PORT-O-SAN
Nobel
Aveces pienso en cómo sería todo esto si no hubieran existido. Si todas esas personas, unas célebres y muchas anónimas, que han sacrificado de una u otra manera sus vidas para intentar cambiar el ritmo de la sociedad se hubiesen rendido. Y, aunque la idea de la recompensa no estuviese en sus mentes a la hora de encauzar sus vidas, bien merecen el reconocimiento popular y oficial. Este debió ser el pensamiento también de Alfred Nobel cuando creó los premios que llevan su nombre y que tanto enorgullecen a quienes los reciben: de Cruz Roja a Gu?nter Grass, pasando por Mandela, Luther King, Severo Ochoa, Juan Ramón Jiménez, UNICEF, John Nash, Einstein, Madame Curie, Cela, Ramón y Cajal y un larguísimo listado de cerebros privilegiados y corazones especiales. Es una bonita lista.
Y un bonito premio, pues no hay que olvidar que al reconocimiento internacional se suma una importante suma económica. Pero esa no es hoy la cuestión; la cosa es que ya están empezando a sonar nombres para los premios de este año, más concretamente para el Nobel de la Paz. Uno de los nombres es el de Vicente Ferrer, ese hombre que ha dedicado su vida, como lo hiciera en su día Teresa de Calcuta, a procurar que esa inmensa cantidad de personas que malviven en India tengan un paso un poco más digno por este mundo. Y habrá otros muchos nominados que lo merezcan tanto o más que él, sin duda. Pero yo de lo que quería hablar es de otros nominados un poco menos carismáticos.
Hombre, ya el pasado año concedieron este galardón a Obama, que yo entiendo como un deseo de cambio a nivel mundial, un premio a la esperanza, y a la vez una llamada a la atención de una de las personas en el mundo que puede intentar cambiar las cosas.
Pero un premio no merecido.
Pero lo de este año podría ser peor.
Imagínense leyendo la relación de premiados con el Nobel de la Paz y viendo junto a la ONU y el Dalai Lama a Internet. ¿Internet, premio Nobel? ¿Estarán de cachondeo?
Resulta que las nominaciones las pueden hacer un no demasiado nutrido grupo de personas (miembros de comités, antiguos premiados,…y claro, algún sueco de estos se ha echado una novia virtual en la red y ¡hala, a darle premios al pc! Además, hay 237 nominados para el mismo premio, con lo que, de seguir la tónica podremos tener en la lista también a Air Comet, Arguiñano o el Super Pop. Y en otras categorías, pues eso: el de Economía para Tío Gilito, el de Medicina para el Dr. Andreu, el de Literatura para Belén Esteban y el de Física para mi TDT que es muy mono.
Y un bonito premio, pues no hay que olvidar que al reconocimiento internacional se suma una importante suma económica. Pero esa no es hoy la cuestión; la cosa es que ya están empezando a sonar nombres para los premios de este año, más concretamente para el Nobel de la Paz. Uno de los nombres es el de Vicente Ferrer, ese hombre que ha dedicado su vida, como lo hiciera en su día Teresa de Calcuta, a procurar que esa inmensa cantidad de personas que malviven en India tengan un paso un poco más digno por este mundo. Y habrá otros muchos nominados que lo merezcan tanto o más que él, sin duda. Pero yo de lo que quería hablar es de otros nominados un poco menos carismáticos.
Hombre, ya el pasado año concedieron este galardón a Obama, que yo entiendo como un deseo de cambio a nivel mundial, un premio a la esperanza, y a la vez una llamada a la atención de una de las personas en el mundo que puede intentar cambiar las cosas.
Pero un premio no merecido.
Pero lo de este año podría ser peor.
Imagínense leyendo la relación de premiados con el Nobel de la Paz y viendo junto a la ONU y el Dalai Lama a Internet. ¿Internet, premio Nobel? ¿Estarán de cachondeo?
Resulta que las nominaciones las pueden hacer un no demasiado nutrido grupo de personas (miembros de comités, antiguos premiados,…y claro, algún sueco de estos se ha echado una novia virtual en la red y ¡hala, a darle premios al pc! Además, hay 237 nominados para el mismo premio, con lo que, de seguir la tónica podremos tener en la lista también a Air Comet, Arguiñano o el Super Pop. Y en otras categorías, pues eso: el de Economía para Tío Gilito, el de Medicina para el Dr. Andreu, el de Literatura para Belén Esteban y el de Física para mi TDT que es muy mono.



















