prácticamente en la Casa de la Cultura. En este tiempo ya ha creado escuela y tiene a un eficaz equipo detrás integrado por Vega, Eli, Juan Francisco… Puebla de la Calzada está viviendo una juventud en este tema, y en cuestiones de teatro, ya ha alcanzado la madurez, porque es de todas las artes en la que más se ha avanzado en la localidad, sobre todo en el Festival de Teatro.
Montijo, en cambio, está en pañales. Desde hace solo tres años dispone de un espacio adecuado, el Teatro Municipal y eso es esencial para este crecimiento. Todavía no tiene los recursos de sus vecinos en cuanto a la forma de publicitar el programa, la venta anticipada o la página web. Pero ya está metido en la Red de Teatros de Extremadura y cuenta con una programación completa hasta el próximo mes de noviembre. Ya hemos visto zarzuelas, ballet, musicales, conciertos… Algunas actuaciones de iniciativas locales y otras de iniciativas profesionales, todas ellas muy interesantes. Pero creo que, al día de hoy, lo que diferencia a Montijo y Puebla en este tema es el público, y aquí es donde hay que entender que todo necesita su tiempo. Los poblanchinos de todas las edades tienen una cita permanente con la Casa de la Cultura. Los montijanos en este caso son sorprendentes.
Durante años he oído quejarse de la falta de la vida cultural de su pueblo a muchos personas que aún no han aparecido por el Teatro Municipal como espectadores. Y en general, los vecinos siguen dedicando gran parte del tiempo a quejarse, sin percatarse de que el panorama cultural ha cambiado últimamente como de la noche al día.
Teodoro Gracia es un apasionado hombre de teatro y ha creado una costumbre de butacas durante más veinte años. Eduardo Simoes es maestro y educador y aseguro por experiencia propia que tiene verdadero interés en dinamizar el espacio cultural. Pero de momento no encuentra respuesta y se sorprende cuando el teatro no se llena, pues los montijanos dejan pasar oportunidades de mucha calidad. Paciencia, Eduardo, que Roma no se conquistó en un día. Felicidades a los dos gestores en este abril, mes de la primavera y la literatura.



















